El presidente de Nissan y Renault, Carlos Ghosn, lo tiene claro: el coche
totalmente eléctrico va a ser una realidad en breve. La marca
japonesa no descansa ni en agosto ni en domingo, pues precisamente fue ayer día
2 de agosto cuando Nissan se puso de largo para presentar su nueva sede
central y su futuro coche eléctrico. El acto tuvo lugar en Yokohama,
en su moderno y ecológico edificio, que sustituye al anterior de Tokio
como “cuartel general” de Nissan. La estrella de la noche se llamaba
Leaf, un vehículo compacto de cinco plazas
que a finales de 2010 se lanzará en los principales mercados
mundiales.
En el importante campo de los "coches ecológicos" el Nissan
Leaf es mucho más innovador que los híbridos Toyota
Prius y Honda
Insight, incluso un paso bastante más avanzado que el Chevrolet
Volt u Opel
Ampera. Y es que parece que el nuevo Nissan Leaf se va a convertir
en el primer coche totalmente eléctrico de gran producción.
No sólo ofrecerá una practicidad de uso similar a la de los vehículos
convencionales, sino que se comercializará a un precio competitivo,
al nivel de un compacto de su tamaño, equipamiento y potencia. Además,
Nissan recuerda que está previsto que numerosos gobiernos nacionales,
regionales y locales subvencionen la compra de automóviles
de emisiones 0. La fabricación del Nissan Leaf comenzará
en Japón (Oppama), y seguirá en Estados
Unidos (Tennesse) y en Europa, en este tercer continente en una planta
y país todavía por determinar. Por su parte, las
baterías saldrán inicialmente de la factaría
japonesa de Zama, aunque están en estudio otros puntos de fabricación.
Cero emisiones y cero gasto de combustible. Así será
el Nissan Leaf que, por ejemplo, no llevará tubos de escape, ya que,
evidentemente, al tener un único motor eléctrico no emite ningún
gas. Otra ventaja con la que contará afectará a la sonoridad,
pues prácticamente no hará ruido. El motor eléctrico
del Leaf tiene una potencia de 80 kw, lo que equivale a unos
108 cv. Pero las reacciones del coche prometen ser
muy rápidas, ya que el par motor es de 280 Nm.
Eso sí, la velocidad máxima no será muy elevada, pues rondará
los 140 km/h, una cifra no obstante más que suficiente
para los tiempos que corren y para la vocación urbana del vehículo.
Con las baterías de iones de litio cargadas a tope
el Nissan Leaf podrá recorrer hasta 160 km, una distancia
que se estima como suficiente para la inmensa mayoría de los condutores
en su día a día. La recarga del coche se podrá
hacer de dos formas, rápida o normal. Para la carga
rápida será necesario acudir a unos puntos exclusivos de suministro
(lo cual requerirá un gran esfuerzo en infraestructuras, pues todavía
no se han creado estas estaciones de servicio en la mayoría de los países),
y se podrá recargar en unos 30 minutos. La otra forma
de carga es a día de hoy mucho más sencilla, pues únicamente
requiere un enchufe convencional de la red eléctrica,
sólo que en este caso se necesitan unas ocho horas.
Según Nissan, con este sistema el Leaf se podrá utilizar normalmente
durante todo el día (hasta 160 km) y, poniéndolo a cargar por
la noche, ya estará listo para el día siguiente.
El coche en sí es como un compacto moderno, que mide
4,44 metros de largo, 1,77 metros de ancho y 1,55 metros de alto. Su
distancia entre ejes es de 2,70 metros y su habitáculo puede acomodar
hasta cinco adultos. Además de toda la instrumentación necesaria
para su control, el Nissan Leaf llevará un sistema IT de conectivadad,
mediante el cual podrá recibir avisos a los conductores, conocer dónde
se encuentran los puntos de carga más próximos, o incluso programar
algunas funciones del vehículo desde el teléfono móvil.
La carrera por la electrificación del automóvil ha comenzado.
Pronto veremos en acción tanto a este nuevo Nissan Leaf, como a los Chevorel
Volt y Opel Ampera, o a otros muchos prototipos que se encuentran en las últimas
fases de estudio. ¿Cuál llegará antes? ¿Cuál
será más competitivo? Durante 2010 estamos convencidos de que
asistiremos a una avalancha de información sobre la inminente llegada
de este tipo de vehículos, los cuales, sin duda alguna, van a revolucionar
la historia del automóvil.