Las 24 horas de Le Mans (1971)

Steve McQueen rinde un homenaje a uno de los grandes circuitos de la historia del automovilismo: Le Mans. El actor llenó el circuito de cámaras, algunas en el Porsche que el mismo pilotó en carrera y con el que logró un meritorio 8º puesto final, y mostró desde dentro la dificultad de ser un piloto de carreras profesional.