Para escalar posiciones hacia la zona más premium del segmento SUV medio, rivalizar con mayores argumentos con las marcas más veneradas de ese ámbito y continuar liderando la categoría y siendo la referencia, desde este mes de enero está disponible la nueva generación del Honda CR-V, que experimenta un ligero restyling exterior e interior e incorpora a la gama el demandado cambio automático para el propulsor diésel.
De hecho en 2009 el Honda CR-V ha liderado el segmento con motorización de gasolina por delante de rivales como el Toyota RAV 4, del Ford Kuga y del Audi Q5, mientras que en diésel ha acabado en cuarta posición por detrás del Ford Kuga, del VW Tiguan, del Audi Q5, pero por encima del Toyota RAV 4 y del Volvo XC60. Con la nueva oferta diésel con cambio automático, la típica tracción total 4x4 inteligente en tiempo real y el nuevo motor diésel i-DTEC de 150 cv, se espera aumentar el número de ventas y ascender en el ranking total para este nuevo año.
Lo principal de este nuevo CR-V, como decíamos, es la incorporación del nuevo cambio automático de 5 velocidades con nuevas funciones Grade Logic Control y Shift Hold Control que se adapta automáticamente al tipo de conducción y de asfalto, asociado al también nuevo motor diésel de cuatro cilindros 2.2 i-DTEC con inyección directa por common rail de 150 cv y 350 Nm, que heredado de su hermano berlina Accord sustituye al alabado i-CTDI logrando reducir notablemente las emisiones de CO2 al medioambiente gracias a un filtro de partículas DPF sin mantenimiento de serie, cumpliendo así la más estricta normativa Euro 5. Éste nuevo diésel, que también se puede solicitar con cambio manual de 6 velocidades, se une al conocido motor 2.0 i-VTEC que también desarrolla 150 cv de potencia y está disponible con cambio manual de 6 velocidades y a partir de abril con un automático de 5 relaciones.
El tacto del motor diésel es muy refinado y empuja desde bajo régimen con mucha soltura, pudiendo experimentar con el nuevo cambio automático bien regulado por los diferentes sistemas de control un escalonamiento óptimo y un confort de marcha absoluto, sobre todo para el conductor.
Todos estos propulsores van asociados a su vez a un sistema electrónico de tracción total 4x4 inteligente que se adapta en tiempo real, funcionando de forma habitual con tracción delantera simple y trasladando el par motor también al eje trasero cuando detecta pérdida de adherencia en el eje delantero.