Toyota tiene ya prácticamente listo el iQ, un vehículo urbano
que se convertirá en el coche de cuatro plazas más pequeño
del mundo (sólo es más pequeño el Smart,
pero es biplaza). Llegará a los mercados en mayo de 2009,
y Toyota espera vender unas 100.000 unidades en año completo, de las
cuales el 80% irían destinadas a Europa. No se trata de un vehículo
sencillo y barato; sino de un nuevo concepto que aprovecha
de forma ingeniosa el espacio, pero que trae de serie un completísimo
equipamiento, sobre todo en materia de seguridad.
Si en las primeras informaciones del iQ teníamos ciertas dudas sobre
la disposición de habitáculo, ahora ya vemos claro cual es el
espacio y como se divide. El secreto está en un salpicadero asimétrico,
de forma que el asiento delantero del pasajero puede ir más adelantado,
y, por tanto, dejar sitio para un adulto tras él. La distancia entre
los asientos delantero y trasero del lado del conductor sí que es muy
limitada, por lo que en esa plaza sólo podrá viajar un niño.
Así las cosas, según el comunicado de Toyota, en el nuevo iQ podrán
viajar tres adultos de hasta 1,90 metros y un niño.
Debido a su limitada longitud (tan sólo 2,98 metros),
en caso de ir ocupados los cuatro asientos el espacio para la carga es prácticamente
inexistente, y sólo válido para una carpeta o algo muy poco voluminoso.
Sin embargo, abatiendo los asientos ya sí se dispone
de un maletero respetable, de 238 litros de
capacidad. El resto de medidas del Toyota iQ son de 1,50 metros de alto, 1,68
metros de anchura y dos metros exactos de distancia entre ejes.
El equipamiento del pequeño Toyota sorprende realmente
para su segmento. Habrá dos niveles, pero ya el más
básico incluye de serie el control de tracción y estabilidad,
el volante cuero regulable en altura, el aire acondicionado,
la pantalla multifunción de información, las llantas de
aleación de 15 pulgadas (con neumáticos 175/65 R15) y
nueve airbags. El tema de los airbags merece un capítulo
aparte, ya que junto a los frontales, laterales y de cortina, existen otros
para las rodillas del conductor, para la parte baja del acompañante,
y un inédito airbag para la luneta trasera que se activa
en caso de recibir un golpe por alcance.
Y por lo que se refiere a las versiones más equipadas –o si incluimos
extras- éstas podrán llevar asientos de cuero, navegador,
sensores de lluvia y luz, sistema de arranque mediante botón, retrovisor
antideslumbramiento, llantas de 16 pulgadas, etc.
Mecánicamente el motor 1.0 VVT-i de tres cilindros y 68 cv
será la estrella de la gama (como el del actual Aygo),
aunque más adelante y según mercados llegarán el 1.4 D-4D
y el 1,3 de gasolina. El pequeño tres cilindros sólo emite en
el iQ 99 g/km de CO2 y su consumo es de 4,3 l/100 km
como media. Existe la opción de cambio manual
o de cambio automático; y sus prestaciones son más
que suficientes: 150 km/h y 14,7 segundos de 0 a 100 km/h.
Gran parte de sus excelentes cifras de prestaciones, emisiones y consumos las
tiene su contenido peso (845 kilos), aunque la trabajada aerodinámica
también contribuye a tal logro. Además, esta reducción
de peso no conlleva una excesiva simplicidad de sus componentes, ya que precisamente
se ha trabajado de forma especial en la insonorización y en unas terminaciones
y materiales de primera calidad. Habrá que estar atento al resto
de detalles que se faciliten sobre el mes de mayo, pues estamos ante un
coche que en muchos aspectos resulta revolucionario.