Volkswagen Beetle 2012: Motores downsizing para el Escarabajo

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Raúl Toledano20 mar 2012
Hasta para un coche de culto como el Beetle, Volkswagen ha tenido que incluir mecánicas downsizing (cilindrada reducida) de bajo consumo, en diésel y gasolina: desde abril el 1.6 TDI diésel 105 cv de 4,5 l/100 km y el 1.4 TSI gasolina 160 cv de 6,6 l/100 km, dejando para julio el 2.0 TDI 140 cv de 4,9 l/100 km
Volkswagen demuestra que su modelo embrionario Beetle no es simplemente una reedición evocadora de lo que fue, allá por 1938, sino que se trata de un ejercicio colosal de adaptación a los nuevos tiempos en los que diseño, técnica y eficiencia se unen para desarrollar coches digitalizados, también menos emocionales, pero con una precisión y estabilidad en marcha inauditas en los 74 años de vida del ‘Escarabajo’.
Si como punto de partida el Beetle 2012 sólo incluía motores gasolina turboalimentados, uno de ellos el afamado 2.0 TSI 200 cv, el mismo que ya nos deleitó en el icónico Golf GTI, el otro, más racional, un 1.2 TSI 105 cv de bajo consumo y 5,9 l/100 km, a partir de abril la marca alemana sumará a la gama dos nuevas mecánicas más (el primer gasoil del modelo, el 1.6 TDI 105 cv, y el gasolina 1.4 TSI 160 cv), dejando para los meses de verano la variante diésel más potente: el 2.0 TDI de 140 cv. Todos los motores montarán de serie la caja de cambios manual de seis velocidades, a excepción del 1.6 TDI con cambio manual de cinco recorridos, y el ‘gordo’ de gasolina 2.0 TSI, con automático DSG de seis marchas.Desde abril habrá cuatro mecánicas disponibles, tres gasolina y una diésel, con potencias entre los 105 y 200 cv
El Beetle 2012 no es un coche revisado, sino que se trata de un modelo radicalmente nuevo, que apenas comparte elementos con su predecesor, el New Beetle, salvo que mantiene su carrocería de tres puertas con portón incluido y la homologación para cuatro pasajeros. De ahí en adelante, nos encontramos con un Beetle más machote, con una fisionomía que le podría convertir en una alternativa para algunos compactos del mercado y que incluso en las versiones Sport, ya lanzadas en España, adopta rasgos y mecánicas para pelear sin fisuras con algunos de los GTI más codiciados.
Más fiero y musculoso, el Beetle se acerca por aspecto y medidas a su gran referente dentro de la casa, el Golf. Es más largo (15,2 cm), más ancho (8,4 cm) y más bajo (1,2 cm) que antes, con una batalla que crece en cinco centímetros (en total, 2.53 metros), haciendo posible que el maletero haya crecido hasta los 310 litros, 96 litros más que antes (905 l con la banqueta trasera abatida).Es 15 centímetros más largo y su maletero es 96 litros más grande
Con respecto al Golf tres puertas, el Beetle 1.6 TDI (20.500 €)  es aproximadamente 1.500 € más caro, siendo aquel un coche más grande, amplio y con más maletero. Con el resto de la competencia, el Beetle es significativamente más caro que Peugeot 308, Ford Focus, Kia Pro Cee’d o Renault Megane, con precios que oscilan entre los 15.000 y 16.500 € en las versiones diésel de acceso a la gama. En ciclo gasolina, el Beetle se sitúa con el motor 2.0 TSI DSG Sport (25.742 €) incluso por encima, 300 €, del coupé Volkswagen Scirocco 2.0 TSI 210 cv (sin DSG).
¿Dónde están los 5.000 € de distancia entre el Beetle y sus rivales? Seguramente, exista un primer factor, más emocional que racional, que tenga que ver con su posicionamiento de coche de coleccionista. Segundo, estamos ante el ‘escarabajo’ más Volkswagen de la historia y eso se paga: su ADN alemán es innegable, y en marcha, ya no digamos, donde el coche se comporta con extraordinaria estabilidad y precisión, muy efectivo, con ciertas reacciones de GTI. Tercero, el equipamiento de serie u opcional roza la frontera Premium: faros bixenon con luz diurna mediante diodos de LED, cuero integral, techo panorámico, sistema de audio Fender (550 €), personalización R-Line (a partir de septiembre, con llantas de 18”), navegador, y para finales de año desembarcará la carrocería cabrio. Y cuarto, por su enfoque deportivo, con unas suspensiones duras, incluso en algunas situaciones algo secas, más que las de un Golf, con motores de respuesta muy progresiva, que incitan más a hundir el pedal del acelerador que a disfrutar el paisaje.

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Pues bien, es momento de desgranar los datos técnicos que el fabricante ofreció sobre las nuevas motorizaciones:

1.4 TSI 160 cv (desde 21.770 €):
Su consumo es de 6,6 l/100 km
Sus emisiones de CO2 son de 153 g/km
Acelera de 0 a 100 km/h en 8,3 segundos
Su velocidad punta es de 208 km/h

1.6 TDI 105 cv (desde 20.521 €):
Su consumo es de 4,5 l/100 km
Sus emisiones de CO2 son de 119 g/km
Acelera de 0 a 100 km/h en 11,5 segundos
Su velocidad punta es de 180 km/h

2.0 TDI 140 cv (para verano):
Su consumo es de 4,9 l/100 km
Sus emisiones de CO2 son de 129 g/km
Acelera de 0 a 100 km/h en 9,5  segundos
Su velocidad punta es de 198 km/h
El nuevo esqueleto del Beetle se caracteriza por el cruce de caminos entre los voladizos, ahora el trasero más corto que el delantero, lo que posibilita que la línea de capó se haya alargado y la posición de la cabina retrasada, con una arista de techo más tensa (es mucho menos ‘huevón’ que antes) y una cintura más alta, generando una silueta de semicoupé muy atractiva, mucho más aerodinámica, con un interior orientado hacia el conductor, que también podrá ajustarse volante y asiento en una posición más baja.Su silueta es mucho más aerodinámica que antes, con una cabina en posición retrasada, un claro guiño a sus hermanos GTI
INVITA A CORRER
A los mandos de las unidades de prueba, el Beetle 2012 es un modelo más ágil y ligero, muy radicalizado. No sólo su figura invita a correr más que antes. También sus elementos mecánicos, chasis, suspensiones, dirección y frenos, están orientados a ello. Es palpable en un primer contacto, todavía circulando por los núcleos urbanos de la costa lisboeta: el Beetle, también en estas versiones de bajo consumo, se sustenta en unas suspensiones duras, secas cuando se atraviesa zonas adoquinadas. Su dirección, con el aro más fino que el propio Golf o el Scirocco, engaña a bajas velocidades porque cuando la aguja del velocímetro empieza a subir, la asistencia electrohidráulica disminuye y la dirección se vuelve más pesada, efectiva, muy precisa, con una sensación de agarre bárbara en curvas abiertas enlazadas (las llantas de 18 y 19 pulgadas también colaboran). Nos sorprende gratamente la respuesta de los discos de freno de serie, que sólo hay que dejarles respirar en situaciones muy extremas (es mucho decir que es un 911, como apuntilla el dossier de prensa, pero sí que se aprecia una mejoría reseñable). El conjunto formado por el motor 1.4 TSI (turbo más compresor) y cambio manual de seis velocidades es muy agradable, suave y progresivo para cualquier tipo de conducción. Y la estabilidad del tren de rodaje está fuera de toda sospecha: el Beetle, como buen Volkswagen que es, va sobre raíles. Autocity corrobora que El Mito está más en forma que nunca.

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