El legendario roadster deportivo de Mazda que ha cosechado un éxito sin precedentes para la marca, ha experimentado gran cantidad de cambios en los últimos tiempos desde morfológicos, hasta mecánicos, pasando incluso por algunos de concepto. Pero sin duda una de las novedades más llamativas es la esperada incorporación a la gama para Europa de la versión Roadster Coupé con techo rígido abatible, que aumenta notablemente la polivalencia y la seguridad de este pequeño roadster.
Tras algo más de tres años en el mercado, el pequeño biplaza de Mazda necesitaba una puesta al día del diseño para identificarse más con sus hermanos de gama y para resultar más competitivo frente a la competencia, con lo que han realizado un ligero rediseño a la tercera generación que lo hace más distinguido, dotando por primera vez al modelo y en el momento más demandado de un nuevo cambio automático de 6 velocidades con levas en el volante, una cualidad que aumenta el refinamiento general y que atiende la demanda del público más conservador.
Todas estas cualidades han elevado los precios ligeramente, sobre todo en la versión Roadster Coupé 2.0 Sportive con cambio automático que probamos que se va a los 35.040 euros, algo lógico contando con la exclusividad que supone disponer de un cambio automático con posibilidad de uso en modo manual mediante palanca y levas, con una capota rígida semi-automática que hace de la conducción un placer mucho mayor, con los mismos 160 cv de la versión con cambio manual y con un equipamiento muy completo donde no se echa de menos ningún elemento ni de confort ni de seguridad. Se muestra como una opción muy interesante frente a roadsters deportivos bastante más caros como el BMW Z4, el Audi TT, el Volkswagen Eos o el Alfa Romeo Spider.