VW Golf FSI: Experimentos, con gaseosa

Diego Zotes10 jul 2003
El Golf FSI incorpora el motor de inyección directa de gasolina del grupo VAG, con una cilindrada de 1.6 litros. Su comportamiento es el menos convincente de todos los sistemas de este tipo que hemos probado hasta ahora. Eso sí, el problema puede residir en el tipo de gasolina que se usa en España.
Inicio
GOLF FSI

a fondo VW Golf FSI 1

Los motores FSI de Volkswagen desplazarán en breve plazo a todos los propulsores de gasolina con inyección tradicional empleados por el Grupo Volkswagen-Audi. Los argumentos que se hacen valer en su favor son un menor consumo y emisiones contaminantes más bajas. Estas razones son suficientes sobre el papel para arrinconar a la tradicional admisión indirecta de toda la vida y de hecho en los mercados centroeuropeos la tecnología FSI se está haciendo popular. Sin embargo en España su funcionamiento no es el mismo, aunque por problemas agenos al fabricante. El problema es que no están adaptados a nuestras gasolinas, con demasiado azufre como para permitir un rendimiento óptimo de estos innovadores sistemas de alimentación. Y digo yo, ¿por qué ponen a la venta estos motores si saben que no van a funcionar de forma óptima en nuestro país? Mercedes retiró sus CGI del mercado y Renault ha hecho lo mismo con los IDE; Alfa Romeo si embargo comercializa los JTS con óptimos resultados, sin necesidad de gasolinas especiales.

a fondo VW Golf FSI 2

Nuestro consejo es que, hoy por hoy, a no ser que encontreis una oferta irrechazable, no adquirais un Golf FSi pues en España consume más que el 1.6 convencional, hace más ruido y su rendimiento es inferior. No obstante seguro que esto se subsanará en breve, o al menos en cuanto las gasolinas de nuestro país estén adapatadas a las necesidades de estos interesantes motores (aunque puede que no tan en breve...).
Es más, cuando he podido conducir un FSI alimentado por la gasolina apropiada desaparecen los inconvenientes. El motor se vuelve más suave, mejor dotado en la zona media de trabajo y al mismo tiempo más brillante en la entrega de potencia máxima.
El consumo en carretera durante la prueba fué de 8,3 litros a los 100 km/h, teniendo bastante ciudado con el acelerador y procurando "ayudar" a un previsible buen resultado que no llegó.
Por lo demás el Golf se mantiene como siempre, con acabados de excelente aspecto y terminaciones muy cuidadas. En esta "serie final" con equipamiento Soul se disfruta además de un amplio equipamiento de serie que incluye prácticamente de todo (ver reportaje sobre la gama Golf 2003).
br> Carlos Lera, Autocity.
18 de julio de 2003.