Exterior
El Mercedes-Benz CLK es bello y su belleza radica en su simetría y balance. El CLK luce fuerte, pero también elegante y sofisticado, y mezcla muy bien forma y funcionalidad. Bajo la mitad trasera de su extensa línea del techo, hay un asiento trasero con espacio para dos adultos, no la cubierta rígida que hacen pasar por asiento algunos coupés de gama alta.
El CLK es un coche bastante compacto, basado en una versión alargada del mismo chasis utilizado en los sedanes compactos de la Clase C Mercedes. No obstante, los diseñadores le han imbuido exitosamente la presencia y porte de un coupé mucho mayor como el gran Mercedes CL.
La estética coupé comienza con el perfil. El CLK prescinde del poste central para el techo, así que éste barre ininterrumpidamente desde la base del parabrisas hasta la tapa de la cajuela. Las ventanillas traseras descienden completamente debajo del borde inferior de su marco, acentuando el flujo suave y abierto, y el efecto se realza por la ausencia de alguna antena visible para el radio, el teléfono o el sistema de navegación. El CLK reemplaza la tapa convencional de acero de la cajuela con un panel de material composite, el cual permite la integración de las antenas dentro de la estructura de la tapa.
El segundo e inconfundible elemento coupé es el frente del CLK. Este Mercedes renuncia al tradicional ornamento sobre el cofre, a favor de una estrella de tres puntas colocada más baja, mucho más grande e incrustada en la ancha parrilla de tres tablillas, la cual saluda al mundo con una pequeña insinuación de sonrisa sarcástica. De primera impresión, parece que el CLK tiene cuatro faros, pero un examen más a detalle revela un único conjunto en cada extremo con una forma de elipse a cada lado. Y los faros son algo más que un diseño ingenioso. Las luces opcionales bi-xenón giran para apuntar al camino en las curvas y están equipados con chorros limpiadores de alta presión; también cambian de ángulo según el CLK se mueve hacia arriba y abajo con las imperfecciones del camino, manteniendo la luz de alta intensidad de descarga bajo la línea de visión de los conductores que se acercan en dirección contraria.
Cuando su capota de tela está cerrada, el CLK Cabriolet es casi idéntico de perfil al coupé, con solo una insinuación de ruptura en la línea del techo donde ésta se encuentra con la tapa de la cajuela. La capota de tela está completamente forrada y aislada y abre o cierra con la operación de un botón. Aproximadamente 30 segundos después de que el conductor pulsa el botón, la capota se mete pulcramente bajo una cubierta rígida detrás de los asientos traseros. Los aros de protección ante volcaduras están integrados con las cabeceras de los asientos traseros, permitiendo la misma apariencia limpia cuando la capota está abajo. En caso de una colisión o volcadura inminente en el Cabriolet, dos barras de protección se despliegan y se afirman en su lugar en 0.3 segundos.
Hay detalles que distinguen a los diferentes modelos CLK. El CLK350 tiene cristales tintados en tono neutral y paletas grises en su parrilla, mientras que el CLK550 lleva cristales tintados en azul, paletas negras brillantes con detalles cromados sobre la parrilla, y un corto spoiler trasero. El hot rod CLK63 AMG luce un faldón delantero con tres secciones separadas, trabajo de malla en la parrilla, y los paneles inferiores entre las ruedas están realzados.
El CLK350 y el CLK550 vienen con rines de 17 pulgadas, ligeramente más anchos y con llantas más gruesas en la parte trasera para crear el aspecto escalonado de un coche de carreras. Los rines del CLK350 son un diseño de cinco brazos de aleación ligera y los del CLK550 presentan un diseño monobloque estilo AMG. El CLK63 AMG lleva rines de 18 pulgadas con un patrón sumamente pulido de brazos dobles y llantas de perfil más bajo de índice Z.
El paquete opcional Sport Appearance para el CLK350, incluye rines especiales de aluminio de 10 brazos, suspensión deportiva que baja ligeramente al CLK, y rotores de freno de perforaciones cruzadas que son visibles a través de los rines. Los calipers de los frenos están pintados con el logo escrito Mercedes-Benz.
Características interiores
El Mercedes-Benz CLK es un coche bastante compacto, pero hay suficiente espacio y ajustes en el interior para acomodar a gente muy alta en los asientos delanteros. En general, la cabina tiene una look and feel de éxito.
Los materiales son muy buenos por donde se mire y el poliuretano suave aplicado por aspersión sobre el tablero provee una apariencia atractiva y una sensación lujosa. Los detalles de madera de fresno tintada en negro y el alfombrado negro vienen de serie, aunque está disponible sin cargo la tradicional madera veteada de nogal. Unos agradables toques de madera y piel en pliegues en los paneles de las puertas crean una cabina muy atractiva.
Cuando los pasajeros del frente cierran las puertas, un brazo eléctrico a cada lado del CLK se extiende para presentar los cinturones de seguridad, haciendo que sea más fácil alcanzarlos. Estos brazos se retraen una vez que se abrochan los cinturones. Funcionan bien, aunque hemos visto a pasajeros asustarse por ellos, temiendo el regreso del ratón motorizado.
La mayoría de controles e interruptores, incluidos los de ajuste de clima y audio, están apilados en el centro del tablero encima de la consola. Son fáciles de ubicar y lo bastante grandes para ajustarlos sin necesitar mucha concentración. Las funciones estándar incluyen control digital de temperatura de doble zona con un sensor de sol para optimizar la distribución del aire. Los limpiaparabrisas con sensor de lluvia son operados por medio de una palanca en el lado derecho de la columna de dirección.
Las opciones de almacenamiento han mejorado respecto a los estándares de Mercedes, pero se quedan cortas al compararlas con otros coches. La guantera de dos niveles es grande, pero el cambiador opcional de discos CD ocupará uno de los niveles. La consola central tiene dos portavasos y un compartimiento de almacenamiento.
El conjunto de instrumentos es una mezcla de de indicadores tradicionales analógicos y gráficos LED. El velocímetro y el tacómetro, grandes y redondos, dominan el centro, flanqueados por dos indicadores más pequeños tipo termómetro para el nivel de combustible y la temperatura del anticongelante. Es a la vez atractivo y efectivo, con unos nítidos caracteres iluminados que son fáciles de leer de un vistazo, aunque al principio puede que se confunda entre lleno y vació con el indicador de gasolina.
El volante del CLK es uno de nuestros favoritos: es simplemente del tamaño, firmeza y grueso correctos para este coche, e incluye una función eléctrica para ajustarlo en posición y alcance. Los botones sobre sus brazos permiten la operación de varios sistemas, incluido el estéreo, clima y teléfono.
Esos botones también controlan un display LED de información en el centro de los indicadores. Hay abundante información disponible, incluidas funciones de viaje como velocidad promedio y distancia hasta tener el tanque vacío, pero requiere un poco de concentración para barrerlo y encontrar lo que se está buscando.
El acceso a los asientos traseros es más fácil de lo que resulta en muchos coupés, aunque esto se debe principalmente a que hay más espacio que en muchos coupés. Los asientos delanteros ayudan inclinándose y deslizándose hacia delante con una palanca que se libera rápidamente. Si los pasajeros del frente no tienen sus asientos demasiado hacía atrás, hay espacio suficiente para dos adultos en la parte trasera. Por lo menos para viajar a cenar y ver un espectáculo, aunque no para una excursión cruzando el país.
El asiento trasero se abate con divisiones 60/40, y eso es bueno. Con 10.4 pies cúbicos de espacio en la cajuela, el CLK llevará una carga de equipaje para dos, pero su cajuela es más pequeña que la típica en un sedán de sus dimensiones. El asiento trasero plegable en plano ayuda un poco con objetos de gran tamaño.
Con el CLK Cabriolet usted no perderá mucho espacio en el asiento trasero, pero perderá un montón de capacidad de almacenamiento en la cajuela, incluso con la capota convertible arriba. Con la capota arriba, hay suficiente espacio para de cuatro a seis bolsas de provisiones, y cuando está abajo, recorta el espacio de la cajuela casi a la mitad. No obstante, la capota tiene un denso aislamiento y está bellamente forrada, y es casi tan prístinamente silenciosa en el CLK Cabriolet como lo es en el coupé, cuando la capota está arriba, claro.
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