Conocer las circunstancias en las que se ha producido un accidente de tráfico
es una cuestión clave para determinar con precisión las
causas que lo provocaron y, con ello, saber hasta qué
punto dicho accidente era evitable, cómo se podría haber
evitado, y cómo se podrían haber reducido las consecuencias negativas
del mismo. Por otro lado, conocer con detalle las circunstancias
en que se producen los accidentes resulta difícil, ya que las tomas de
datos se realizan a posteriori y no siempre permiten recoger toda la información
necesaria para realizar un análisis en profundidad.
La utilización de los registradores de datos o EDR’s (Event
Data Recorders), popularmente conocidos como “cajas negras”,
en los vehículos permitiría obtener una información mucho
más completa respecto a las circunstancias del accidente que tienen que
ver con el estado del vehículo, permitiendo así un estudio exhaustivo
del accidente y las causas que lo provocaron.
¿En qué consisten las cajas negras?
Básicamente una caja negra o EDR es un dispositivo electrónico
que almacena los datos relacionados con el estado y funcionamiento de un vehículo,
como pueden ser la velocidad a la que se desplaza, momento
en el que frena, dirección que lleva e incluso
la deceleración que experimenta el vehículo en
caso de choque. Estos sistemas son de gran importancia para los investigadores,
ya que les proporcionan una gran cantidad de datos, los cuales son de gran utilidad
para tomar medidas necesarias y con ello mejorar la seguridad vial.
Las Cajas Negras deben ayudar, con la información que aportan, a:
• La elaboración de estudios estadísticos
relacionados con los accidentes, como puede ser el estudio del uso del cinturón.
• Identificar las condiciones y situaciones donde los
dispositivos de seguridad se deben utilizar.
• Entender mejor cómo responden el conductor y los ocupantes, según
la posición que ocupan en el vehículo, antes de que se produzca
el accidente.
• Determinar las responsabilidades en caso de accidente.
En definitiva, deben ayudar a entender en conjunto el comportamiento del conductor,
los ocupantes y el vehículo en un accidente conduciendo a una mejora
en la seguridad vial. En todos los estudios realizados sobre el uso
de los grabadores de datos de accidentes a bordo de vehículos, se ha
puesto de manifiesto que los mismos contribuyen a mejorar la seguridad vial
en dos áreas fundamentales: por un lado contribuyendo a mejorar el conocimiento
de las colisiones, sus causas y sus efectos sobre los ocupantes, y por otro
lado reduciendo el número de las mismas, al ser los conductores conscientes
de que se estaban grabando distintos aspectos de su comportamiento al volante.
La experiencia que se tiene en otros países Europeos demuestra que la
utilización de los registradores de datos o cajas negras influye en el
modo de conducción y además, contribuye a la reducción
de accidentes. Según el estudio SAMOVAR, el número de
accidentes en flotas de vehículos se puede reducir entre un 20 y un 30%,
con el uso de estos dispositivos. Por lo tanto, la utilización
de los registradores de datos en flotas de vehículos ha demostrado que
en algunos casos se puede reducir considerablemente el número de colisiones
y la frecuencia de los daños sufridos.
Estado de la tecnología de los EDR’s
Los EDR’s son fabricados bien por un fabricante de primer equipo (OEM)
o bien por compañías postventa. Algunas compañías
OEM que fabrican EDR’s son General Motors y Ford. Por otra parte hay varias
compañías que actualmente producen registradores de datos postventa.
Generalmente, estos sistemas se adaptan para solucionar alguna necesidad específica,
como el control de una flota de vehículos o el entrenamiento de un conductor,
pero siempre todos ellos registran información del accidente para que
pueda ser utilizada por el conductor.
Algunas de estas compañías postventa se presentan a continuación:
• SIS (Sistemas Inteligentes de Seguridad) desarrolla
un registrador de datos llamado MAC BOX que captura los datos de diagnóstico
y las imágenes anteriores al accidente, durante el accidente y después
del accidente. Este sistema proporciona una “visión del conductor”
exacta, fiable e imparcial. Una vez ocurrido el accidente, SIS recupera los
datos registrados y los almacena cuidadosamente a la vez que notifica a los
servicios de emergencia EMS que ha ocurrido un accidente.
• VDO Norteamérica, desarrolla el dispositivo
Kienzle UDS, este dispositivo es un testigo infalible que va a bordo del vehículo,
ya que si ocurre un accidente éste proporciona una serie de datos, que
permite eliminar las reclamaciones contradictorias y ayuda a reducir los costes
de los seguros. Normalmente este dispositivo se instala en el suelo del vehículo,
debajo del asiento delantero del pasajero y registra la velocidad del viajero,
graba la aceleración transversal y longitudinal y los cambios de dirección
en una media de 500 veces por segundo. También puede registrar durante
cuanto tiempo opera el motor, los frenos, los intermitentes y las luces, e incluso
este sistema también puede grabar funciones especiales, tales como el
uso de las sirenas y de las ópticas intermitentes en los vehículos
de los servicios de emergencia.
• Drivecam ha diseñado un dispositivo que continuamente
registra lo que el conductor ve exactamente (en vídeo), lo que oye (en
audio) y lo que siente (en fuerzas, tanto la fuerza lateral como la delantera),
todos estos registros los hace en tiempo real. Este dispositivo, cuando se activa,
registra 10 segundos antes y 10 segundos después de la colisión.
• Independent Witness Incorporated (IWI) ofrece una solución
que consiste en dos componentes: Witness y la base de datos de lesiones (ASIP,
Accident Severity and Injury Potential Database). Witness es un registrador
de datos que supervisa el movimiento de los vehículos y en el caso de
que ocurra una colisión registra la fecha, la hora, la dirección,
la severidad de la colisión y la aceleración. La información
registrada por Witness se correla con distintos datos, generando una base de
datos (ASIP) capaz de predecir de una manera objetiva la probabilidad de que
se produzcan daños, basándose en las fuerzas que se ven implicadas
en el accidente.
Hay que resaltar que la privacidad de los datos y los aspectos
legales son áreas de gran importancia para los registradores de datos.
En general, hay una gran preocupación por los datos del accidente que
quedan registrados en las cajas negras, ya que los conductores temen que dichos
datos sean utilizados en su contra. Por ello, se establece una ley de privacidad
de datos que pretende encontrar un equilibrio entre la utilización de
los datos registrados en un accidente para la investigación, y el derecho
a la privacidad de datos que tienen las personas. Aún así, las
personas tienen un gran recelo a la instalación de estos dispositivos
en sus vehículos. Tendrá que pasar un tiempo para que
se acepte el avance tecnológico que supone la instalación de dichos
dispositivos en los vehículos.
Este sistema tendrá una mayor aceptación si se logra concienciar
a los conductores de que mediante su utilización se consigue aumentar
la seguridad, esta concienciación puede llegar mediante una motivación
económica, disminuyendo las primas de los seguros en aquellos vehículos
que lleven instalado un registrador de datos.
En resumen, puede decirse que la tecnología de las cajas negras
está plenamente desarrollada y verificada experimentalmente,
de hecho, muchos vehículos ya incorporan de fábrica unidades de
control en las que quedan grabados numerosos parámetros en caso de colisión,
aunque su utilización es todavía muy reducida
ya que el acceso a la misma esta limitado a los fabricantes de estos dispositivos.
Las técnicas de investigación de accidentes que se emplean actualmente,
basadas en la recopilación y posterior examen de datos objetivos que
han quedado después del accidente, se complementarían con la utilización
de los registradores de datos. Atendiendo a los aspectos biomecánicos,
estos dispositivos pueden acelerar el proceso de introducción de mejoras
en la protección de los ocupantes.
Los registradores de datos contribuyen a mejorar la seguridad vial, reduciendo
también el número de situaciones de conflicto, ya que los conductores
son conscientes de que se están grabando distintos aspectos de su comportamiento
al volante. Todas las ventajas que estos dispositivos ofrecen para la mejora
de la seguridad son razón suficiente como para fomentar su difusión
en el parque automovilístico en un futuro muy próximo. Los registradores
de datos tienen el potencial suficiente para mejorar la seguridad vial,
el grado de beneficio que ofrecen esta directamente relacionado con el número
de vehículos que lo llevan instalado.
Texto: Centro Zaragoza, Instituto
de Investigación sobre Reparación de Vehículos, S.A.