Prueba de manejo
Ambos motores disponibles con el Hyundai Sonata, un cuatro cilindros y un V6, han sido actualizados para 2009, consiguiendo el doble beneficio de menos emisiones contaminantes y mayor eficiencia con el combustible. Los dos motores están catalogados como LEVII ULEV (vehículos de emisiones ultra bajas) por la Agencia de Protección Ambiental, o como PZEV (vehículos de emisiones parcialmente cero) en los 13 estados con estándares más estrictos. Adicionalmente, ambos motores ahora utilizan múltiple de admisión de longitud variable para engordar la curva de torque y hacer que más potencia esté disponible en un rango más amplio de las velocidades del motor.
La aceleración con el cuatro cilindros es enérgica y tanto el desempeño como la economía mejoran ligeramente con la nueva transmisión automática de cinco velocidades. La economía de combustible del GLS cuatro cilindros es de 21/31 mpg City/Highway y solo el Nissan Altima con transmisión CVT y 23/31 mpg lo hace mejor. El motor cuatro cilindros presenta un incremento de 6-13 HP respecto al año pasado en los 37 estados PZEV.
El V6 nos hace desplegar una amplia sonrisa, beneficiándose de un incremento de 15 caballos respecto al año pasado. Los ejecutivos de Hyundai dicen que el V6 puede acelerar de 0 a 60 mph en aproximadamente 7.5 segundos, con una velocidad límite de más de 130 mph. Los modelos seis cilindros están calificados con 19/29 mpg City/Highway, igualando a lo mejor en la clase.
Los cambios se realizan fácilmente con la transmisión manual de cinco velocidades y rechinar las llantas delanteras es fácil.
La transmisión automática Shiftronic se mueve suavemente entre las marchas, abriendo el convertidor de torque o pateando hacia abajo con mínima indecisión para rebasar. La automática ofreció buena respuesta afrontando las colinas de San Francisco y las carreteras de montaña de Malibu. En modo manual, la Shiftronic cambiará hacia arriba automáticamente cuando el motor tope con la línea roja, y no interviene para nada en los cambios hacia abajo, dejando el asunto a las preferencias del conductor.
Los frenos en general son lineales y están equipados con distribución electrónica de la fuerza de frenado (EBD), lo que mejora la estabilidad y reduce las distancias de parada balanceando al vuelo la fuerza de frenado entre las llantas delanteras y traseras. El ABS permite al conductor mantener el control de la dirección al frenar con fuerza. Con todo, notamos poca de la interferencia que hemos encontrado en algunos sistemas más complejos equipados con EBD, y sólo en las etapas finales de una parada. Del mismo estilo, el control electrónico de estabilidad (que establece una buena conexión con el sistema de frenado) raramente se hace notar y entra en acción progresivamente cuando es necesario.
La dirección es ligera y directa, con buena sensación de centrado y estabilidad direccional. La respuesta a la señal de giro es más precisa que antes ya que todo elemento ajustable en la suspensión completamente independiente, resortes, amortiguadores, barras estabilizadoras y bujes, ha sido tensado aproximadamente un 10 por ciento respecto al modelo 2008.
En términos de calidad de marcha, la combinación de rines y llantas de 17 pulgadas se hace notar sobre pavimento en mal estado, donde los laterales más cortos de las llantas transmiten más las imperfecciones del camino dentro de la cabina. El GLS cuatro cilindros, el modelo más ligero y sobre rines de 16 pulgadas, ofrece la mejor calidad de marcha para quienes manejan la mayor parte del tiempo sobre caminos pobres. El ruido del viento y del camino están amortiguados decentemente, con el motor de fondo.
El V6 presume de una barra estabilizadora frontal más grande para controlar el peso del motor de mayor tamaño, y los modelos SE incorporan barras estabilizadoras más grandes para proporcionar un poco más de rigidez ante el balanceo; los índices de los resortes y los amortiguadores del SE son también de un 10 a un 15 por ciento más altos, pero aun así sigue sin existir alguna indicación de que sea demasiado rígido.
Eso muestra cuan blando y dócil era antes el Sonata, ajustado más como el Buick que tenía su padre que como un moderno sedán mediano. Como resultado, el Sonata 2009 no establecerá ningún tiempo de velocidad contra sus competidores (y alguno también será más lento), pero mantiene la buena marcha que tenía a la vez que elimina la falta de brío. Arranque con prisas y la nariz no se levanta mucho; pise a fondo los frenos y el frente no se sumerge como un delfín; ataque una carretera sinuosa y puede que quede agradablemente sorprendido. Las largas aventuras en autopista son suaves y no requieren esfuerzo, tal y como esperaría, con una economía decente y una larga garantía.
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