La devoción que en Autocity sentimos por el automovilismo en general nos
ha llevado a escribir reportajes sobre museos de una marca, como el recientemente
inaugurado de Porsche;
sobre exposiciones dedicados a una famosa carrera, como la de las Mille
Miglia; o sobre diversos eventos y concentraciones puntuales, tipo Goodwood,
Oldtimer,
MSF,
etc. Pero lo que hoy traemos a esta web es más que eso, es “todo
un mundo” dedicado a una marca. Nos referimos al Museo
BMW y Mundo BMW, dos atracciones ubicadas en Munich (Alemania) junto
al emblemático edificio de las oficinas centrales y a la factoría
que da empleo a 9.000 trabajadores.
El BMW Welt (Mundo BMW, en alemán) se inauguró en otoño
de 2007, mientras que el nuevo Museo BMW se abrió al público el
pasado verano. Se trata de dos edificios singulares y espectaculares
que se han convertido en uno de los principales atractivos
turísticos de la encantadora capital de Baviera. El primero
de ellos ha recibido importantes premios a su arquitectura y cuenta con una
superficie expositiva de 16.000 metros cuadrados, mientras que el segundo se
haya situado en una construcción semiesférica diseñada
en 1973 y recientemente reformada y ampliada.
Por el BMW Welt han pasado más de dos millones
de visitantes en su primer año. Se trata de una completísima
exposición de los nuevos modelos de automóviles y motocicletas,
así como de un centro de actividades en el que se organizan conciertos
de música clásica y jazz, visitas guiadas a escolares,
presentaciones, foros, etc. Cuenta con restaurantes y cafés,
una tienda de recuerdos y artículos BMW, y un centro
de recogida de automóviles nuevos. Nada menos que 16.000 clientes
han ido personalmente a buscar su coche en el primer año de funcionamiento
del BMW Welt; pero no sólo compradores alemanes, sino que hasta Munich
han llegado clientes incluso de Estados Unidos, Canadá, Rusia o India.
Pero a quien le apasione la historia del automovilismo, y la de la marca bávara
especialmente, el plato fuerte de la visita le parecerá el museo
reinaugurado -tras dos años y medio de obras-
el 21 de junio de 2008. Un total de 5.000 metros cuadrados
de exposición y 125 piezas concentran la historia
de esta marca que se inició en 1917 con la
fabricación de motores de aviación, que continuó
en 1923 dedicada a la construcción de motocicletas,
y que desde 1928 comercializa unos de los mejores automóviles
del mundo.
En un modernísimo espacio dividido en temas como las
motocicletas, la competición, la tecnología, el diseño,
los automóviles de serie, etc; BMW expone con todo detalle y gusto su
exitosa trayectoria. Por supuesto que en esta selección no faltan los
modelos más importantes para la marca, como el precioso rodaster
de 1956 denominado 507 o el espectacular deportivo de los 70 conocido
como M1.
Del mismo modo encontramos una sala que reúne a los
mejores roadsters de la marca, otra que muestra una selección de
lujosas berlinas, y diversos espacios que agrupan las motocicletas más
representativas. Tampoco faltan el simpático Isetta
o el mítico BMW 2002; así como la popular
Serie 3 o las variantes deportivas M. En la parte de competición
destaca la
historia de BMW en la Fórmula Uno, cuyo protagonista es el monoplaza
Campeón del Mundo en 1983, el Brabham BT 52 con motor BMW conducido por
Nelson Piquet. Este museo BMW recibe en torno a 400.000 visitas al año.
Conocer este complejo de BMW compuesto por la factoría,
el rascacielos de oficinas, el Museo BMW y el Mundo BMW es muy interesante,
ya no sólo para los apasionados de la marca o del automovilismo en general,
sino también para los interesados por la arquitectura o por las grandes
y espectaculares exposiciones. La entrada a BMW Welt es gratuita, mientras que
al Museo cuesta 12 euros por persona. Los horarios son, de martes a viernes
entre 9.00 y 18.00 horas, y los sábados, domingos y festivos de 10.00
a 20.00 horas. Sin duda alguna, un destino obligado para los aficionados al
mundo del motor, y una parada muy recomendable para los turistas que se decanten
por Baviera como destino vacacional.