Cuando sólo faltan unos días para que se inicien las ventas del
nuevo
Serie 5 berlina de la sexta generación, BMW anuncia que después
del verano estará lista ya su variante familiar.
En este caso se tratará de la cuarta generación
del Serie 5 Touring, ya que de las dos primeras generaciones
de Serie 5 sólo se fabricaron las carrocerías tipo sedán
de cuatro puertas.
No es tan espacioso como el nuevo Mercedes
E Estate, pero es que BMW pretende conservar una gran deportividad tanto
en su diseño como en el comportamiento. Aún así estamos
hablando de un coche largo y ancho pero no demasiado alto,
pues mide 4,91 metros de longitud, 1,86 metros de anchura y
1,46 metros de altura. Es decir, unas medidas prácticamente idénticas
a las del nuevo Serie 5 sedán y ligeramente superiores a las del anterior
Serie 5 Touring. Entre sus rivales, además del Mercedes antes mencionado,
destaca el Audi
A6 Avant, junto a otros modelos como el Volvo
V70 o el Skoda
Superb Combi.
Su maletero no es el más grande de la categoría
(entre 560 y 1.670 litros), pero ofrece una configuración
práctica e inteligente. Por ejemplo, la luneta se puede
abrir de forma independiente al portón, y la fila de asientos
trasera tiene unos respaldos que se pueden inclinar hasta 11 grados
y 7 posiciones, pudiendo ganar 30 litros más de maletero cuando
se colocan muy verticales.
Los nuevos Serie 5 Touring vendrán de serie con suspensión
neumática en el eje posterior, mientras que en el resto de detalles
de equipamiento coincide con su homólogo de cuatro puertas. Inicialmente
la gama que llegará alrededor del mes de septiembre estará compuesta
por dos opciones diésel y dos gasolina, aunque más adelante está
previsto que aparezcan más versiones.
En gasolina existirán dos opciones de seis cilindros
y 3,0 litros, una atmosférica y otra biturbo. La primera de ellas (523i)
desarrolla 204 cv y permite al familiar bávaro alcanzar
los 231 km/h y acelerar de 0 a 100 km/h en 8,2 segundos. Su consumo es de 7,9
l/100 km de media y sus emisiones de 185 g/km de CO2. Más rápido
todavía es el 535i de 306 cv, que alcanza el límite
electrónico de 250 km/h y pasa de 0 a 100 km/h en 6,0 segundos.
Sus consumos son de 8,5 l/100 km y en emisiones de CO2 se queda justo por encima
de los 200 g/km con el cambio manual de seis velocidades y justo por debajo
con el automático de 8 marchas (todas las versiones pueden ser manuales
o automáticas).
La interesante gama diésel parte del cuatro cilindros
y 2,0 litros 520d, ahora ya con 184 cv y el
sistema de arranque y parada Auto Start Stop. Sus consumos
y emisiones son fantásticos para un coche que pesa entre 1.710 y 1.800
kilos, pues en este caso declara 5,2 l/100 km de
media y 137 g/km de CO2; todo ello combinado con unas prestaciones sobresalientes,
de 222 km/h y 8,3 segundos en el 0 a 100 km/h. Y para quien desee más
refinamiento y prestaciones en diésel, el 530d, con
su motor de seis cilindros y 3,0 litros, ofrece 245 cv de potencia,
lo que le permite llegar a 243 km/h y pasar de 0 a 100 km/h en 6,4 segundos.
Sus consumos y emisiones son de 6,3 l/100 km y de 169 g/km de CO2.