Todo parece indicar que la fórmula empleada por Mercedes en su CLS,
y después seguida por Volkswagen en su Passat
CC, va ser adoptada por muchos otros fabricantes. En el Salón de
Detroit que se celebra estos días así lo podemos observar, con
prototipos que muestran este tipo de carrocería. La semana pasada hablamos
del Audi
Sportback Concept, que podría convertirse en un futuro A7, y hoy
nos toca hablar del Volvo S60 Concept, un prototipo que da
pistas de cómo será el S60 que la marca
sueca lanzará en 2010 para sustituir al S60
actual.
Otra primicia importante de Volvo en Detroit es la de sus nuevas mecánicas
gasolina con turbo e inyección directa GTDi, una familia de
motores que comenzará a incorporar a su gama ya en la segunda
parte de 2009. Por tanto, aunque hayamos recibido noticias de estos
motores por primera vez para el S60 Concept, el futuro S60 no será el
primero en estrenar dicha familia de propulsores. Más novedades
técnicas importantes que se extenderán al resto de la
gama son, por ejemplo, la posibilidad de montar la nueva caja de cambios
Powershift de doble embrague, tal y como ya se ofrece desde hace unos
meses en el nuevo
Ford Focus.
No sabemos aún cuantas de las soluciones empleadas en este prototipo
se mantendrán para el S60 de serie que se presentará en 2010.
Sí parece que pueda conservar tanto su línea de carrocería
tipo coupe, como su habitáculo para cuatro pasajeros
o su enorme techo de cristal. Algo más difícil
parece que se monten definitivamente las curiosas puertas traseras, las llantas
de 20 pulgadas (en todo caso serían opcionales para las versiones más
potentes), o el futurista diseño del salpicadero. En cualquier caso,
mirando el S60 Concept vemos un elegante y bonito automóvil que combina
algunos rasgos ya vistos en las últimas realizaciones de la casa (como
el XC60)
con unos trazos muy deportivos y musculosos.
Por supuesto tendrá todos los últimos sistemas de seguridad,
un campo en el que Volvo siempre ha ocupado los primeros puestos. Y en cuanto
a mecánica se refiere, la tendencia está clara: motores
eficientes de bajos consumos y contenidas emisiones. Por ello Volvo
presenta su gama GTDi, que en el caso del prototipo de Detroit
se trata de un 1,6 litros, con cambio Powershift
y función de arranque y parada Start/Stop. Desarrolla
nada menos que 180 cv, por lo que se le presuponen unas buenas
prestaciones, y anuncia unos datos de consumo medio y emisiones de CO2 fantásticos:
5,0 l/100 km y 119 g/km.