Tras la información que publicamos hace apenas un mes sobre la novedad del Insight, donde destacábamos fundamentalmente la modernidad y vanguardismo de su estilo exterior e interior, su llamativa carrocería de 5 puertas elaborada sobre la plataforma alargada del Jazz y su gran confort para cinco pasajeros adultos con su equipaje en los 408 litros de capacidad en el maletero disponibles, nos hemos puesto tras el volante del Insight y hemos podido probar a fondo la eficiencia de su tecnología híbrida, demostrando que no sólo es capaz de emitir menores cantidades de sustancias contaminantes y conseguir unos consumos muy bajos, sino que lo consigue con un comportamiento dinámico tan equilibrado que satisfará a los clientes más exigentes del segmento de los compactos de 5 puertas, su público objetivo.
El Insight nace, en palabras de los directivos de la marca japonesa, como alternativa a las caras tecnologías híbridas disponibles actualmente en el mercado como su principal rival Toyota Prius o incluso su hermano Honda Civic Hybrid, buscando democratizar la tecnología híbrida y hacerla más accesible para todos los públicos con precios que en ningún caso superarán los 24.000 euros, a falta de confirmación hasta su lanzamiento a finales del mes de marzo. Lo que sí sabemos es que las tres versiones de acabado, Elegance, Executive y Executive + navegador, tendrán un equipamiento muy completo y extenso en materia de seguridad y confort donde no faltarán de serie elementos como los airbags laterales y de cortina delante y detrás, el control de estabilidad y tracción VSA, climatizador automático, elevalunas eléctricos delanteros y traseros y volante y pomo del cambio en piel, teniendo siempre en cuenta el rango de precios oscilará entre los 19.000 y los 24.000 euros.
Por sus dimensiones, con 4,396 metros de longitud y una anchura de 1,695 metros, el Insight se coloca entre el utilitario Jazz del que deriva y la berlina compacta Civic Hybrid de 4 puertas, con una carrocería de 5 puertas muy práctica con rasgos de diseño recogidos del exclusivo FCX Clarity de hidrógeno que ya se comercializa en los mercados japonés y norteamericano. Curiosamente el diseño exterior se asemeja notablemente al de su competidor Toyota Prius, aunque eso simplemente se debe a una obligada forma aerodinámica de la carrocería diseñada para conseguir la menor resistencia al aire. De hecho el frontal, típicamente Honda, resulta muy atractivo con una gran parrilla cromada que se extiende hasta las rasgadas ópticas, mientras la zona trasera es muy diferente a lo convencional, con una doble luneta partida y una forma elevada siendo la parte del coche que mayor polémica suscita respecto a su belleza. A su favor hay que decir que ofrece llamativos elementos estéticos de serie, como llantas de aleación en 15 y 16 pulgadas, paragolpes, retrovisores con intermitentes integrados y tiradores de puertas en color carrocería e iluminación trasera de led´s para la posición y el freno.
El interior presenta un aspecto tan moderno y atractivo como el del Civic de última generación, con un cuadro de mandos tridimensional que brinda mucha información y un volante deportivo de tres radios desde donde se pueden controlar cantidad de funciones y todos los datos del ordenador de viaje. Llama la atención notablemente la palanca del cambio automático CVT de variación continua que se ha elegido para mover a este híbrido, que en la versiones altas de gama Executive incluye unas levas tras el volante para permitir una conducción más directa. Lo más destacado de este Insight es la practicidad que ofrece su configuración interior y la ergonomía de conducción, con cantidad de huecos portaobjetos y unos asientos que sujetan bien el cuerpo y permiten encontrar la postura fácilmente, que se combinan con un volante regulable en altura y profundidad que permite una posición muy vertical para controlar en todo momento la información del cuadro de mandos.