Wanderer Streamline: Nuevos, 65 años despues

Diego Zotes10 ago 2003
Audi Tradition presentó el pasado 29 de julio el resultado de uno de los proyectos de restauración más complejos a los que se ha enfrentado desde que hizo la réplica del coche de carreras ‘Silver Arrow’ Tipo C de Auto Union.
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NUEVOS 65 AÑOS DESPUÉS

a fondo Wanderer Streamline 1

Audi Tradition presentó el pasado 29 de julio el resultado de uno de los proyectos de restauración más complejos a los que se ha enfrentado desde que hizo la réplica del coche de carreras Silver Arrow Tipo C de Auto Union. Los tres Wanderer Streamline Specials que Auto Union creó para la carrera de larga distancia, con 4.700 kilómetros, ida y vuelta de Liège a Roma en 1938 y 1939, se llevaron el premio Coupe des Constructeurs (el premio al equipo de fabricantes) en su segunda edición. Posteriormente, los coches se vendieron y desaparecieron de la escena automovilística, pero ahora, 65 años después, vuelven a resplandecer con toda su gloria de antaño. Dos de estos bellos deportivos biplazas descapotables pertenecen a Audi Tradition, el tercero es propiedad del importador belga de Audi, DIeteren. Son réplicas auténticas de los coches originales, que ha construido Werner Zinke GmbH, uno de los principales restauradores europeos de coches, en Zwönitz (Sajonia).

a fondo Wanderer Streamline 2

  Poco tiempo después de celebrarse por primera vez en 1931, la carrera de coches de larga distancia Liège Rome Liège ya se consideró la más dura prueba de resistencia sin escalas de su clase. Durante el rey de los rallies, como también era conocida, las únicas paradas permitidas eran paradas para repostar. Los equipos de pilotos, que estaban obligados a mantener una velocidad media de al menos 50 kilómetros por hora a pesar de las condiciones en las que se encontraban las carreteras en aquella época, con frecuencia se sentaban al volante durante más de 100 horas sin descanso mientras cruzaban a toda velocidad las Ardenas y atravesaban los Alpes y los Apeninos. Este reto pasaba factura al hombre y a la máquina: en 1938 sólo un tercio de los que comenzaron la carrera llegaron a la línea de meta; en 1939, 21 coches de los 51 que empezaron el recorrido lo completaron. Tres de ellos eran Wanderer Streamline Specials de éstos, los coches que conducían Momberger/Weidauer y Müller/Menz compartieron la cuarta plaza con el mismo número total de puntos, y el que conducían Trägner/Fritzsching fue duodécimo. Esto otorgó a Auto Union el trofeo más importante para los equipos, el título de fabricante.
Con un peso de sólo 900 kilos, la carrocería de aluminio de los biplazas descapotables tenía un motor de 70 caballos que le permitía alcanzar una velocidad máxima de 160 km/h. El motor de seis cilindros y dos litros con tres carburadores provenía de una nueva familia de motores diseñados para el Wanderer (el errante) a principios de los años 30 por Ferdinand Porsche. Para el restaurador de coches Werner Zinke, que entregó puntualmente estos coches tras trabajar dos años en su reconstrucción, esta tarea supuso ¡el mayor reto al que se ha enfrentado mi empresa en toda su historia! Zinke explica: Aparte de la batalla y la rodada, no tenía ninguna otra información fiable. Tuve que basar mi trabajo casi por completo en fotografías históricas. Después de una serie de cálculos informáticos, se construyó un primer modelo de alambre, seguido de un modelo en madera; los paneles de chapa de metal se batieron a mano sobre almohadillas de piel y se pasaron por rodillos ingleses para estirarlos y moldearlos.
Werner Zinke se mostró muy satisfecho con los resultados. ¡La primera prueba que se realizó al ponerlo en funcionamiento fue mejor de lo que nos hubiéramos atrevido a esperar! Hay un matiz de nostalgia cuando dice: La Segunda Guerra Mundial impidió que Auto Union fabricase coches deportivos basados en estos prototipos.
Como proyecto a medio plazo, Audio Tradition planea inscribir sus dos coches en una selección de carreras de coches antiguos. Después, uno de ellos quedará permanentemente expuesto en el museo del automóvil de Audi en Ingolstadt. El director de Audi Tradition, Thomas Frank, aprovechó el momento para decir: Esta reconstrucción tan satisfactoria de los Wanderer Streamline Specials supone un hito en nuestra tarea de mostrar la herencia de Audi.