Prueba de manejo
El motor World Engine 2.4 litros trabaja bastante bien en la Jeep Compass. Es relativamente suave y silencioso para un cuatro cilindros en un vehículo de estos precios. Utiliza lo último en tecnología, incluidas cabezas de cilindros y bloque del motor de aluminio y sincronización variable de válvulas controlada electrónicamente que ayuda a optimizar el torque. Desarrolla unos razonables 172 caballos de fuerza y 165 lb/ft de torque a 4400 rpm, y entrega un estimado de 22/27 millas por galón City/Highway con AWD y la caja manual de cinco velocidades, o 21/24 mpg con AWD y la automática CVT.
Una Sport de tracción total pesa 3,326 libras, así que la aceleración es difícilmente de las que chasquean el cuello, pero la Compass no es una gran corredora. Solo se requiere algo de premeditación y un poco de paciencia para lograr que haga lo que usted pueda exigir. Jeep no ha publicado tiempos de 0 a 60 mph, pero un modelo de transmisión manual con el motor 2.4 litros está probablemente en el rango de medio a bajo de los 9 segundos. Esperaríamos que la automática sea aproximadamente medio segundo más lenta y los modelos 2.0 litros de uno a dos segundos más lentos. Esos estimados son adecuados, pero no cerca de lo mejor en la clase.
Manejamos una Limited con el motor 2.4 litros y la automática CVT y una Sport con el 2.4 litros y transmisión manual de cinco velocidades.
La manual de cinco velocidades trabaja bien y saca la mayor tajada del motor de cuatro cilindros. Pero si usted necesita una transmisión automática, también puede trabajar con el AutoStick para obtener más potencia cuando la necesita. La CVT es como dos transmisiones en una. Puede seleccionar la marcha que usted desea o simplemente dejarla en Drive y adelante.
A nosotros nos gusta la función manual Autostick. Aunque nosotros no experimentamos ningún problema, algunos se quejan de ruido excesivo e indecisión con la CVT en su primera velocidad. Jeep dice que ha recalibrado el motor y la CVT para 2008 para eliminar esos problemas y hacer el vehículo más fácil de manejar. De hecho, quedamos impresionados por el vigor y la forma inmediata en que se hacen los cambios hacia arriba y abajo utilizando la Autostick de seis velocidades. Un ingeniero de Jeep explicó que la naturaleza de las transmisiones CVT hace que este tipo de cambios sean posibles. La Autostick de la Compass es tan precisa como cualquier automática-manual que hayamos sentido. Con tal precisión, siempre funciona: bajando velocidades fácilmente para reducir algunas millas por hora para atacar las curvas en vez de utilizar los frenos, o bajando una velocidad para rebasar en una carretera de dos carriles en vez de esperar a que la transmisión patee hacia abajo por si misma.
A lo largo de las sinuosas y boscosas carreteras entre Portland, Oregon, y el Océano Pacífico, la Compass se reveló firme y silenciosa gracias al uso generoso de material de aislamiento acústico, sellantes y adhesivos estructurales. La suspensión hace todo el trabajo que debe hacer, aislando la cabina de baches y sacudidas. Nosotros apuntábamos hacia los baches y no nos estremecíamos al impactarlos. No hubo nada del viejo bamboleo de la cabeza en los Jeep o de tumbos de lado a lado, y tampoco hubo rastro de sacudidas sobre las superficies onduladas. Solo percibimos una buena retroalimentación transmitida a través del volante hacia nuestras manos. Los giros en las esquinas fueron seguros, sin juego o movimiento vago de las ruedas.
Jeep ha diseñado un nuevo sistema de tracción total para la Compass, lo que ellos llaman Freedom Drive I. Sobre un camino seco y plano, prácticamente toda la potencia va hacia las ruedas delanteras, pero cuando se necesita tracción en otro lugar, hasta un 60 por ciento de la potencia puede cambiar a las ruedas traseras. La unión se realiza a través de un sistema de embrague de dos etapas que es controlado magnética y electrónicamente, en vez de utilizar sistemas viscosos, y Jeep dice que esto es considerablemente más eficiente. El sistema también cuenta con un diferencial central con bloqueo.
Nosotros manejamos la Compass sobre 30 millas de caminos de terracería mojados y con grava suelta, en los cuales trepamos, descendimos y giramos en cualquier dirección. La presionamos para encontrar algunos límites, y éstos fueron sorprendentemente altos; la Compass no patinó sobre las resbalosas piedras redondeadas como esperábamos que hiciera, incluso con las llantas estándar de turismo, aunque el ESP se activó un par de veces para mantenernos lejos de las cunetas. También pisamos a fondo los frenos a aproximadamente 40 mph, y el ABS con detector de caminos en mal estado trabajó duro, pero exitosamente.
Cuando llegamos a la playa, saltamos dentro de una Compass Sport con la CVT y unas llantas opcionales todoterreno Goodyear Wrangler que no están disponibles con la Limited. La gente de Jeep apuntó hacia la cima de la duna de arena más cercana y nos dijo que la subiéramos. Increíblemente, la Compass subió hasta la cumbre donde no había otros vehículos más que cuatrimotos. La CVT es el medio mecánico ideal para transmitir potencia del motor en arena, ya que sus poleas y cintas de acero proporcionan un número infinito de relaciones de cambio, lo que permite al motor mantenerse en su rango de operación más eficiente.
Es difícil imaginar quedarse atascado en nieve o lodo en la Compass Sport con las llantas Goodyear para dentro y fuera del pavimento. El diferencial con bloqueo puede ofrecer la mejor tracción posible al arrancar, y el sistema Brake Traction Control aplica ligeramente los frenos (a una velocidad rapidísima) a ruedas individuales para evitar que patinen. El diferencial con bloqueo mantiene el torque distribuido uniformemente 50-50 hasta las 10 millas por hora, punto en el cual el torque comienza a transferirse nuevamente según lo calculado por el módulo electrónico de control, basándose en la velocidad del vehículo, el radio de giro y el deslizamiento de las ruedas.
Cargamos con todo descendiendo la pendiente de la duna y encontramos un tramo con una serie de curvas en desnivel al aproximarnos a las ondulaciones de la base. Nuestra intención no era exactamente convertir al Jeep en una motocross, pero le dimos un buen viaje. Finalmente logramos que el frente pegara en su límite, pero no fue fácil.
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