Dada la gran sorpresa que suscita ver rodar por nuestras calles unos coches tan elegantes y de gran calidad como desconocidos entre el público, no podíamos dejar pasar la oportunidad de ponernos al volante de la berlina deportiva de la marca Infiniti, para analizar al detalle qué ofrece, cómo se comporta cuando se conduce y si es tan lujoso cómo pacere visto desde fuera...
Exactamente nos subimos al G37 en su versión S, que con un aspecto exterior muy atractivo y cargado de detalles que le colocan sin lugar a dudas en la esfera premium del segmento, viene a nuestro mercado para ponerle las cosas difíciles a las conocidas berlinas premium europeas como BMW, Audi, Mercedes o incluso Jaguar. Su procedencia japonesa es inconfundible, siendo la marca de lujo del fabricante Nissan, y curiosamente guarda un tremendo parecido hasta la confusión de muchos observadores con su rival más directo de Lexus. Con un estilo similar al de aquel, con una línea suave y definida donde fundamentalmente prima la elegancia, un interior que da la talla sobradamente para los más exigentes en cuanto a lujo y bienestar, una dotación de equipamiento de serie excelente, incluo mejor que el de cualquiera de sus rivales y, eso sí, un único motor de gasolina V6 con un tacto de gran suavidad y una potencia sorprendente, se desmarca de sus rivales y se erige como una muy buena opción para aquellos que estén cansados de los mismos diseños de siempre.
De hecho, viendo la lista de precios, los 46.950 euros que hay que desembolsar por esta berlina de Infiniti es equivalente al de cualquiera de las berlinas de su competencia como la Serie 3 de BMW, el 9-3 de Saab, el Clase C de Mercedes, el S60 de Volvo, el A4 de Audi, el IS de Lexus o el X-Type de Jaguar, entre otros muchos, con la peculiaridad de que en ese precio se incluye una elevada potencia de 320 cv y un equipamiento de lujo donde sólo queda a elección del comprador un avanzado sistema de navegación, el cambio automático de 7 velocidades y el control de velocidad inteligente, además del techo solar y la pintura metalizada. La verdad es que lo lleva todo.