VW Polo TSI Sport 110 cv: Afianzado como referente

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Raúl Toledano13 oct 2014
Las mejoras de primavera afianzan al Polo como uno de los mejores utilitarios del mercado, sobre todo en dotación de seguridad. Su comportamiento es equilibrado y con el motor gasolina TSI de 110 cv es rápido, eficiente y agradable de conducir. Con el acabado Sport Volkswagen intenta camuflar el diseño continuista del nuevo modelo.
El Polo de Volkswagen fue renovado en primavera de 2014 después de cinco años en el mercado sin apenas variaciones y con el objetivo de equipararse a nivel de calidad interior y equipamiento, no solamente a sus potenciales rivales de la categoría, sino a su hermano mayor, el reputado Golf, del que toma algunos interesantes elementos de seguridad como el Sistema de frenado de emergencia anti-colisiones múltiples, el Control Crucero Adaptativo "Front Assist" y la función de frenado de emergencia en ciudad, de serie en la unidad probada por Autocity: un Polo 5 puertas acabado Sport y motor gasolina de 110 cv de potencia (16.435 euros).
a favor- Seguridad activa- Comportamiento dinámico- Prestaciones y sonoridad TSIen contra- Personalización limitada- Precio algo elevado- Posición pantalla central
Creemos que es una versión muy recomendable para el tipo de vida que suele tener un Polo (o cualquier otro coche del segmento B): no más de 15.000 kilómetros anuales por carreteras de circunvalación y centros urbanos. Y que puede presumir de una imagen exterior más atractiva (faros antiniebla delanteros con función "Cornering Home", rejilla inferior en color negro brillante o techo eléctrico corredizo y abatible, incluidos en el precio) y de un interior con equipamientos de serie que se hacen casi imprescindibles en estos tiempos, como por ejemplo, la climatización, luces y limpias automáticos, el bluetooth o un volante multifunción (de tres radios, forrado en cuero; muy del estilo del Golf).

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También en el habitáculo del Polo Sport encontramos elementos que nos han evocado al compacto de la casa, como por ejemplo, el cuadro de instrumentos con una pantalla de información -entre las dos esferas, velocímetro y cuentarrevoluciones- que proyecta diferentes funciones como el nuevo sistema de detección de fatiga; unos asientos deportivos en tela ajustables en altura y una sujeción lateral muy buena; o la consola central con pantalla a color de 5 pulgadas -con la promoción de lanzamiento en el Polo Sport se incluía una más grande de 6,5"- denominada Composition Colour que resulta fácil de entender y manejar aunque su posición, algo baja, nos haga perder demasiado la vista de la carretera.

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El Polo 2014 mantiene las dimensiones exteriores del modelo saliente (ha crecido 2 mm de largo) y los nuevos rasgos estéticos son continuistas, más allá de los nuevos diseños de paragolpes y ópticas, molduras cromadas que enfatizan su horizontalidad o nuevos colores (como el de nuestra unidad, rojo metalizado “Sunset Red Metalic”, por 395 € más) y modelos de llantas (Portago de 16”, por 285 € más). Muchos lo acusarán de conservador, pero los resultados lo avalan: es el sexto modelo más vendido del año en España y el tercer utilitario, por detrás de Seat Ibiza y Opel Corsa (a punto de renovarse).En relación a sus rivales, el Polo destaca por un interior de calidad y una dinámica de coche superior
De hecho no será casualidad que estos tres modelos cuyos diseños y niveles de personalización son discretos ganan la partida a las últimas y atrevidas propuestas de la categoría, Renault Clio, Peugeot 208 o en menor medida Ford Fiesta. En relación a todos estos, el Polo se situaría por precio en la parte alta de una hipotética clasificación que podría justificarse desde una perspectiva de comportamiento dinámico y sobre todo por el acabado y los materiales de su habitáculo. Y a diferencia de su lujoso primo Audi A1, ofrece unas dimensiones interiores acordes con un coche de su tamaño (3,97 metros de largo), apto para cuatro pasajeros con el plus de confort que conllevan las puertas traseras (550 euros más caro que el Polo 3p equivalente) y un maletero de 280 litros bien terminado, iluminado y con un doble fondo de utilidad.

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CUATRO MEJOR QUE TRES 
A diferencia de lo que están haciendo sus rivales, el Polo se mantiene firme con motores gasolina de cuatro y no tres cilindros. Concretamente este TSI corresponde a un bloque de 1.2 litros de cilindrada y turboalimentación que desarrolla 110 cv de potencia (5 cv más que antes), destacando por la finura de su funcionamiento, la capacidad de aceleración y los consumos reales. Aunque por debajo de la 1.800 rpm su respuesta es casi vacía, a partir de este régimen empuja con vigor (175 Nm entre 1.500 y 4.000 rpm) y ofrece una elasticidad propia de motores de mayor tamaño. De serie está asociado al cambio manual de seis velocidades (DSG de 7 por 1.500 €) que tiene un buen tacto y unos recorridos –cortos en las cuatro primeras marchas y largos y muy largos en la 5ª y 6ª marcha- acordes con el enfoque del vehículo. Por su parte la tecnología Bluemotion recurre, entre otros elementos, al Start/Stop que actúa rápidamente aunque no destaca por su suavidad, sobre todo al reemprender la marcha.

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Fuera de ciudad, sus prestaciones son muy buenas (9,3 segundos de 0-100 km/h y 196 km/h de velocidad máxima) y sus consumos, aunque sensibles al uso del acelerador, coherentes para un motor gasolina de su potencia: una horquilla de 6,5-8,2 litros en una conducción alegre. En ciudad, el gasto de combustible se mueve alrededor de los 7,5 litros.
El comportamiento general del Polo es impecable para un coche de este segmento. Con la actualización de primavera se han revisado el esquema de suspensiones (eje delantero McPherson y eje trasero con barra de torisón) y dirección (electromecánica), acentúandose el perfecto equilibrio entre confort y dinamismo del que ya hacía gala el Polo 2009. Concretamente nuestro Polo Sport (con neumáticos 215/45 R16) rezuma una estabilidad de coche de mayor tamaño: es aplomado en recta, apenas transfiere irregularidades al interior del habitáculo y sus reacciones son predecibles con unos cambios de apoyo rápidos. Incluso la dirección, poco informativa en líneas generales (se endurece progresivamente con la velocidad), tiene un guiado bastante certero. Dentro de la ciudad, por dimensiones, maniobrabilidad y visibilidad desde el puesto de conducción, el Polo sigue siendo el pequeño gran Polo de siempre. El Polo sigue teniendo un equilibrio entre confort y dinamismo del que pocos rivales pueden presumir