Una exposición restaura la memoria gráfica de Renault, sueño de un visionario:

Agencia EFE09 dic 2011
El sueño de un visionario que dedicó veinte años de su vida "a pelear por una idea en la que nadie creía nadie, ni siquiera los bancos", ha sido evocado seis décadas después a través de una exposición fotográfica levantada como homenaje a Manuel Jiménez-Alfaro, fundador en 1951 de la sociedad Fasa.

El 29 de diciembre se cumplen sesenta años de la escritura "casi clandestina" -por la celeridad con que se hizo para evitar las consecuencias de una nueva normativa societaria en 1952de la sociedad FASA (Fábrica de Automóviles Sociedad Anónima), germen de la posterior empresa de automoción Renault-España.

"Le consideraban un loco pero al final logró crear la primera empresa privada de automóviles en la historia de España y la fabricación del primer utilitario, el 4/4, toda una revolución social y económica no sólo para Valladolid y Castilla, sino también para el resto de España", ha explicado hoy a Efe Carmen Rodríguez Jiménez-Alfaro, sobrina-nieta del prócer.

Desde su natal Lucena (Córdoba), el teniente coronel Manuel Jiménez-Alfaro, ingeniero de Armamento y Construcción, logró una excedencia de dos años para trasladarse a Valladolid, donde vivía su madre y un hermano que dirigía la Fábrica Nacional de Explosivos, para tratar de dar cuerpo al empeño casi visionario que traía.

Logró la cesión de una nave en la que pasaba horas y horas, con tan sólo una cocina y una máquina de escribir, ha recordado Carmen Rodríguez, presidenta de la Asociación de Amigos de Renault España, constituida este año para conmemorar el sexagésimo aniversario de FASA.

La reconstrucción, recuperación e investigación documental e histórica de las fábricas Renault en España, desde la primera semilla sembrada en Valladolid a finales de 1951, es el objetivo fundamental de esta asociación cuyo vicepresidente es el octogenario ingeniero francés Maurice Stevenot, afincado en España desde que hace cuarenta años vino para abrir la factoría de Palencia.

Para ello se cuenta con los testimonios y la documentación de los trabajadores que protagonizaron la evolución de la empresa desde sus comienzos, en forma de declaraciones, escritos, papeles e incluso fotografías como el centenar que desde hoy se exhibe, hasta el 30 de diciembre, en el Centro Cívico "José María Luelmo" de la capital vallisoletana.

"Queremos preservar, para las futuras generaciones, los avatares de una gran aventura empresarial, a la vez que tributar un homenaje a quienes creyeron en ella y contribuyeron, con el paso de los años, a convertirla en lo que es hoy", ha señalado Rodríguez.

Entre ellos figuran el propio Jiménez-Alfaro, Santiago López, Francisco Mateo y José Luis Gutiérrez Semprún, cuatro de las seis personas que el 29 de diciembre de 1951 desembolsaron 50.000 pesetas cada uno y rubricaron la escritura constitutiva de FASA.

El año de 1952 comenzó la gesta con la adquisición de terrenos e instalación de la primera factoría, junto al Arco de Ladrillo -entonces casi extrarradio de la ciudad-, de donde el 18 de abril de 1953 salió el primer ejemplar del primer modelo fabricado, el 4/4, con el apoyo societario de una firma francesa (luego Renault).

La exposición de imágenes, algo más de un centenar, "pretende reavivar la emoción de esos momentos, de esos comienzos", ha añadido Carmen Rodríguez acerca de una iniciativa que no concluirá el 30 de diciembre con la clausura de la muestra, sino que continuará con la libre y desinteresada aportación de imágenes y otros documentos a la página web de la asociación (www.valladolidadelante.es) o al correo electrónico de la entidad (amigosrenaultes@hotmail.com).

Entre los fondos, aportados por diversos trabajadores como Eduardo de la Fuente -el empleado vivo más antiguo-, figuran fotos de familia de operarios y personal de dirección, el proceso de fabricación de automóviles en las cadenas de montaje y su pintado, pero también actividades como celebraciones y concursos organizados por la empresa.

Destaca una fotografía, fechada el 28 de junio de 1958, del ejemplar número 1 del modelo Dauphine salido de la fábrica, la línea que sucedió al mítico 4/4, y otra tomada el 29 de mayo de 1955 con Nicolás Franco y Manuel Jiménez Álfaro dando el banderazo de salida a un participante del I Trofeo FASA.

"Me parecía injusto el olvido en que se tenía a Manuel Jiménez-Alfaro hasta hace unos pocos años. Cuanto más conozco sobre su vida, más me apasiona y me parece increíble ese olvido", ha lamentado la presidenta de la Asociación de Amigos Renault España.

Fruto del esfuerzo de Carmen Rodríguez, fructificado a partir de 2004, es la declaración del modelo 4/4 como Bien de Interés Cultural por parte de la Junta de Castilla y León, la dedicatoria de una calle a su tío-abuelo, la recuperación de la chatarra y exhibición en el Museo de la Ciencia del primer 4/4 fabricado, y la creación de esta asociación para mantener vivo y perenne la memoria de esa gesta.

Roberto Jiménez