La nueva generación de la berlina compacta 9-3 en todas sus versiones incorpora motores muy potentes, habitualmente turboalimentados, entre los que se encuentra un nuevo motor diésel de altas prestaciones pionero en el segmento desarollado por Fiat en colaboración con General Motors. Se trata de un cuatro cilindros 1.9 TTiD que se hace ayudar por un sistema de inyección directa de alta presión por common rail y dos turbocompresores secuenciales de diferente tamaño para desarollar una impresionante potencia de 180 cv a 4.000 rpm y un par motor de 400 Nm a tan sólo 1.750 rpm, brindando unas prestaciones muy interesantes, al nivel de su homólogo 2.0 Turbo de gasolina y con un consumo combinado realmente ridículo de 6,9 litros.
Esta cualidad permite tener una gran potencia a bajo y alto régimen, mostrándose como el vehículo perfecto para aquellas personas que no quieren sacrificar prestaciones por buscar los mínimos consumos. Demuestra una impresionante capacidad de adaptación a todo tipo de conducción y a todo tipo de exigencias al acelerador. Las prestaciones hablan por sí solas, alcanzando los 100 km/h en 9,5 segundos y una velocidad máxima de 215 km/h. Estas cifras con la opción de cambio automático de 6 velocidades con función manual que monta nuestra unidad con un funcionamineto bastante preciso y suave. Incorpora además un modo Sport que actúa sobre los regímenes de cambio de la caja para adaptarse aún más a la exigente coducción deportiva.
El comportamiento del 9-3 Cabrio 1.9 TTiD es muy estable a cualquier velocidad, gracias a una suspensiones independientes en ambos ejes, McPherson delante y Multi-link detrás, que se acompaña además de un sistema de la suspensión denominado ReAxs de ruedas traseras autodireccionales para ayudar a la impecable dirección asistida a entrar en las trazadas más complicadas.