Prueba de manejo
Sería difícil proponer mejor transporte interurbano que el Toyota Yaris, ya sea que se considere el precio o no. Olvídese de la etiqueta de “coche de nivel inicial”. El Yaris se siente y se desempeña mucho mejor de lo que podría sugerir su precio MSRP. El económico motor 1.5 litros tiene potencia más que suficiente para poder con el paquete, su marcha flexible suaviza la mayoría de baches e irregularidades, el manejo es casi deportivo cuando las carreteras se abren, la dirección califica por encima de la clase de nivel inicial, y los frenos detienen con seguridad las 2,300 libras del coche. La sensación del pedal es directa y especialmente buena (algo que no podemos decir acerca de algunos exclusivos sistemas electrónicos de frenos en el mercado), e incluso aunque los frenos traseros son de tambor y no de disco, la potencia de frenado es más que suficiente.
Aun así, usted sabe que no es un Lexus, o incluso un Camry, por la forma clara en que se escucha el motor y algo de ruido del camino. Estos son recordatorios constantes del tamaño compacto y lo ligero del coche, pero hay poco más de que quejarse acerca de sus maneras en el camino. La razón de esto es su estructura extremadamente rígida. Fueron diseñados diversos refuerzos y travesaños para compensar la vibración y se aplicaron varias capas de aislamiento y materiales de amortiguación para reducir el ruido, y el resultado es impresionante. Los caminos irregulares, los rieles de las vías del tren y los baches, desde luego que se sienten, pero son agradablemente amortiguados por la sólida integridad del chasis.
El Yaris no tiene ningún problema siguiendo el tráfico y es especialmente útil para tareas en ciudad. El motor revoluciona libre y suavemente y tolerará sin protestar rpm cercanas a la línea roja. En autopista, la quinta es definitivamente lo correcto para velocidades de crucero, pero un rápido cambio a cuarta entrega una cómoda potencia de rebase. El motor 1.5 litros de cuatro cilindros incorpora sincronización variable de válvulas, ignición directa y sistema electrónico de aceleración. Es el mismo motor utilizado en el Scion xA.
La transmisión manual de cinco velocidades es un disfrute tanto en ciudad como en carretera abierta. Los cambios son cremosamente suaves y las relaciones de cambio están bien espaciadas, especialmente para el frenar y acelerar de la vida en ciudad. La primera velocidad entrega buena respuesta de aceleración, mientras que segunda y tercera son lo suficientemente flexibles para mantener fácilmente la potencia del motor fluyendo suavemente sin tener que mover constantemente la palanca de velocidades. La cuarta está bien para rebasar a velocidades de autopista, mientras que la quinta permite un viaje confortable a velocidades de crucero de hasta 80 mph aproximadamente.
La automática de cuatro velocidades también trabaja bien. Se pierde algo de potencia de aceleración, pero la suavidad de los cambios hacia arriba y los vigorosos cambios hacia abajo, la hacen la mejor amiga de los que viajan al trabajo desde los suburbios. La automática incorpora un conjunto de cambios con palanca al piso y la palanca está bien colocada y es facilísima de operar.
Las llantas de 14 pulgadas que vienen de serie prefieren el trabajo en ciudad que excursiones a través de cañones. Las ruedas opcionales de 15 pulgadas agudizan el manejo y la dirección y convierten al coche en una agradable compañía a través de las curvas. Todavía hay algo de balanceo de la carrocería cuando los giros son cerrados, pero viene y va sin sorpresas o incómodas transiciones de peso. La suspensión delantera independiente es de diseño reciente y la suspensión trasera de barra de torsión incorpora una geometría antilevantamiento para mayor estabilidad al frenar y una función de corrección para mejorar la estabilidad en línea recta.
La dirección eléctrica asistida de cremallera se suma a las maneras en el camino que inspiran confianza. No sólo ayuda al millaje de combustible eliminando una bomba hidráulica que mina la potencia, también puede ajustarse para proporcionar una sensación específica, y los ingenieros de Toyota hicieron un trabajo estupendo haciendo que ésta se sienta perfectamente, con una respuesta precisa a las señales del conductor y una enorme sensación de centrado.
Por supuesto, un coche económico solo debe utilizar una cantidad económica de combustible. El Yaris 2008 está calificado por la EPA con 29 mpg en ciudad y 36 mpg en carretera (o 35 en carretera con la automática), de acuerdo a los métodos más estrictos de pruebas de la EPA. Ya en la realidad cuanto entregue un Yaris dependerá completamente del conductor, pero debido a la flexibilidad de su tren motriz y a las relaciones de cambio orientadas a la economía, nosotros creemos que conseguir las cifras para 2008 es totalmente posible.
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