En sólo dos años el Rally Hospederías de Aragón
ha logrado convertirse en una de las concentraciones automovilísticas
más prestigiosas de nuestro país, pues si en la primera
edición sorprendió a todos por la buena nota alcanzada, en
esta segunda ocasión todos los parámetros por los que se puede
valorar un evento de estas características han ido al alza: mayor
calidad de los vehículos seleccionados, una organización
todavía más trabajada –a cargo, una vez
más, de la Asociación Aragonesa de Clásicos Deportivos-
y unos lugares visitados de enorme belleza.
Gracias al patrocinio principal de Turismo Aragón y
la Red de Hospederías –entidades a las que este
año se ha sumado como empresa colaboradora Filtros Man-
este evento turístico de carácter no competitivo ha brillado en
el puente de mayo (del 30 de abril al 4 de mayo) con todo su
esplendor.
Dos grandes cambios se han vivido respecto a la primera edición. El
primero de ellos ha sido ajeno a la organización, aunque ha ayudado mucho,
y es que del borrascoso tiempo del año pasado hemos evolucionado en este
II Rally hacia una climatología de lo más favorable.
El segundo cambio importante ha sido la selección de hospederías,
pues mientras la zaragozana del Monasterio de Rueda se repetía
en ambas ediciones, el resto variaban para trasladarse este año a la
provincia de Huesca, concretamente a Roda de Isábena
y a San Juan de la Peña. Otro de los puntos
repetidos fue el de la salida y parque cerrado (la céntrica
plaza zaragozana de Santa Engracia), el de la exhibición
en circuito (La Ciudad del Motor de Alcañiz) y el de vehículos
admitidos (limitado a 30 participantes).
Pero vayamos a lo realmente impactante: la extraordinaria selección
de automóviles. Nada menos que 8 piezas de museo de la primera mitad
del siglo XX –Bentley 4.5 Le Mans (1927), Bugatti
Type 40 Gran Sport (1928), Alfa Romeo Monza (1930),
Chrysler Baguette (1930), Aston Martin Le Mans
(1933), Jaguar SS100 (1937), Lagonda Rapide
(1937) y Alfa Romeo 6C 2500 SS Flecha de Oro (1948)- junto
a otros grandes deportivos algo más modernos pero igualmente espectaculares
–Porsche 356, Aston Martin DB6, Mercedes 300 SL Alas de Gaviota, Ferrari
330 GT o Lamborghini 350 GT entre otros- consiguieron levantar miles de miradas
tanto en el centro de Zaragoza como por las localidades por las que transcurrió
el Rally.
Fueron 492 los kilómetros recorridos, una distancia
significativamente menor que la del año pasado, lo que unido al buen
tiempo reinante durante los 4 días, propició
que el número de averías fuese en este segundo año muy
inferior al del pasado. Otra de las ventajas de la citada reducción de
la ruta fue que los participantes pudieron conocer y disfrutar con mayor tiempo
los encantadores lugares por los que transcurrió el Rally, de modo que
se pudieron realizar visitas culturales a los monasterios de Rueda y San Juan
de la Peña, a la catedral de Roda de Isábena o a alguna de las
localidades que se atravesaron.
El punto álgido del II Rally Hospederías de Aragón fue
el día en el que se debía transcurrir por las reviradas
carreteras del pirineo oscense. Atravesando pueblos como Campo, Ainsa,
Boltaña, Broto, Bisecas –en los cuales la vistosa caravana despertó
la admiración de los numerosos turistas que ahí se hallaban- se
llegó finalmente a la localidad más conocida de esta zona: Jaca.
Pocos transeúntes habían visto circular en alguna ocasión
bólidos tan antiguos y “racing” como los Alfa Romeo Monza
y Chrysler Baguette de los alicantinos Pastor y Aliaga o el Aston Martin Le
Mans de José Ruiz-Thiery, tan valorados como los Bugatti Type 40 Gran
Sport y Bentley 4.5 Le Mans de los catalanes Berenguer y Bascones, o tan elegantes
como los Jaguar SS100 y Lagonda Rapide de Bascones Gleave y Montero. Aunque
para espectacular, el Alfa Romeo 6C 2500 SS Flecha de Oro del italiano Pietro
Navone, con el cual ha ganado alguno de los concursos de elegancia más
famosos del mundo.
En la cena de gala que despedía el Rally el ambiente de satisfacción
y de optimismo de cara a futuras ediciones reinaba en el restaurante
de la Hospedería de San Juan de la Peña. En ese momento se entregaron
los diversos premios y recuerdos que la organización
tenía preparados. José Manuel Bernad, presidente de la
AACD e impulsor de esta prueba, despedía el Rally agradeciendo
la colaboración de políticos, autoridades y personalidades que
han apoyado este proyecto; además de felicitar al completo equipo de
asistencia y organización y, como no, a los agentes de la Guardia Civil
que en todo momento velaron por la seguridad de esta querida caravana automovilística.
Distinciones:
Al más emblemático: Bentley 4.5 Le Mans de José Bascones
Al más “racing”: Aston Martin Le Mans de José Ruiz-Thiery
Al más bonito: Jaguar SS100 de Gerardo Bascones
Al mejor restaurado: Alfa Romeo Flecha de Oro de Pietro Navone
Al mejor conservado: Ferrari 330 GT de Francisco Palau
Al más espectacular: Mercedes 300 SL Alas de Gaviota de Cipriano Villoslada
Al más elegante: Lagonda Rapide de Ramón Montero
A los tripulantes más simpáticos: Alfredo Vázquez y Angeles
Anglada en su Aston Martin DB6