TODAVIA MAS LUJO
Kia da un paso más para alejarse de una imagen, ya obsoleta, de fabricante
de coches pequeños y baratos al presentar el Opirus, una berlina de lujo
situada un escalón por encima del hasta ahora buque insignia, el Magentis. En
realidad, el Opirus es una evolución del Enterprise, modelo que sólo se comercializaba
en el mercado coreano. En este caso, el lanzamiento internacional del Opirus
supone un importante paso para Kia, pues entrará de lleno en el segmento
donde militan los Peogeot 607 o Renault Vel Satis.
Visto desde el exterior, el Opirus muestra su estilo clásico,
con casi cinco metros de longitud, abundantes cromados y un imponente
frontal con doble faro "al estilo Mercedes". El interior resulta
ser de los más amplios de la categoría para los pasajeros,
con un espacio sobrado en todas las cotas de hombros, rodillas y cabeza. Sin
embargo, el maletero no es especialmente grande: 440 litros. La filosofía
de los acabados interiores sigue siendo clásica, con materiales de calidad
y cromados. Otro detalles que recuerda a Mercedes es el del freno de estacionamiento,
que se acciona con el pie con el fin de dejar más sitio para la consola
central.
En su afán de ofrecer "mucho coche a buen precio" (aunque
de momento no lo conocemos se espera que sea muy competitivo), en el equipamiento
se incluirán detalles de verdadero lujo, como ajuste automatizado del
asiento del conductor con ocho posiciones, equipo de música Infinity
de 270 watios con ocho altavoces, controles de estabilidad y de tracción
y ocho airbags.
Mecánicamente, el Opirus recurre a un motor V6 de gasolina de 3,5
litros de cilindrada y 200 cv de potencia, asociado a una caja de cambios
automática de cinco velocidades con mando secuencial. Con un par
motor máximo de 249 Nm a 3.500 rpm, el Opirus acelera de 0 a 100 km/h
en 9,2 segundos y alcanza 220 km/h de velocidad máxima, mientras
que su consumo en ciudad es de 12,9 l/100 km. Otro punto a destacar es el de
la suspensión ECS, sistema mediante el cual se modifica la
suavidad gracias a unos sensores que controlan constantemente la velocidad
y la inclinación del vehículo. Además dispone de modo "automático"
o "deportivo".
La gran berlina coreana, desarrollada junto a Hyundai en un tiempo de
22 meses y con un coste de 176 millones de dólares, se construirá
en la planta que Kia posee en Hwasung, con una producción inicial de
35.000 unidades anuales que aumentará hasta 70.000 unidades a partir
de 2006.
Enrique Marco
21 Marzo de 2003.
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