Volkswagen lleva al Salón de Ginebra la quinta generación
del Polo, un modelo que comenzará a fabricarse a finales de
este mes de marzo y que irá llegando a los diferentes mercados europeos
a partir de junio, en carrocería de
tres y cinco puertas. Más largo, más ancho y más
bajo que el actual
Polo, este nuevo modelo presenta una imagen similar a la del nuevo
Golf y unas dimensiones bastante compactas, ya que es 4 cm más corto
que el Skoda
Fabia y 10 cm más corto que el Seat
Ibiza.
Con unas medidas de 3,95 metros de longitud, 1,68 metros de
anchura y 1,45 metros de altura; respecto a su predecesor es 4 cm más
largo, 3 cm más ancho y 1 cm más bajo. De esta forma la quinta
generación del Polo hace gala de una imagen más dinámica,
pues sus proporciones acompañan. Además, en la fila trasera tiene
un mayor espacio, al igual que en el maletero,
ahora con una capacidad de 280 a 952 litros. Su chasis tiene
mayor anchura de vías, y su peso total ha bajado en
torno al 7,5% respecto a la cuarta generación.
Para su desarrollo se ha trabajado espacialmente en la calidad, el confort
y la seguridad. De este último campo destaca una estructura mucho
más rígida y con un estudio de deformación en
caso de colisión muy evolucionado, tanto que se espera lograr la máxima
puntuación en los tests de choque. Además, se añade como
equipamiento el ESP, la ayuda al arranque en pendientes, los
airbags de cabeza y tórax, y los reposacabezas activos entre
otras cosas. Por su parte, en el apartado de calidad se habla de unos materiales
en sintonía con los empleados en el Golf, mientras que en materia de
acabados los Polo más equipados podrán llevar luces de
día, faros bixenón, luces con función de alumbrado
en curva, leds traseros, iluminación blanca para el salpicadero y sistemas
multimedia mucho más modernos.
La gama de motores 2009 del Polo la compondrán siete
opciones, cuatro de gasolina y dos diésel, la mayoría
de ellos bien primicia mundial o bien montados por primera
vez en el Polo. Destacan los 1.6 TDI totalmente nuevos para
el Grupo VW, y que estarán disponibles en variantes de 75, 90
y 105 cv, todos ellos con caja de cambios manual de cinco velocidades
de serie, aunque opcionalmente la versión intermedia (1.6 TDI 90 cv)
podrá llevar el cambio DSG
de siete velocidades. Todas estas versiones tienen un consumo y
unas emisiones muy bajos de 4,2 l/100 km y 109 g/km de media, aunque
todavía habrá una versión 1.6 TDI Bluemotion
que reducirá las cifras hasta 3,8 l/100 km y 96 g/km.
En gasolina la gran novedad es el motor
1.2 TSI, un propulsor de cuatro cilindros, inyección directa
y turbocompresor que desarrolla 105 cv y ofrece un contenido
consumo de 5,5 l/100 km. Es una filosofía mecánica como la que
ya presentó Renault con el 1.2
TCE de 100 cv, pero en el caso de Volkswagen con mejores cifras todavía.
El resto de la gama de gasolina la compondrán un 1.4 de 85 cv (que podrá
llevar cambio DSG) y los de tres cilindros 1.2 de 60 y 70 cv.
Y ya en 2010 se espera un Polo 1.2 TDI Bluemotion
75 cv de tres cilindros, con función Start/Stop y con
unas cifras de consumo y emisiones de 3,3 l/100 km y 87 g/km.