Exterior
El Lincoln MKS es construido sobre una versión rediseñada y mejorada del chasis utilizado por el descontinuado Ford Taurus. Sin embargo, el estilo y la presencia del MKS son puro Lincoln, audaz, sólido e impresionante. Esta marca de lujo ha estado buscando afanosamente en su antiguo ADN de diseño símbolos de estilo de antaño que lucirían bien en el presente. La agresiva parrilla tipo proa de barco del MKS recuerda al clásico Lincoln Continental de la preguerra, aunque a la vez representa un símbolo del nuevo y agresivo empuje de Lincoln hacia el siglo 21.
Aunque de perfil luce firme como una roca, el MKS tiene una postura dinámica que parece listo para saltar al ataque. Y visto desde atrás en la interestatal, este coche tiene la seguridad en si mismo, en una forma a menor escala, de un sedán de ultra lujo.
Como corresponde a un sedán de lujo full size americano, el MKS hace un uso generoso de los realces cromados, respaldados de perfil por un lateral esculpido con sobrio buen gusto. Además de la variedad normal de colores de pintura, el MKS está disponible con un nuevo acabado llamado Tuxedo Black Metallic. Este negro es similar a un acabado metálico, excepto que en lugar de partículas metálicas en la pintura, incorpora unas diminutas partículas brillantes de cristal. El resultado es un terminado sumamente reflectante que cautivará a algunos compradores. Sin embargo, para otros, el negro Tuxedo lucirá como una mezcla metálica sumamente chillante más adecuada para lanchas de pesca, especialmente iluminado bajo focos brillantes de luz.
El MKS, con su longitud total de 204.1 pulgadas y una majestuosa altura de 61.6 pulgadas, es un sedán totalmente de lujo que seguramente se ganará su lugar en el valet parking. Sin embargo, como muchos sedanes de lujo que aspiran a la elegancia (los Jaguar se nos vienen a la mente), sus formas atractivamente redondeadas dan la impresión de que el coche es más pequeño de lo que es en realidad.
Del lado positivo de esta disminución de tamaño, el aire que pasa sobre el MKS a 70 mph fluye suave y silenciosamente, proporcionando a la vez un tranquilo viaje al trabajo y un sorprendentemente eficiente millaje EPA en carretera de 24 millas por galón, impresionante para este participante full size. Y cuando es momento de recargar, el MKS incorpora un receptáculo de repostaje que elimina la molestia y la suciedad de un tapón de gasolina.
Características interiores
Saltando al interior de la cabina del MKS, la amplia extensión del tablero alejándose hacia el parabrisas crea una magnífica sensación de espacio. Nuestro coche de pruebas tenía una reluciente cinta de madera que recorría el tablero de un extremo a otro, con un acabado tan brillante que de hecho no estábamos seguros si creer que era madera genuina, pero lo era.
Los instrumentos son de diseño atractivo, con superficies suavemente acojinadas y piel cosida a mano por todo el tablero, como corresponde a un coche de lujo. El volante está forrado en piel con acentos de madera y se siente perfecto en agarre y circunferencia.
Unos grandes botones sobre el tablero central hacen fácil operar los sistemas HVAC (calefacción-aire acondicionado) y de audio. Lo que sentimos menos perfecto fue el conjunto de controles, el cual carece de la elegancia táctil y la robustez tranquilizadora que uno podría esperar en este coche. En vez de ello, los botones, interruptores y ajustadores de dirección del A/C, se sintieron genéricos, como si pudiesen encontrarse en un producto Ford, de gama alta o baja. Por lo demás, la apariencia y los materiales del MKS exhibían el nivel adecuado de lujo.
El MKS se beneficia de la sensación deportiva de sus finos asientos en piel. La base del asiento delantero, y especialmente el respaldo, proveen un firme soporte lateral. El confort de manejo en distancias largas es bueno, y el ajuste y la calidad de la piel es excelente, al igual que la visibilidad desde la posición de manejo. La proximidad de la cabecera a la parte trasera de la cabeza fue una molestia menor para algunos de nosotros; está ubicada así para incrementar la seguridad y no puede ajustarse.
El conjunto de cambios que controla la transmisión automática de seis velocidades, es sencillo y directo, aunque nosotros raramente lo movimos. Justo adelante de la palanca hay un panel sobre la consola central con la palabra Lincoln en escritura realzada. Para todo el mundo luce como la cubierta de un compartimiento de almacenamiento, y sus líneas de corte ligeramente desalineadas fomentan la sospecha. En muchos otros participantes de este segmento de lujo, este panel se abriría para ofrecer almacenamiento útil. En el MKS no hay tal suerte.
El sistema HVAC provee generosos torrentes de aire fresco.
El sistema de navegación incorpora una brillante pantalla de ocho pulgadas y nos pareció un buen compañero para nuestra prueba de manejo, serpenteando a través del tortuoso asfalto siempre cambiante de dos carriles del campo de Virginia. La conectividad Lincoln líder en la industria nos permitió monitorear el clima local en tiempo real, localizar gasolineras, y estar en contacto con el mundo exterior. Regresando al ambiente retador del tráfico de Washington, D.C., nos facilitó sortear los embotellamientos y encontrar la ruta menos molesta hasta nuestro destino final. Excelente. Tocando la pantalla sobre el embotellamiento se revelaba la causa. El sistema de navegación opera en modo tridimensional y en vista de mapa. La imagen tridimensional es divertida para impresionar a los amigos (y posibles compradores), pero no es especialmente útil y resulta algo confusa de interpretar.
El sistema de sonido categoría premium THX II y el acceso a la radio por satélite de nuestro MKS equipado con el paquete Ultimate, amenizaron nuestro viaje al campo profundo con un espléndido concierto surround. Y utilizando el sistema Sync activado por voz de Ford, fuimos capaces de hacer cambios en la programación sin mover jamás nuestras manos del volante. Mientras estábamos estacionados, vimos fragmentos de “Star Wars” desplegados con nitidez sobre la pantalla y los pases de las pequeñas naves de combate sonaban increíble con el sonido surround 5.1, con bajos vigorosos y agudos cristalinos. También, la guitarra acústica y las percusiones de una grabación en vivo de los Eagles tocando “Hotel California”, fueron increíblemente vigorosos y claros. Esos son beneficios de la calidad del sistema y de la calidad de la amortiguación acústica de la cabina.
Los viajeros de la segunda fila disfrutarán del MKS tanto como los del frente. Los asientos traseros ofrecen una enorme facilidad de entrada y espacio líder en el segmento. Las bases de los asientos traseros, aunque suaves y confortables, no ofrecen gran cantidad de soporte, pero los respaldos compensan de más esto.
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