Prueba de manejo
La Lexus GX 470 es una SUV suave y confortable para el manejo cotidiano, pero es también una de las más hábiles en todoterreno en la clase de lujo. Su conjunto de sistemas electrónicos es de lo mejor y todos trabajan en conjunto para incrementar las capacidades de la GX 470 y la confianza del conductor.
El motor V8 4.7 litros entrega suavidad y quietud de clase mundial. A velocidades de crucero en autopista, es apenas audible. Y a pesar de sus 4,871 libras de peso base listo para rodar, la GX 470 no es manca en el departamento de desempeño. Es capaz de esprints con aceleración total de 0 a 60 mph en aproximadamente 8.1 segundos, con un agradable rugido de admisión V8 al salir disparada. El sofisticado sistema de sincronización variable de válvulas VVT-i (Variable Valve Timing with intelligence) de Toyota, mejora la eficiencia y la respuesta en todas las velocidades del motor. El VVT-i también ayuda a que la GX 470 funcione de manera más limpia, logrando la estricta clasificación del gobierno ULEV-II (Ultra Low Emissions Vehicle) como vehículo de emisiones ultra bajas. El pico de caballaje es de 263 a 5400 rpm y el torque alcanza su máximo de 323 lb/ft a 3400 rpm.
Ese es un torque fuerte para remolcar. Si usted tira de cualquier cosa hasta su límite de 6,500 libras, esta camioneta lo controlará con facilidad.
La economía de combustible se ve impactada por toda esta capacidad. Los estimados de la EPA son de 15/19 mpg City/Highway, y aunque la GX 470 funcionará con gasolina Regular sin plomo, Lexus recomienda gasolina Premium de 91 octanos (o superior) para un desempeño óptimo.
La transmisión automática de cinco velocidades ofrece una respuesta más rápida y mejor engranaje que una automática tradicional de cuatro velocidades. Y como el motor, es muy suave.
La GX 470 se maneja bien para ser una camioneta de chasis sobre carrocería con eje trasero rígido. Como muchas SUV basadas en camionetas, se siente pesada y voluminosa, pero nunca es un problema al manejar en el trajín diario. Un sistema de relación variable de piñón y cremallera hace a la dirección rápida y ligera al estacionarse, pero más suave y pesada en autopista, así que la camioneta nunca se siente sobreasistida o de movimientos intempestivos. Como resultado, la GX 470 se siente sólida y bien plantada a velocidades de autopista.
La suspensión AVS (Adaptive Variable Suspension), la cual viene de serie, cambia continuamente la resistencia de los amortiguadores individualmente en cada rueda como respuesta a las condiciones de la superficie del camino, la velocidad y las señales del conductor en la dirección y los frenos. Están disponibles cuatro ajustes seleccionables por el conductor para adaptar el sistema a las preferencias de éste o a las diferentes situaciones. Por ejemplo, usted quizás quiera utilizar el ajuste más suave en un boulevard lleno de baches y después cambiar a un ajuste más firme para manejar en una serpenteante carretera rural. Nosotros lo hicimos y trabaja bien. El sistema incrementa automáticamente la rigidez de los amortiguadores en maniobras transitorias y también reduce el sumergimiento del vehículo hacia adelante o la inclinación hacia atrás al frenar o acelerar con fuerza. Los resortes de aire en la parte trasera pueden levantar la altura de marcha de esa zona al moverse sobre terreno en mal estado o bajarla cuando se mete carga.
La calidad de marcha también es extraordinariamente refinada para una camioneta con eje rígido trasero. La vibración del camino y las ondulaciones del pavimento se sienten, pero son amortiguadas. Descubrimos que el ajuste Comfort producía una sensación de suavidad, aunque no es una marcha tipo alfombra mágica ya que puede seguir sintiendo a la suspensión reaccionando ante los baches. Cambiando completamente al ajuste Sport, hace que los baches se sientan de manera más pronunciada, proporcionando una marcha menos confortable pero mejor respuesta de giro.
El sistema opcional KDSS (Kinetic Dynamic Suspension System) provee mayor rigidez ante el balanceo cuando es necesario agudizar la respuesta de manejo, pero sin incrementar el índice de resistencia de los resortes sobre caminos llenos de baches. En otras palabras, usted obtiene mejor manejo sin sacrificar calidad de marcha. El sistema deshabilita las barras estabilizadoras para condiciones complicadas fuera del pavimento, permitiendo un mayor recorrido y articulación de la suspensión para ayudar a la GX 470 a trepar sobre los obstáculos. Lexus asegura que el sistema ha sido probado en el Campeonato Mundial de Rallies, lo cual es otra manera de decir que realmente funciona y no es un frágil artilugio tecnológico.
Los frenos son espléndidos. Tienen una sensación agradable y son fáciles de modular para lograr paradas suaves en el manejo del día a día. Los rotores son grandes y los cuatro discos ventilados, para una larga duración y desempeño libre de atenuación. (La mayoría de camionetas sólo utilizan discos ventilados en las ruedas delanteras). Los frenos antibloqueo (ABS) ayudan al conductor a mantener el control de la dirección en una parada de pánico. El EBD (Electronic Brake-force Distribution) distribuye la fuerza óptima de frenado entre las ruedas delanteras y traseras para conseguir distancias más cortas de parada y un frenado más estable. Y el Brake Assist puede ayudar al conductor a utilizar toda la potencia de los frenos en paradas de pánico, manteniendo presión sobre los discos incluso si el conductor comete el error de relajar la presión sobre el pedal. En todoterreno hay suficiente recorrido del pedal para permitir una modulación precisa, algo que resulta crucial cuando se trata con obstáculos a bajas velocidades.
Maneje demasiado rápido en una curva resbaladiza o realice una maniobra de emergencia de cambio de carril, y la tecnología de la Lexus GX puede ayudarlo a salir del problema. El control de estabilidad VSC (Vehicle Stability Control) ayuda a mejorar el control y la tracción lateral mientras gira sobre superficies secas o resbaladizas y a que el conductor mantenga a la GX sobre la ruta pretendida reduciendo la potencia o aplicando los frenos a las ruedas de forma individual. Este sistema también puede ayudar a prevenir un derrape o reducir la posibilidad de deslizarse fuera de la carretera.
El sistema permanente de tracción en las cuatro ruedas viene de serie. El corazón del sistema lo forman un diferencial central Torsen con bloqueo (sensible al torque) y el control electrónico de tracción A-TRAC (Active Traction Control), los cuales reparten continuamente el torque entre los ejes delantero y trasero y dirigen automáticamente la potencia a las ruedas que pueden utilizarla mejor. En condiciones normales en autopista, la potencia se divide 40/60 por ciento adelante/atrás, lo que significa que las ruedas delanteras están proporcionando el 40 por ciento de la fuerza de tracción. Si las ruedas traseras patinan, el diferencial puede cambiar la relación a 53/47, enviando más potencia a las ruedas delanteras. En las curvas, el sistema envía más potencia a las ruedas traseras (29/71 por ciento) para mejorar el movimiento a través de ellas. Es un sistema magnífico. La cuestión es asegurar tracción y un manejo balanceado en todo tipo de condiciones y situaciones.
El sistema DAC (Downhill Assist Control) hace más fácil afrontar cuestas inclinadas y resbaladizas: una vez activado, quite los pies de los pedales y la GX caminará lentamente descendiendo la cuesta, utilizando el ABS y el control activo de tracción para mantener al vehículo apuntando en la dirección pretendida. Toque el acelerador o el freno para aumentar o disminuir la velocidad, después vuelva a quitar los pies de los pedales, y el sistema reasume el control para ayudar a mantener un descenso lento y estable. Es un sistema fenomenal que cualquiera puede utilizar después de una lección. Incluso trabaja en reversa, en caso de que tenga que regresar y hacer otro intento. Por otro lado, el HAC (Hill-start Assist Control) ayuda a evitar que la GX 470 ruede hacia atrás mientras arranca sobre una pendiente inclinada.
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