Exterior
El Elise solo está disponible como un deportivo dos puertas de capota targa. Las líneas básicas exteriores y las proporciones, reflejan su capacidad de dos asientos y la distribución intermedia del motor, lo que quiere decir que tiene tanto tomas de aire como ventilas extractoras en el frente y tomas de aire para enfriamiento del aceite del motor realzadas a lo largo de los flancos de los cuartos traseros. La cabina se ubica en una posición adelantada en el chasis, con un parabrisas inclinado pronunciadamente que se levanta casi de manera continua desde el corte delantero. Detrás de la cabina hay dos contrafuertes que esconden una estructura de acero antivolcaduras. El voladizo delantero es notable, pero hay muy poco voladizo trasero.
La carrocería está hecha de fibra de vidrio moldeada composite RTM. El diseño general podría llamarse elegante o atiborrado, con múltiples líneas de carácter, cortes y detalles acentuando cada superficie. Una forma de botella de Coca Cola dentro de la distancia entre ejes, proporciona espectáculo visual y gloriosos realces, pero reduce ligeramente la aerodinámica del vehículo.
El Elise es muy pequeño, muy deportivo y muy agresivo. Aparte de los rines de aleación en color plata apagado, todos los adornos exteriores son del color de la carrocería o negro mate. Lotus ha invertido mucho en los montajes delanteros de iluminación. Un lente de plástico transparente ribeteado, cubre los faros de haces proyectores. Las calaveras son redondas, básicas y ordinarias.
El Elise ofrece una amplia paleta de colores exteriores y resulta más visible y llamativo en colores más claros. Puede que haya una ventaja de seguridad asociada con los colores claros y brillantes, siendo más fácil de ver en el tráfico. Después de todo, el Elise es pequeño y encender los faros no es mala idea.
Ubicado en un contexto competitivo, el Elise luce algo como una versión más pequeña de un Ferrari F430. Pero aparte de éste, realmente no se parece a ningún otro coche de producción en masa sobre el camino. En casi cualquier aspecto, el Elise es una clase por si mismo.
A nosotros nos gusta y recomendamos el Starshield opcional, una capa transparente de plástico utilizada para proteger la pintura en la nariz del coche. Es impresionantemente fuerte, aunque prácticamente invisible.
Características interiores
El interior del Lotus Elise es simple y básico. La apariencia general no es tanto la de un Kit Car, pero se queda corto de casi cualquier otro coche de producción en la industria. Todo luce cortado y hecho a mano, y así es. Hay piezas y paneles de aluminio expuestos en el piso y dos asientos de cubo de forma estrecha, y ninguno de los dos se reclina. El asiento del conductor se ajusta manualmente hacia delante y atrás, y el del copiloto está fijo. En tela, los asientos lucen y se sienten como tela. En piel, lucen, se sienten y huelen como vinil. No obstante, la piel sostiene bien el cuerpo y es fácil de limpiar.
El tablero es básico, con las funciones de velocímetro, tacómetro, combustible y temperatura agrupadas, y dejando luces de advertencia para el resto. Una superficie acojinada, negra y con pequeños hoyuelos, se extiende a través del tablero, montada por encima de una bandeja extruida de aluminio para poner cosas sueltas. En la práctica, la bandeja es más estética que funcional, aunque cabrán un teléfono celular, una cartera o un control remoto para garaje.
Aparte de la pequeña cajuela detrás del motor, el único espacio de almacenamiento se encuentra detrás del asiento del copiloto, y éste no está cerrado. ¿Compras del supermercado? Sobre el asiento o en el espacio para los pies del copiloto. Sin espacio para equipaje, el Elise no es un coche para ir al aeropuerto.
Los controles menores son pocos, pero ubicados de una manera algo azarosa y en cada caso marcados crípticamente, si es que están marcados. Éste no es un coche en el que entre por primera vez tarde por la noche e instintivamente sepa como operarlo. Los botones del claxon están en los brazos del volante y son difíciles de encontrar en una emergencia.
Hay un protocolo de desactivación de la alarma y del inmovilizador del motor que requiere presionar un botón en el dispositivo de llave antes de presionar el botón Start, lo que parece quisquilloso. Descubrimos que el sistema antirrobo es propenso a las falsas alarmas, pero un técnico puede reducir la sensibilidad. Resumiendo, los sistemas de cierre remoto del dispositivo de llave y alarma no son nuestros preferidos.
En términos de sonido, el sistema estándar de audio Alpine es pasable en el mejor de los casos. Lo peor, su formato 1-DIN, los controles microscópicos y su baja ubicación en el tablero lo hacen difícil de operar y ajustar mientras maneja; y después está la molesta y chillona iluminación LED. El incómodo sistema de sonido puede que sea la peor característica de este coche, seguida por el sistema de alarma.
El aire acondicionado incorpora unos controles rudimentarios en la forma de tres perillas redondas de aleación y dos pequeños botones complementarios negros. La luz que indica si el A/C está encendido, es difícil de ver, especialmente en días brillantes (calurosos). La mayor parte del tiempo enfría la pequeña cabina rápidamente y logra que se haga el trabajo. No obstante, el A/C es superado en climas más calurosos cuando el coche está viajando a bajas velocidades y hay insuficiente empuje de aire pasando a través del condensador montado en el frente. La calefacción trabaja aceptablemente bien.
Tradicionalmente los Lotus son coches pequeños. Este tamaño en el exterior es genial, ya que los hace ágiles, ligeros, veloces y eficientes, pero en el interior ya es algo limitante. Mucha gente sobre los seis pies de altura simplemente no cabe en este coche. Y algunas personas bajo los seis pies, especialmente aquellas de corpachón más amplio, no entran muy bien.
Los asientos ProBax son estrechos y limitados, levemente acojinados y ligeros hasta la médula. Son ideales para la pista y el uso agresivo en calle, donde usted realmente quiere mantenerse en su lugar. Pueden ser cómodos y de buen soporte si usted es del tamaño adecuado, pero si está fuera de la talla, resultan apretados y nada flexibles.
Entrar y salir del Elise es difícil. El alto alfeizar de las puertas es genial para mayor solidez estructural con el menor peso posible, y contribuye significativamente a la seguridad en impactos laterales, pero también representa un umbral sustancioso al entrar y salir. Para el pequeño y ágil, no hay problema. Para el más grande y menos flexible, esto podría ser un reto bordeando en lo imposible. Otro problema es la puerta comparativamente corta, que implica tener que doblar la pierna y el pie alrededor y a través de una bisagra curva de aleación para salir. Fácil para algunos pero más difícil para otros. Y después están los que incluso no lo intentarán. Nosotros normalmente vamos primero hacia atrás, plegándonos por la mitad y girando las piernas sobre el alfeizar, con el torso entrando al final. Salir normalmente implica sentarse sobre el alfeizar, encoger los pies para pasar la puerta y después levantar el cuerpo.
A diferencia del Exige con su capota rígida fija, el Elise ofrece la ventaja de una capota removible. Entrar y salir es más fácil sin la capota. Sostenga la cabecera del parabrisas, después deslícese hacia abajo, y adentro. Para salir tire de la columna de dirección y el ensamblaje y levántese. Con la capota, la abertura es más pequeña y baja y pierde la posibilidad de sostenerse con la cabecera. Independientemente de si mete las piernas primero o al final, gira el cuerpo o lo desliza, las primeras dos veces que entra y sale es bastante rutinario. Pero utilice el Elise como coche para viajar al trabajo, entrando y saliendo varias veces al día, y probablemente llegará a apreciar realmente otros coches más grandes en su flota.
El Elise está disponible con una capota suave desplegable y una capota rígida fijada con tornillos. La capota suave es una gema, fácil de instalar y de ajuste acogedor. Mantiene fuera el viento y el agua, y cuando se quita, se repliega fácilmente dentro de algo del tamaño y forma de una alfombra enrollada. En ese punto, se guarda fácilmente en la cajuela. Por otro lado, quitar e instalar la capota rígida toma varios minutos con múltiples tornillos allen. Cuando se quita, no puede guardarse en el vehículo, así que tiene que dejarla atrás, en su garaje. Asumiendo que la seguridad no es un problema mayor y que el coche se utilizará en climas más calidos, elija solo la capota suave. Sin embargo, a algunos propietarios les gusta la capota rígida por su estilo, la seguridad que proporciona y el uso para eventos en pista.
La visibilidad hacia delante es buena, aunque no es posible calcular el frente del coche desde el asiento del conductor. La visión hacia atrás se restringe por las altas y anchas cabeceras de los asientos, una ventana trasera plana y los contrafuertes exteriores. Las maniobras en reversa en lotes de estacionamiento es mejor que las coordine alguien desde afuera del vehículo. Los espejos de las puertas son pequeños y se ajustan sólo manualmente, lo que limita tanto su funcionalidad como su campo de visión. Los Elise son construidos para ir hacia delante, y velozmente, lo cual es para decir que cualquier cosa a los costados o detrás no es otra cosa que una molestia menor y momentánea.
Hay una pequeña área de cajuela detrás y encima del compartimiento del motor. Se accede por medio de una llave a través de una cubierta plástica que se levanta hacia arriba. El acceso es por encima y sobre la cubierta y la abertura es pequeña. Un frágil puntal sostiene algo torpemente la tapa cuando está arriba, y ésta es tan delicada que necesita sostenerla cuidadosamente. Se recomienda equipaje suave. Los artículos delicados es mejor llevarlos en el compartimiento de pasajeros.
© 2009 NewCarTestDrive.com
|