Volkswagen ha recogido ya las primeras impresiones de su próximo modelo
Amarok, ya que 35 unidades del nuevo pick-up están siendo
utilizadas por Volkswagen Motorsport como asistencia de los bólidos de
competición Race
Touareg 2. Hasta del próximo día 17 recorrerán los cerca
de 9.000 kilómetros que transcurren por Argentina y Chile
en esta 31ª edición del Dakar (segunda vez que se
celebra en este continente).
Y es que precisamente la fabricación del Amarok tendrá
lugar en la planta argentina de Pacheco (Buenos Aires), ya
que Volkswagen ve en Sudamérica, Australia y Sudáfrica
sus principales mercados para este modelo. No obstante, a finales
de verano el Amarok llegará a Europa para luchar con los principales
pick-up del mercado, donde reinan los japoneses Toyota
Hilux, Nissan
Navara, Mitsubishi
L200 o Mazda
BT-50 principalmente.
La gama no será igual en todos los mercados, pero a nivel global, básicamente
se dividirá en cabina simple o cabina doble, motor TDI
de 122 cv o TDI de 163 cv, tres tipos de tracción y tres niveles de equipamiento.
Por supuesto, al margen de los acabados seleccionados, existirá una lista
de accesorios, habitual en este tipo de vehículos que
se encuentran a mitad de camino entre el uso profesional y el uso recreacional.
El Volkswagen Amarok mide 5,25 metros de largo e incorpora
las señas de identidad de los nuevos Volkswagen. Aunque sus principales
bazas serán la fiabilidad y la versatilidad, la marca
alemana pretende destacarse en el segmento de los pick-up por su refinamiento,
por lo que habrá versiones muy bien equipadas. No obstante, en el aspecto
más importante de este tipo de vehículos, el de la carga, el Amarok
cuenta con muy buenas cifras, pues su plataforma de carga mide 1,55
metros de largo y 1,62 metros de ancho (1,22 metros entre pasos de
rueda), lo cual le permite cargar desde un Quad hasta
maquinaria pesada o incluso europalets de costado. Su carga útil
es de 1,15 toneladas.
Técnicamente, y según mercados, el Amarok se ofrecerá
con propulsión trasera, tracción total conectable o tracción
total permanente; todas ellas con la posibilidad de bloquear el diferencial
trasero. Las cajas de cambio serán manuales de seis velocidades, y los
motores TDI de 122 ó 163 cv. El primero de ellos logra una cifra de emisiones
de CO2 de 199 g/km y un consumo medio de 7,6 l/100
km, mientras que el segundo necesita 7,8 l/100 km y emite 206 g/km.
Su depósito de combustible es de 80 litros, por lo que pueden hacer incluso
más de mil kilómetros sin repostar.
Finalmente, por lo que se refiere a sus equipamientos habrá igualmente
diferencias dependiendo del país al que vayan destinados, aunque inicialmente
se ha estructurado la gama en básico, Trendline y Highline.
El primero está concebido para el trabajo, con paragolpes de plástico
sin pintar, llantas de chapa y sin exquisiteces; mientras que los siguientes
niveles pueden llevar ya elementos propios de los SUV más modernos. Además
habrá accesorios como las barras antivuelco, los estribos laterales,
la cubierta para la plataforma de carga o los sistemas de fijación.