Prueba de manejo
La calidad de marcha y manejo de la actual Avalanche es notable y una gran mejora respecto a los modelos pre 2007. Se beneficia de una nueva suspensión delantera y nueva dirección de piñón y cremallera, lo que transformó la estabilidad direccional y la respuesta. Los miembros del chasis completamente empaquetado incrementan la fortaleza sin añadir masa, dando a la suspensión una base más sólida con la cual controlar la dinámica de movimiento. Y todo funciona.
La dirección es más enérgica que despreocupada. Los ocupantes sufren un poco de sacudidas de la cabeza sobre irregularidades moderadas del pavimento y el ladeo de la carrocería en los giros está muy bien controlado.
El pedal de freno se siente firme y entrega paradas controladas, incluso cuando el semáforo en verde de una intersección parece saltar directamente a rojo, obligando a un pisotón rápido del pedal con el sumergimiento de la nariz muy bien limitado.
Hay menos golpeteo del viento en la configuración a cielo abierto de lo que esperaría. De esto otorgue el crédito a esos contrafuertes volados detrás de la cabina, los cuales canalizan la mayor parte del soplido del viento hacia atrás fuera de la cama pickup.
La Avalanche es una bestia de carga para el transporte rutinario. Ofrece 1,408 libras de carga útil y la cama está diseñada para el abuso.
Los índices de arrastre para la Avalanche 2008 son de 8,200 libras con 2WD y de 8,000 con 4WD. La última generación de camionetas GM son magníficos vehículos de tiro. Descubrimos que se siente extremadamente estable a velocidades de autopista con un carro remolque cerrado de 20 pies.
Los motores entregan una aceleración adecuada, muy lineal. Sin embargo, ésta es una camioneta pesada que vacía pasa de las dos toneladas y media, y no la llamaríamos rápida. La transmisión cambia suavemente, aunque en ocasiones el pateo hacia abajo para incorporarse en los freeways o rebasar fue lento.
El V8 5.3 litros de bloque de hierro está calificado con 320 caballos de fuerza y 340 lb/ft de torque. Su código de equipamiento es LY5, lo cual es importante sólo para distinguirlo del motor con código LMG, el cual es opcional sin costo con idénticos índices de salida, pero diseñado para ofrecer capacidad Flex Fuel pudiendo funcionar con gasolina o etanol E85.
El V8 5.3 litros de la Avalanche 4WD incorpora bloque de aluminio para ahorrar peso. Codificado LC9, incluye capacidad Flex Fuel pero obtiene una salida ligeramente menos poderosa de 310 caballos de fuerza y 335 lb/ft de torque.
El V8 6.0 litros de bloque de aluminio con código L76, es opcional para los modelos LT y LTZ con 2WD o 4WD, calificado con 366 caballos de fuerza y 380 lb/ft de torque. No cuenta con capacidad Flex Fuel.
Los tres motores incorporan el sistema AFM (Active Fuel Management), el cual desactiva electrónicamente cuatro de los ocho cilindros cuando no son necesarios. Una buena idea en teoría, pero una camioneta tan pesada como la Avalanche necesita los ocho cilindros casi todo el tiempo. En nuestra prueba con la Avalanche cubrimos 300 millas, divididas aproximadamente a partes iguales entre interestatales y calles locales, y el indicador en el display del tablero informando de la desactivación de cilindros apareció sólo en descensos cuesta abajo o mientras rodábamos sin impulso, más a menudo para parar. Y esto fue sin remolcar nunca nada o llevar nada más pesado que las provisiones de la semana. Funcionando completamente con gasolina (no tuvimos acceso a etanol), nuestra Avalanche 4WD promedió 14.4 mpg.
Los estimados de economía de combustible de la EPA para 2008, son de 14/20 mpg City/Highway para cualquiera de los dos motores 5.3 litros con 2WD, 14/19 mpg con 4WD, y 12/17 mpg para el 6.0 litros con 2WD o 4WD.
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