Citroën llega a la prestigiosa muestra alemana en un gran momento, ya que
celebra su 90 cumpleaños, presenta su nueva gama
de lujo DS y coches nuevos de mucho volumen de ventas como el C3.
Además, la marca gala no quiere dejar pasar esta oportunidad para mostrar
prototipos, como el curioso Revolte que incluimos en las fotos
de este reportaje.
Son ya 90 años en los que Citroën ha demostrado
su creatividad y tecnología con modelos como el Traction
de 1934, el 2CV
comercializado desde 1948 o el DS “Tiburón” de 1955.
Pero Citroën no se relaja y piensa también en el futuro cercano,
que pasa por los vehículos “full hybrid” diésel
(a partir de 2011 en el DS5), el uso
generalizado de los sistema Stop&Start de segunda generación
o modelos completamente eléctricos como el Berlingo First Electrique,
el cual estará listo en 2010 y podría estar representado por 500
unidades para el servicio de correos francés (actualmente participa en
un concurso público).
Evidentemente en el Salón del Automóvil de Frankfurt también
se muestran versiones de modelos actuales que acaban de salir al mercado, como
los nuevos
HDi V6 3.0 de 240 cv para el C5 y C6, o un 4x4 C-Crosser
con interiores, equipamientos y caja de cambios mejorados. E incluso la competición
también apuesta por la ecología, como lo demuestra una versión
híbrida del coche de rallys C4 WRC.
Pero el modelo más llamativo del stand de Citroën
en Frankfurt es el Revolte, un lujoso urbano
inspirado en las líneas de mítico 2CV aunque con unos niveles
de tecnología, calidad y sofisticación que nada tienen que ver
con la simplicidad del popular 2CV. El Citroën Revolte mide 3,68
metros de largo, 1,73 metros de ancho y 1,35 metros de ancho, y sorprende
con su curioso sistema de apertura de puertas (las traseras en sentido inverso
al habitual). Además presenta un habitáculo de tres plazas
en el que reinan los materiales como el cuero, el terciopelo, el aluminio o
la madera.
El Revolte no sólo destaca por su estilo y configuración, sino
también por su tecnología de vehículo híbrido
recargable. Lleva un motor convencional de baja cilindrada, pero el
protagonista es un motor eléctrico que se puede recargar
en la red eléctrica. De hecho este coche puede circular en modo
ZEV (Vehículo de Zero Emisiones), pues para muchos de los casos
se basta con la energía limpia.
Con todo este despliegue, Citroën es una de las marcas que mayor atención
despierta en el Salón de Frankfurt, al cual acude con la satisfacción
que le da el hecho de celebrar su 90 aniversario.