Volkswagen Phaeton 3.0 TDI: Su alemana majestad

Moisés Muñoz26 feb 2008
Probamos la joya de la corona de la casa alemana, que se renovó por dentro y por fuera para ganar vida en un segmento harto complicado para las marcas generalistas. Mejor en diseño y equipamiento.
Su alemana majestad
Su silueta llena la carretera con una presencia majestuosa. El Volkswagen Phaeton llama la atención entre el tráfico por sus más de cinco metros de sobriedad, elegancia y distinción. La joya de la corona de la casa alemana se renovó por dentro y por fuera para ganar vida en un segmento harto complicado para las marcas generalistas y presenta notables mejoras en diseño y equipamiento, con las que busca aumentar su volumen de ventas. Prácticamente impecable, el Phaeton sumerge a sus pasajeros en una atmósfera de confort que hace que cualquier viaje sea un remanso de placer.

a fondo :: Volkswagen  Phaeton 3.0 TDI 1

a favorLujoso y confortable.Equipamiento completísimo.Excelente en carretera.en contraEstética conservadora.Consumo algo elevado.Poco ágil.
El reto del Phaeton es mirar de tú a tú a los Audi A8, BMW Serie 7, Mercedes Clase S y Lexus LS, vehículos de altísima calidad que se sustentan, además, en el elevado prestigio de las marcas a las que representan. Por eso, Volkswagen ha redoblado esfuerzos para conseguir un coche completo, que presenta una línea elegante, unos acabados soberbios y unos motores de elevadas prestaciones.
La firma alemana ofrece cuatro propulsores diferentes: tres de gasolina atmosféricos y uno turbodiésel, el de nuestra prueba. Los de gasolina son los mismos que equipaba el anterior Phaeton: un V6 de 241 cv, un V8 de 335 cv y el descomunal W12 de 450 cv. Por el contrario, Volkswagen ha renovado el diésel, un tres litros V6 que rinde 233 cv en lugar de los 225 que ofrecía su predecesor. Las cuatro motorizaciones se combinan con una transmisión automática de seis velocidades y ambos se pueden montar sobre dos carrocerías diferentes. Una de cuatro plazas, con dos butacas independientes atrás, y otra de cinco plazas, con banqueta en la parte trasera, que es la que elegimos para el reportaje.
Con un cuidado máximo de cada detalle, el Phaeton aporta una imagen más señorial y menos deportiva que su "primo", el Audi A8, y se ofrece como un coche exclusivo para alguien que no quiera caer en la monotonía de las marcas premium. Desde los 70.230 € de la versión de "acceso" hasta los 142.290 del W12 de 4 plazas, Volkswagen dispone un amplio abanico de opciones para que el Phaeton se convierta en tu segunda vivienda.
La segunda casa
Una línea fornida a la vez que estilizada marca el aspecto del Volkswagen Phaeton, un coche que acapara miradas a su paso, aunque más por sus enormes dimensiones (cinco metros de largo y casi dos de ancho) que por lo innovador de su imagen. Y es que la berlina de la firma de Wolfsburg peca quizá de una estética algo conservadora, aunque aúna armonía y robustez en su silueta.

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El morro destila elegancia por el juego de los cromados en la parrilla y el parachoques, mientras el toque "atrevido" lo ponen los faros antiniebla alojados en el faldón. Las líneas ganan en carácter hacia la parte trasera, donde unos enormes faros redondos, y con luces de tipo led, copan todo el protagonismo. Las llantas multirradio recubiertas de un neumático 235/55 R17 nos recuerdan el carácter familiar de un vehículo cuyo principal atractivo está en el interior.
El lujo y el confort en el habitáculo son los grandes valores del Phaeton. El salpicadero es sobrio, elegante y funcional. La madera y el cuero son los materiales que aportan ese refinamiento de que hace gala el buque insignia de Volkswagen, cuyos diseñadores han apostado con acierto por unos perfiles de aluminio para que el cuadro de instrumentos y el reloj central aporten brillo a una estética muy agradable.
Los acabados están a la altura de los materiales empleados. Unos ajustes milimétricos y los necesarios huecos portaobjetos hacen más acogedor el interior del Phaeton. Además, en el reposabrazos hay hueco para acoplar el teléfono portátil, mientras en la consola central, un mando realmente intuitivo y fácil de controlar permite tener acceso a todas las funciones del coche (climatizador, navegador, ordenador de a bordo...). Atrás, el espacio es inmenso. Tres adultos caben sin mayores problemas en la banqueta trasera, con espacio longitudinal para estirar cómodamente las piernas y una altura libre al techo más que destacada. La amplitud en las plazas traseras no perjudica en absoluto al maletero, que tiene una capacidad de carga de hasta 500 litros.
Además de bien acabado, el Phaeton viene excelentemente equipado de serie. Airbags frontales, laterales y de cortinilla; control de estabilidad; reposacabezas activos; faros de xenón; sistema ISOFIX para silla infantil; sensor de distancia frontal, lateral y trasero; autoencendido de luces de emergencia; sensor de lluvia; climatizador multizona; navegador; cargador de 6 CDs..., harán tus viajes más seguros y confortables.
Entre todas las versiones del Phaeton, en Autocity optamos por sacar a rodar el diésel, con óptimos resultados. De entrada, el motor de V6 de tres litros destaca por unas prestaciones a la altura de pocas mecánicas de gasoil. Desarrolla una potencia de 233 cv a 4.000 rpm, con un par máximo de 450 Nm. Combinado con el excelente cambio automático de seis velocidades Tiptronic, el Phaeton 3.0 V6 TDI proporciona unas sensaciones muy por encima de lo que se espera de un diésel.

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Aunque arrastra un peso de más de dos toneladas (2.158 kilos en vacío), tiene una respuesta sensacional ante las indicaciones del pedal del acelerador. Sólo necesita 8,4 segundos para pasar de 0 a 100 km/h y alcanza una velocidad máxima de 236 km/h, no muy lejos de las prestaciones del Audi A8 3.0 TDI Quattro Tiptronic, que rebaja seis décimas el tiempo de aceleración y tiene una punta de velocidad siete km/h mayor... pero también pesa casi 330 kilos menos. El motor empuja con una contundencia destacada, aunque es algo rudo en las aceleraciones. Además, contribuye al confort de la marcha ya que no es excesivamente rumoroso y, por su nivel de sonoridad, cuesta distinguirlo de un gasolina.
Evidentemente, no es el coche más ágil para desenvolverse en ciudad ya que, por tamaño y filosofía, el Volkswagen Phaeton es un vehículo concebido para viajar. Además, en el tráfico urbano el consumo se dispara hasta los 13 litros. En carretera, el Phaeton 3.0 V6 TDI es un compendio de virtudes. Tiene una respuesta rápida a la hora de hacer adelantamientos y se agarra al asfalto con absoluta precisión, gracias también a su excelente suspensión neumática, que permite hacer diversos ajustes según el tipo de conducción con un mando instalado en la consola central.
La dirección es algo blanda, normal si se tiene en cuenta que hay que maniobrar con un coche de más de dos toneladas, y la transmisión es excelente. Las marchas se engranan de forma rápida y suave, lo que favorece una conducción dinámica. Los frenos, potentes, atienden con celeridad a las órdenes del pedal, por lo que la distancia de frenado es realmente buena para un coche de estas dimensiones. Además, la tracción 4Motion solventa cualquier apuro que el conductor pueda tener en caso de encontrarse con un pavimento deslizante. Si hay que ponerle un pero, es que gasta más combustible que sus rivales (9,4 litros en ciclo combinado, por 7,9 del BMW 730D; 8,4 del Audi A8 3.0 TDI y 8,8 del Mercedes S320 CDI).