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¡VAYA ORGANIZACION!

Catalogado históricamente como una de las pruebas con mejor organización de España, tras el Rallye
Catalunya, el Príncipe de este año empezó con mal pie. Semanas antes del rallye se hizo una fuerte
campaña de promoción en la que se autoproclamaron ejemplo a seguir por todos los organizadores y en
la que prometieron muchas innovaciones. Esperemos por el bien de los rallyes, que dichas innovaciones
no fueran lo que vivimos en Asturias este fin de semana.
En esta edición del Príncipe el principal protagonista de este rallye, lamentablemente, fue la organización.
El cúmulo de despropósitos llevado a cabo por la organización fue digno de ser recordado como un ejemplo de
lo que nunca debe suceder.
El primer problema vino en la entrega de documentaciones, el martes por la noche. Hasta casi las 10
de la noche nos tuvieron a los pilotos esperando para repartir unas libretas que debíamos utilizar para
anotar los tramos. No se nos adjunto ningún complemento indicando como debíamos utilizar la libreta, si
era de uso obligado o voluntario, ni que tipo de control se realizaría en la misma. Total, que resultó
ser una nueva medida absurda, ya que nadie ejerció ningún tipo de control en nuestra libreta durante todo
el rallye, ni en ninguna de los pilotos con los que hablé. De todos modos la organización me aseguró que
si que los hizo (¿a quién?) y además en un punto y hora en el que yo estaba presente (¡!). ¿Acaso los
pilotos del Desafío no son susceptibles de realizar reconocimientos ilegales, o es que no tienen
importancia para el organizador?. Como os podéis imaginar el desmadre con las libretas fue descomunal
y hubo quien entrenó y corrió todo el rallye con su libreta utilizada durante todo su "periodo de reconocimientos".
El viernes por la mañana, al dirigirnos al estadio Nuevo Carlos Tartiere, para las verificaciones
descubrimos que el espacio para las asistencias era muy escaso y además, en numerosos sitios en acusada
pendiente. Llegamos pronto para escoger un buen sitio ya que en MAVISA realizan la asistencia a nada
menos que 5 coches. Cuando ya habíamos escogido uno, un miembro de la organización, fácilmente
reconocible por moverse en un patinete con motor, nos indicó que ese lugar no estaba previsto para nosotros,
y que nuestra zona era más arriba. La zona que nos indicó era una de las que tenía bastante pendiente y al
indicarle al comisario que preferíamos una zona llana nos contestó (estabamos tres equipos de MAVISA presentes)
"si no os gusta, os jodéis" … y sólo eran las 9 de la mañana!!!
Esa misma mañana teníamos que realizar los reconocimientos del tramo espectáculo (un nombre para nada adecuado
al lento y estrecho recorrido entre duras vallas que habían previsto para los pilotos). Cómo con la libreta
de reconocimientos, los anexos brillaron por su ausencia y nadie sabía por escrito como se iba a realizar
dicho reconocimiento. De palabra nos dijeron que se podía hacer con los coches de carreras pero con el
dorsal enganchado (¡!) o con los de reconocimientos con la debida placa.
El sábado las cosas no podían empezar peor. Por la mañana sólo se entregó el carnet de ruta a los 7
primeros participantes. A los demás se les pidió a los copilotos que en una hoja de la libreta prepararan
a mano un carnet de ruta. En 10 años de carreras no había visto nada igual, y menos en un rallye del
campeonato de España, y que antaño fue puntuable incluso para el Europeo siendo un referente en cuanto a
organización. ¡Qué años aquellos!
El segundo tramo tuvo que neutralizarse para atender a Marc Blázquez que se había salido muy fuerte. En la
segunda pasada por dicho tramo el coche de Marc se encontraba en el mismo sitio donde había impactado
contra la pared, como mucho, un par de metros más adelante, pero ocupando parte de la calzada en una zona
muy rápida y complicada. Nadie nos avisó de ello, por supuesto. Otro aspecto absolutamente imperdonable de
la organización. ¿A nadie se le ocurrió retirar el vehículo de la calzada? ¿al coche 00 y al 0 ya les pareció
bien ver el coche allí?
Para seguir con los despropósitos de la organización comentar que la primera pasada por el tramo "espectáculo"
no pudo ser cronometrada por un error. Eso sí, nos pidieron que aunque fuera neutralizada la realizáramos dando
espectáculo, por que el público había pagado entrada… Quizás en una pista más ancha y sin tanto bordillo y
valla hubiéramos corrido más, pero en esas circunstancias que corriera otro.
La organización había previsto una zona de repostaje después del bucle de los tramos matinales. Evidentemente
no se repartió ningún anexo explicando el funcionamiento del mismo. De palabra se nos dijo que sólo podíamos
poner gasolina directamente del surtidor, pero no podíamos hacerlo con la asistencia propia. El surtidor del
Alto de la Campa no dispone de gasolina 98, bastante más habitual que la de 95 en los vehículos de competición…
Total que los equipos oficiales repostaron con sus asistencias gasolina de la que ellos usan (que evidentemente
no es 95, ni 98 de surtidor) aunque no estuviera claro si ello estaba permitido o no. De todos modos que más
daba, como llovía no creo que hubiera ningún comisario controlando nada.
Pero no todo iba a ser negativo y en el reagrupamiento estaba previsto servir una comida ligera a los pilotos.
Una idea muy positiva y que nos encantó a todos los pilotos. Lástima que la alegría nos durara apenas unos
minutos ya que nada más salir del parque teníamos que realizar un enlace de 13 kms. en 14 minutos, cuando
lo lógico hubiera sido darnos, como mínimo, 5 minutos más o, mejor aun, 10 más. Llovía a mares por lo que
en la autopista no pudimos correr nada y luego había que atravesar Oviedo por el mismo centro urbano. No
es en absoluto admisible que una organización cometa errores tan graves como este ya que nos obligan a los
pilotos a no respetar las mínimas conductas de civismo para poder llegar a la hora en el siguiente control
horario. Luego, la gente que vive en Oviedo y que nos son amantes de los rallyes dirán que somos unos
criminales, que nos saltamos semáforos y Stop en plena ciudad, y, lo peor, es que además tiene razón.
En el campeonato de España está prohibido llevar dos ruedas de recambio y no se pueden cambiar ruedas fuera
de los parques de asistencia. Para controlar dicha medida los organizadores nos marcan las 5 ruedas al salir
de los parques de asistencia y nos verifican que llevamos las mismas cinco al volver a entrar en otro parque
de asistencia o en el momento que ellos crean oportuno. Pero como en este rallye llovía bastante a los
comisarios les debió parecer muy pesada dicha labor y, por lo menos a los pilotos del Desafío, solo nos
marcaron las ruedas una vez en todo el día. El hecho de que los comisario no realizaran su labor (¿Acaso
hubo algún piloto del Deafío que no pagó su inscripción?) con los pilotos del Desafío provocó que Amador
Vidal pudiera utilizar hasta 6 ruedas para llegar al parque cerrado, tras pinchar dos de las suyas. En
un rallye normal eso hubiera provocado su exclusión, variando considerablemente la clasificación del
Desafío en este rallye y seguramente la del final del campeonato. Pero en este Príncipe no. Qué conste
que entiendo la situación de Amador. Es muy similar a la que viví hace poco en el pasado Rías Bajas.
Ni yo, ni ningún piloto del Desafío, se va a autoexcluir en ningún rallye. Eso debe hacerlo la organización,
y si no lo hace pues los puntos y los premios para el piloto. No hay más historia.
También fue lamentable la actuación de los controles Stop, sobretodo de la segunda sección. No utilizaron
la pancarta de tiempos y además se negaban a dar los mismos a los pilotos ya que, según nos decían, tenían
orden estricto de no hacerlo (¡!). Al parecer evitaban así que alguna emisora no autorizada por la organización
retransmitiera los tiempos en directo. Es muy buena idea, como vamos tan sobrados de difusión…
Luego pasó lo que pasó, en el podium final, realmente lamentable a causa de la lluvia (y digo yo, ¿es que nadie
se imagino que quizás llovería en Asturias?), nadie sabía como había quedado el rallye. Ni la propia organización
ya que los tiempos de los pilotos del Desafío en el último tramo llegaron a la sala de prensa bastante más tarde
que los propios pilotos. El podium del Desafío no se realizó ya que sólo subió Zunino, el vencedor. Ni Vidal ni
yo subimos porque en ese momento nadie sabía como habíamos quedado, con tanto misterio. Pero no hubo problema
porque allí estaba Julián Moreno para arreglarlo. "Que sólo suba el primero de cada Copa, y punto". Gracias por
todo, Julián.
Para resumir la organización de este rallye yo creo que no hay nada mejor que usar las palabras del
comisario-patinete que definen la situación de indefensión de los pilotos con total claridad: "Si no os gusta,
os jodéis". Se puede decir más alto, pero no más claro.
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