|
|

 |
|
|
|
|
|
GUMBALL 3000
LA CARRERA DE LOS MILLONARIOS
|
|
Un rallye de película en la más pura tradición de los
Cannoball americanos, el Gumball 3000 ha recorrido en seis etapas
3000 millas por las carreteras francesas, españolas y marroquíes.
Sus participantes son millonarios con muchas ganas de pisar a fondo
el acelerador en los bólidos más veloces y caros del
mundo por autopistas abiertas al tráfico. Coleccionan multas por conducción
temeraria y exceso de velocidad sin problemas para sus abultados bolsillos,
en una prueba en la que la propia organización se ríe de las normas
de circulación de los países que atraviesan a más de 250
kilómetros por hora de media.
¿QUIENES CORREN EL GUMBALL?
Detrás del Gumball 3000 hay mucho más que una pandilla
de ociosos multimillonarios. Desde 1999 este rallye, creado por
un fanático de los súper deportivos que se hace llamar
Maximillion Cooper, permite a los propietarios de los coches
más exclusivos poner a prueba sus máquinas. Entre
los pilotos que han tomado parte en esta prueba a lo largo de las
cinco ediciones que se llevan disputadas hay muchas caras conocidas,
como los actores Jason Priestley (famoso por su papel de
Brandon en Sensación de Vivir) y Adrien Brody (protagonista
de la película El Pianista), la cantante Danii Minogue
(hermana de Killie), la modelo Jodie Kidd, el músico
Jamiroquai o la princesa Tamara Czartoryski de Borbón,
prima segunda del Rey Juan Carlos.
Su tirón entre los ricos amantes de las emociones fuertes es tal que
incluso han logrado atraer el patrocinio de firmas comerciales como
la bebida energética Red Bull o la modista Donna Karan. Incluso
el irreverente pero desternillante espacio de la MTV Jackass
dedicó un programa especial a la carrera hace un par
de años.
UN 318 DE 600 CV
Uno de los componentes de Jackass, Ryan Dunn, tomó
parte en la edición 2003 a bordo de un BMW 318i preparado
hasta llegar a la difícil de creer cifra de 600 caballos...
aunque la alegría le duró solo un par de etapas antes
de reventar el motor. Tras este pequeño contratiempo, alquiló
un Cadillac DeVille para terminar el rallye.
POLI MARCHOSO
Las anécdotas, lógicamente, jalonan la corta historia
del Gumball 3000. Por ejemplo en 2002. El rallye se disputaba en
esa ocasión en los Estados Unidos y partiendo de Nueva
York los participantes tenían que llegar a Los Ángeles,
concretamente a la mansión del propietario de la revista
Play Boy. Uno de los equipos se libró de una severa multa
de velocidad gracias a que montó al policía en el
asiento derecho de su RUF Porsche y le puso a 331 km/h.
El agente, emocionado, les dio las gracias porque "esta
es una experiencia para contar a mis nietos". Lo que no
sabía es que llevaban una cámara en el coche que inmortalizó
el singular momento.
UN JET PARA CAMBIAR LA RUEDA
El derroche de medios es digno de las escuderías oficiales
más potentes del mundo. Kim Schmitz, vencedor de la
edición de 2001, no dudó en fletar un jet privado
para tener una rueda Brabus similar a las otras tres que montaba
su Brabus V12 (sobre base Mercedes S600). El llantazo se
produjo en Gran Bretaña y los eficaces servicios de asistencia
de la marca de la estrella atendieron la emergencia en 16 minutos,
pero no tenía el modelo de llanta que Kim quería y
en su lugar le montaron una AMG.
Al sibarita piloto le parecía antiestética la mezcla
de diseños en las ruedas de su coche y decidió sobre
la marcha encargar una llanta similar a las tres originales para
que un avión la llevara desde Alemania hasta Southampton
(Inglaterra), meta de la etapa de ese día. A las cinco horas
de surgir el problema, el Brabus V12 tenía ya sus cuatro
exclusivas ruedas en perfecto orden de uso. Sin duda uno de los
cambios de rueda más caros de la historia.
FLECHAZO A TODO GAS
También en el Gumball hay sitio para el amor... En la edición
del año 2000 Tara Palmer-Tomkinson, ahijada del Príncipe
de Gales, se enamoró de un director de cine al que conoció
durante el rallye, y en el ferry que llevaba a los participantes
de Hamburgo a Harwich (Inglaterra) la pareja contrajo matrimonio.
De película, y nunca mejor dicho.
Carlos Lera, Autocity
11 de Mayo de 2004
|
|
|
|

|

|