La gama 2009 del Volvo S80 presenta importantes novedades. En primer lugar,
se acaba de introducir una nueva versión mecánica D5 de
205 cv, que ya está a la venta desde 39.975
euros; y poco después, en primavera, llegará
un ligero restyling y otras modificaciones técnicas.
Lo podremos ver a partir de esta semana en el Salón del Automóvil
de Ginebra (del 5 al 15 de marzo), y supondrá la habitual actualización
de gama que todos los modelos experimentan a mitad de su vida comercial, ya
que el actual
S80 es un modelo que nació en 2006.
Estéticamente el nuevo Volvo S80 presenta una serie de cambios que le
aportan una silueta más estilizada, elegante y moderna.
Su frontal cambia sustancialmente, con una nueva parrilla,
nuevos grupos ópticos, unas rejillas de aire rediseñadas
y un logotipo más grande. Del mismo modo, en la parte
trasera el S80 lleva unas letras mucho mayores para destacar su imagen de marca.
Y en el interior encontramos un volante y un salpicadero con modificaciones
que refrescan su imagen, aunque mantiene su clásica elegancia.
Mientras que en gasolina la gama mecánica no experimenta cambios (continúan
los 2.0 Flexifuel de 145 cv, 2.5 T Flexifuel de 200 cv, V6 3.2 de 238 cv, T6
de 285 cv y V8 de 315 cv), en diésel sí observamos dos modificaciones.
Si bien la opción de acceso sigue siendo el cuatro cilindros 2.0 D de
136 cv, los propulsores cinco cilindros 2.4 D y D5 reciben dos nuevas
versiones.
El S80 D5 con su nuevo motor twin turbo llega hasta los 205
cv de potencia y 420 Nm de par (antes de 185 cv).
Con tal poderío, la berlina de origen sueco alcanza los 230 km/h,
acelera de 0 a 100 km/h en 8 segundos y sólo necesita
6,2 l/100 km. También el 2.4 D, hasta
ahora con 163 cv, presenta una evolución que eleva su potencia hasta
los 175 cv y el par hasta los 420 Nm. Su cifra de consumo en este caso
es todavía más baja (5,8 l/100 km), al igual
que la de emisiones de CO2, que es de 154 g/km.
Finalmente, decir que con el S80 de 2009 Volvo ofrecerá la posibilidad
de optar tanto con el chasis de tarado estándar y comportamiento muy
cómodo, como con el chasis deportivo, el cual rebaja
la altura del coche 20 mm e incorpora elementos que
le aportan una rigidez mayor. De este modo, Volvo está en disposición
de satisfacer también a los conductores más
dinámicos que buscan ante todo el placer en la conducción.