Prueba de manejo
El Chevrolet Impala presenta una nueva generación de motores V6. Aunque no están pletóricos de potencia, descubrimos que son suaves y silenciosos. Incorporan sistema de sincronización variable de válvulas, el cual cambia automáticamente la orientación del árbol de levas, ajustando la sincronización de las válvulas de admisión y escape para mejorar el desempeño, la economía y disminuir las emisiones.
El V6 3.5 litros de serie con el LS y el LT genera 211 caballos de fuerza y 214 lb/ft de torque. Está calificado por la EPA con 18/29 mpg City/Highway. La versión Flex Fuel obtiene las mismas 18/29 mpg con gasolina o 14/21 mpg con etanol E85, útil en áreas donde se vende este combustible.
El V6 3.9 litros (opcional con el LT y de serie con el LTZ) produce 233 caballos de fuerza y 240 lb/ft de torque. Incorpora un sistema de admisión de longitud variable y sincronización variable de válvulas. También incorpora el AFM (Active Fuel Management), un software electrónico que desactiva tres cilindros cuando no es necesaria toda la potencia. Chevrolet dice que el AFM mejora la economía de combustible hasta en un 12 por ciento en ciertas condiciones de manejo. Chevrolet ya ha aplicado esta tecnología anteriormente a motores V8 (donde fue llamado Displacement on Demand), pero ésta es su primera aparición en un V6. El V6 3.9 litros obtiene una calificación de la EPA de 18/28 mpg e incluye capacidad Flex Fuel calificada con 13/20 mpg con E85.
La transmisión automática de cuatro velocidades es sensible y nunca fue un problema, aunque algunos de la competencia ahora ofrecen automáticas más flexibles de cinco velocidades.
El V8 que viene con el SS entrega 303 caballos de fuerza y 323 lb/ft de torque. Esto es más potencia que cualquier otro integrante de la clase. Para probar esto pisamos a fondo el acelerador al arrancar en primera. El control de tracción dejó que la llanta delantera izquierda girara frenéticamente durante unos pocos segundos antes de controlarla. Nosotros apreciamos la potencia extra y el torque disponible en una situación de rebase o bajando una marcha pisando el acelerador, y nos encanta el sonido robusto y muscular de este motor con aceleración total. Sin embargo, es un reto lanzarlo de una manera que sea limpia y rápida al mismo tiempo. Además del patinado de las ruedas, hay un montón de tironeo de la dirección. Pise a fondo el acelerador y sentirá un importante tirón del volante. El V8 también incorpora el sistema AFM, el cual cambia entre operación con ocho cilindros y con sólo cuatro dependiendo de la velocidad y la carga. El V8 estaba calificado por la EPA con 16/24 mpg City/Highway utilizando los procedimientos de prueba más estrictos de 2008.
Todos los Impala vienen con suspensión delantera independiente de puntales MacPherson y resortes sobre amortiguador, con puntales cargados con gas y una barra estabilizadora. La suspensión trasera utiliza una configuración de brazo reactor de tres enlaces con puntales cargados con gas y resortes helicoidales. Una barra estabilizadora trasera es estándar con todos los modelos. Los modelos LS y LT vienen con la suspensión más blanda FE1, mientras que los LTZ y SS vienen con la configuración FE3 orientada al desempeño. Encontramos un montón de cabeceo, sumergimiento y balanceo del chasis, además de muchos momentos inciertos de manejo con la potencia adicional del SS. Especialmente el SS se maneja como si su chasis hubiese necesitado más tiempo de desarrollo antes de la producción. La dirección está sobre asistida en todos los modelos y es bastante insensible y poco comunicativa.
El sistema de frenos de disco en las cuatro ruedas del Impala (ventilados en el frente y sólidos atrás), representa una mejora respecto a las generaciones anteriores. Conformado por nuevos frenos delanteros, mejores frenos traseros y un nuevo booster de frenos, el sistema está diseñado para una operación más silenciosa, vida más larga de las almohadillas y mayor resistencia a la pulsación de los frenos. El ABS, cuando se solicita, incluye distribución electrónica de la fuerza de frenado (EBD) y control de tracción. Sobre el camino los frenos del Impala nos parecieron muy de nuestro gusto: potentes, directos y lineales, con una agradable relación progresiva del recorrido del pedal de acuerdo a la progresión de frenada.
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