VW Beetle TSI 160 cv Sport Tech: El coupé más retro

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Raúl Toledano12 nov 2013
Nos ponemos al volante de una de las versiones más deportivas del nuevo VW Beetle. El binomio motor gasolina 1.4 TSI de 160 cv y el acabado Sport junto al paquete de personalización Tech transforman al coqueto Beetle en el coupé más retro del mercado.
La última generación del Beetle poco o nada tiene que ver con su antecesor, como en diferentes pruebas os hemos contando en Autocity. Su puesta en escena, masculinizada, y algunas versiones de claro enfoque deportivo, así lo atesoran. Sin necesidad de recurrir a variantes deportivas R-Line o al motor gordo de gasolina 2.0 TSI de 210 cv -en ambos casos rondando los 30.000 euros para un Beetle que es un cuatro plazas con dos traseras muy justas para adultos- la propuesta que hoy os traemos es más modesta y también más económica, eso sí, con un cierto aroma a coupé retro que entra por los ojos.
El Volkswagen Beetle 1.4 TSI 160 cv Sport y cambio manual de seis velocidades tiene un precio oficial de 25.690 euros, que con los actuales descuentos de la marca (PIVE aparte) se quedaría en 23.482 euros, un precio realmente competitivo para lo que ofrece de serie y lo poco que añade como extras: pintura metalizada Azul Arrecife (500 €) y el Paquete Tech (435 €) que incluye sensores de aparcamiento delanteros y traseros e indicador de baja presión de neumáticos.
El paquete Tech sobre nuestro Beetle Sport monta sensores de aparcamiento e indicador de baja presión de neumáticos
Sobre el Beetle más básico, que ya monta seis airbags de serie o control de estabilidad, nuestro Beetle Sport incorpora el control de velocidad crucero “Tempomar”, el asistente de arranque en pendientes, el climatizador bizona, o la pantalla central a color con ordenador de a bordo en la consola central y conexiones multimedia Media In MDI vía USB y manos libres para el teléfono Bluetooth.
Con el acabado Sport el Beetle también transforma su imagen exterior en más agresiva respecto a las versiones de acceso, sumando elementos decorativos que le dotan de una personalidad muy definida. Por ejemplo, las carcasas de los retrovisores en color negro, el cromado de las ventallas laterales y en las pronunciadas estriberas de las puertas, el alerón trasero pintado también en negro en la parte superior y en el mismo color de la carrocería (azul en nuestro caso) en la zona inferior, o unos neumáticos de serie 215/55 R17 con llanta de cinco radios y 17 pulgadas de diámetro que vuelven a ser un claro guiño al estilo retro de las ruedas que montaban los primeros ‘Escarabajos’ (VW T1) del que se vendieron 21 millones de unidades entre 1938 y 2003, fecha en la que comenzó la comercialización del New Beetle.
Respecto al New Beetle, además de dejarse por el camino el ‘New’, el Beetle ofrece unas dimensiones muy distintas que afectan fundamentalmente a sus proporciones finales. Ahora es más largo (+15,2 centímetros), ancho (+8,4 cm) y bajo (-1,2 cm), en definitiva, donde antes había un ‘huevito simpático’ ahora hay un ‘compacto de tres puertas coupeizado’ de 4,28 metros de longitud, 5 centímetros más largo que los Golf 3p o Scirocco, los otros dos compactos de Volkswagen. Por otra parte, sí que se mantiene la carrocería de tres puertas del New Beetle, pero con una línea de techo más plana y una caída de éste hacia la zaga menos pronunciada que sigue derivando en un portón trasero de notables dimensiones para ofrecer un aprovechable maletero de 310 litros, uno de los grandes avances de este modelo respecto a su antecesor (214 l), aunque todavía lejos de los últimos compactos presentados (con cifras entre 350 y 400 litros, la mayoría de ellos).Donde antes había un 'huevito simpático' ahora hay un 'compacto de tres puertas coupeizado' de 4,28 metros de longitud
¿Dónde lo posicionamos?
Por su personalidad tan marcada, el Beetle es un modelo complicado de posicionar a la hora de encontrarle rivales naturales. Hasta esta última reedición bien podría ser una alternativa al utilitario chic Fiat 500, pero ahora es mucho más grande que éste. El Hyundai Veloster, por su original concepto de coupé con una pequeña puerta auxiliar trasera, podría pujar con nuestro Beetle, que es ligeramente más caro si el Veloster monta el motor atmosférico gasolina GDI de 140 cv y es mucho más barato que el Veloster TGDI turbo de 184 cv. Por último, el original y personalizable Mini Paceman también podría entrar en la terna, aunque es mucho más caro y ofrece la opción de montar la tracción a las cuatro ruedas, inexistente en la gama Beetle. Dentro de la casa VW, los Golf 3p y Scirocco; el primero basado en la nueva plataforma MQB y el segundo con una suspensión más deportiva, en ambos casos bastante más caros que el Beetle Sport TSI 160 cv.
a favor- Estética moderna y deportiva- Empuje motor TSI 160 cv- Maletero aprovechableen contra- Plazas traseras- Consumos sensibles- Tamaño del volante
El motor de inyección directa gasolina de 1.4 litros y turboalimentado hasta los 160 cv es una mecánica que sobresale por una respuesta contundente al pisar el acelerador. Sus recuperaciones son buenas, incluso yendo en marchas largas de la caja manual de seis velocidades de tacto impecable. Suave y silencioso como todos los TSI, el 1.4 TSI pierde fuelle cuando se alcanzan las 6.000 ‘vueltas’, circunstancia que no ocurre con el 2.0 TSI que monta Volkswagen en las versiones ‘GTI’ o ‘R’ de diferentes modelos. En cuanto a consumos, tú eres el que decides lo que quieres gastar. Si sabemos todo lo que puede dar el motor (208 km/h de velocidad punta y 8,3 segundos de 0 a 100 km/h), el gasto de combustible puede ser disparatado (el turbo sopla desde muy abajo, 1.500 rpm, y con mucha fuerza, 240 Nm de par). Realizando una conducción realista y mixta (carretera/ciudad), el consumo final fue de 7,9 litros a los 100 km.
Por último, el chasis. ¿Va tan bien como un Golf? No, ni tampoco como un Scirocco, entre otras cosas, porque sus carrocerías van más pegadas al suelo. Aun así, el cambio es notable, transmitiendo una estabilidad de un señor coche compacto; una calidad de rodadura excelente, con una capacidad de absorción muy alta de sus suspensiones; y con una sencillez y precisión a la hora de guiarlo que es producto de la dirección asistida electromecánica que monta, con una muy buena desmultiplicación para que manejarlo a baja velocidad sea muy agradable. La posición de conducción es más baja que antes y los asientos deportivos que monta de serie, con unas excelentes sujeciones laterales, únicamente encuentran un punto débil a la hora de realizar una conducción rápida: las grandes dimensiones del volante. Por lo demás, el eje de torsión posterior es suficiente para sujetar la carrocería en fuertes apoyos, aunque siempre con la inestimable ayuda del diferencial electrónico XDS, que, en consonancia con el ESP, limita el subviraje en curva de nuestro Beetle Sport, el coupé más retro del mercado.
Por detrás de Golf y Scirocco, el Beetle Sport transmite una estabilidad y calidad de rodadura de un señor coche compacto, cualidades inexistentes en el anterior New Beetle