Volkswagen: Cambio DSG 7 velocidades: El séptimo arte

Moisés Muñoz28 ene 2008
Impulsada por el enorme prestigio de la caja de seis velocidades, Volkswagen da una vuelta de tuerca más y revoluciona el mercado con el DSG de siete velocidades, con el que logra un mayor ahorro sin perder dinamismo y confort.
Parafraseando el célebre anuncio de cerveza, Volkswagen presentó en Barcelona la última evolución de su cambio automático DSG, posiblemente el mejor del mundo. Impulsada por el enorme prestigio de la caja de seis velocidades, la firma alemana da una vuelta de tuerca más en su carrera tecnológica y revoluciona el mercado con el DSG de siete velocidades, con el que conserva el carácter dinámico y la sensación de confort y con el que, además, consigue una mayor eficiencia en la relación consumo/prestaciones.

a fondo Volkswagen: Cambio DSG 7 velocidades 1

Desde que en 2003 Volkswagen equipase por primera vez un Golf R32 de la cuarta generación con su caja automática de doble embrague, la historia del cambio DSG es una historia de éxito. Más de un millón de ventas en cinco años, 400.000 cambios producidos en 2007 y el hecho de que la marca de Wolfsburg prevea que un cuarto de los vehículos que venderá en 2008 irán equipados con su transmisión automática, son datos que corroboran la excelencia de un proyecto ganador.
El Golf y el Golf Plus, con las mecánicas TSI de 122 cv y TDI de 105 cv , serán los primeros modelos en incorporar esta nueva transmisión, que aterrizará en España en un par de meses. Más adelante, esta caja de cambios también se montará en el Golf Variant y en el Jetta.
La principal novedad que aporta el DSG de siete velocidades con respecto al de seis es que su doble embrague trabaja en seco y no requiere de aceite para su refrigeración, que se consigue por aire. Así, el aceite que necesita es el imprescindible para lubricar el sistema de dentado y los cojinetes, reduciendo el gasto a 1,7 litros.Al no refrigerar por aceite, el nuevo DSG es adaptable a motores que rinden hasta 250 Nm de par máximo, por lo que no es compatible con las versiones más potentes de los vehículos de Volkswagen. Como ejemplo, valen el Golf GTI, cuyo par máximo es de 280 Nm, o el Golf R32, (320 Nm).
Además de un consumo sensiblemente inferior de aceite, el nuevo cambio es notablemente más ligero que su predecesor. Así, de los 93 kilos de "lastre" que implicaba el DSG de seis velocidades, pasamos a los 77 kilos que pesa el de siete, lo que repercute directamente en una mejora del rendimiento del motor.
La primera impresión del DSG de siete velocidades no pudo ser más positiva. Su principal objetivo, reducir el consumo y el nivel de emisiones de CO2, está garantizado. Así, el Golf TSI de 122 cv de nuestra toma de contacto, sólo gasta 5,9 litros de combustible al cabo de 100 kilómetros, por los 6,3 que necesita el mismo modelo equipado con cambio manual. La misma mejora se aprecia en las emisiones, que pasan de 149 en el manual a 139 en el automático de siete velocidades.
Por encima de su exquisita suavidad y precisión, sorprende también el fenomenal rendimiento de la séptima velocidad que, lejos de ser sólo de desahogo, ofrece un destacado empuje. La recuperación en séptima de 80 a 120 km/h en el Golf TSI es de apenas siete segundos, por lo que no es necesario reducir a sexta (o quinta) para adelantar en situaciones de apuro.
Volkswagen vuelve a dar en la diana. Por un sobreprecio que rondará los 1.500 euros, tanto los entusiastas como los excépticos del cambio automático podrán disfrutar del DSG de siete velocidades. Ya saben, lo dice el anuncio: posiblemente...