Volkswagen CC 2.0 TDI 140 cv DSG: Glamour deportivo

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Enrique Marco24 may 2012
Probamos el elegante y deportivo coupe de cuatro puertas y cuatro plazas derivado del conocido Passat. Volkswagen apuesta por la exclusividad, y consigue con su nuevo CC un automóvil refinado y de alta calidad.
El pasado mes de febrero Volkswagen renovó por completo su coupe de cuatro puertas y cuatro plazas derivado del Passat, al cual le eliminó la denominación de la popular berlina para referirse a él ahora como Volkswagen CC “a secas” (antes del restyling sí se llamaba Passat CC). El concepto es el mismo, y ni las medidas ni el esqueleto o los motores ha cambiado, pero tras el importante restyling este modelo es todavía más exclusivo. Es un glamour deportivo que prácticamente no tiene rivales directos en el mercado, salvo el Audi A5 Sportback, el cual resulta algo más caro. Respecto al Passat berlina, a priori el CC puede parecer notablemente más costoso, pero en realidad únicamente se llevan unos 2.000 euros, ya que el Volkswagen CC viene de serie equipadísimo.
Para comprobar su funcionamiento nos subimos a la versión menos potente, la que recurre al conocido motor 2.0 TDI de 140 cv. Ahora bien, entre que nuestra unidad montaba el eficaz cambio automático DSG y que ya de serie viene con un completo acabado que incluye faros bi-xenón o asientos deportivos tapizados en cuero/alcántara entre otras cosas, el precio de la unidad que podéis ver en las fotos asciende a 37.580 €, un precio significativamente más elevado que el de las berlinas generalistas, pero objetivamente justificado con un amplio equipamiento, una elevada calidad de acabados, y una imagen diferenciadora que aporta un plus de elegancia y deportividad.
a favorImagen exclusiva y deportivaComportamiento impecableMuy equipadoen contraPrecio algo elevadoPeso considerableAltura en las plazas traseras
Más ancho, largo y bajo que el Passat convencional, el nuevo CC calca las medidas exteriores de su predecesor: 4,80 metros de largo, 1,85 metros de ancho y 1,42 metros de alto. Su deportiva silueta destaca por la línea tipo coupe, e incluso las ventanillas delanteras y traseras carecen de marco. Su habitáculo viene configurado con cuatro plazas, muy cómodas excepto si los ocupantes de las plazas traseras tienen una estatura superior a 1,80 metros. En cuanto al maletero, éste es enorme, con una capacidad de nada menos que 532 litros. Estéticamente es un coche que convence a la mayoría y que se diferencia claramente del Passat y del resto de berlinas generalistas; y, respecto al anterior Passat CC, el nuevo modelo avanza hacia la elegancia conservando el toque deportivo.

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Arranque con mando, freno de mano eléctrico, sistema de ayuda al arranque en pendiente, cambio automático, start&stop… el nuevo CC es un coche moderno, y al volante transmite calidad. Buenos materiales, una gran pantalla multifunción central y todo muy bien concebido. Eso sí, como la mayoría de los alemanes es bastante sobrio, lo cual no es defecto ni virtud, pero es evidente que sus diseñadores no han pensado en detallitos ni extravagancias. Sus asientos son muy deportivos y recogen bien el cuerpo gracias a sus pronunciados apoyos laterales, los cuales son de cuero (el centro es alcántara). Se trata de una bonita combinación, pero pagando un poco más quienes tengan un gusto más clásicos podrán optar por el cuero completo, e incluso con climatización y función de masaje. Si bien de serie ya viene muy equipado, tirando de la lista de opciones podemos disponer de un automóvil a la carta con numerosas posiblidades de personalización y con elementos de última generación como las luces activas en curva e inteligentes,  el asistente de cambio de carril activo, el sistema de aparcamiento asistido, el control de crucero activo, etc. Por supuesto el navegador o las llantas de mayor tamaño son otras de las opciones.
Nuestra unidad de pruebas venía con la mecánica 2.0 TDI de 140 cv que en tantos coches hemos probado. A pesar de ir asociada a un coche como el CC que pesa ya 1.564 kilos es más que suficiente para moverlo con soltura (212 km/h de velocidad máxima y 9,8 segundos en aceleración de 0 a 100 km) y gastar muy poquito (5,3 l/100 km). Además, combinada con el cambio DSG de seis velocidades con levas en el volante su conducción es toda una delicia. En cuanto al comportamiento dinámico, este es intachable, con una precisión de dirección exquisita y con una pisada muy firme sin llegar a resultar dura. El Volkswagen CC es cómodo, y al volante da la sensación de llevar un coche grande, tanto por su anchura de vías, como por su considerable distancia entre ejes o como por el generoso equipo de neumáticos (mínimo 235/45 R17).El comportamiento dinámico es ejemplar, las prestaciones suficientes.
Así las cosas, haciendo un repaso general al coche no podemos encontrarle nada más que virtudes, aunque analizando los datos de la gama sí vemos un “pero” a nuestra unidad de pruebas, y es que por poco más (2.000 euros más) tenemos “mucho más”: el CC 2.0 TDI 170 cv. Y decimos “mucho más” no sólo por los 30 cv de potencia y 30 Nm de par, que se dejan notar con un tiempo en aceleración de 0 a 100 km/h 1,2 segundos inferior, sino porque además la versión de 170 cv incluye de serie la suspensión DDC (en la que el conductor elige el grado de dureza desde un botón ubicado en el interior) y el autoblocante electrónico XDS (que ayuda a traccionar mejor en conducción deportiva). Estos dos sistemas cuestan como extra 1.155 euros en el de 140 cv, y son muy recomendables, por lo que unido al mayor nivel prestacional (acorde con un vehículo premium y de estilo deportivo como es éste), no dudaríamos en recomendar este pequeño esfuerzo económico y acceder a la versión más potente, ya que sólo declara 0,2 l/100 km más de gasto medio. De este modo, ¿Volkswagen CC? Sí, es excepcional, pero “ya puestos en este nivel”, mejor el TDI de 170 cv.

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