Toyota Land Cruiser 200: Lujo y capacidad

Enrique Marco03 ene 2008
El nuevo tope de la gama Land Cruiser llega con todo. Toyota complementa su excelente comportamiento
Lujo y capacidad
En el cada vez más amplio mercado de los 4x4 existen básicamente dos corrientes principales: los modernos SUV de lujo con multitud de detalles pero orientados a un uso casi 100% asfalto, y los todoterrenos de toda la vida con grandes capacidades “off road” (reductora, buenas cotas TT, etc) pero con diseños y equipamientos más austeros que los primeros. Ahora bien, podríamos delimitar otra “subcategoría”, la de los todoterreno puros y duros pero con el mayor equipamiento de lujo posible, al nivel de detalles de los más afamados SUV. En este segmento el rey es el Range Rover, aunque a partir de febrero se las tendrá que ver con el nuevo Toyota Land Cruiser 200.

a fondo Toyota Land Cruiser 200 1

Sustituye al anterior Land Cruiser HDJ 100, es decir, al tope de la gama, pero no a los Land Cruiser convencionales, que seguirán en el mercado con sus carrocerías de tres y cinco puertas y con motores 3.0 D.4D de 173 cv y 4.0 V6 de 249 cv. Este nuevo Toyota Land Cruiser 200 lo tiene todo a lo grande: las medidas enormes (4,95 metros de largo, 1,86 metros de alto y 1,97 metros de ancho), los motores muy poderosos (tanto el gasolina como el diésel son V8 de alta potencia), los equipamientos completísimos, y el precio en consonancia: 88.200 euros el diésel y 89.000 euros en gasolina.
Este verdadero siete plazas tiene además una enorme capacidad de carga si se abaten alguna de las filas de asientos. En cuanto a seguridad, llevan nada menos que 14 airbags, sistema de precolisión, reposacabezas activos y multitud de ayudas electrónicas en su sistema de tracción 4x4. Por lo que a lujo se refiere, no olvida la tapicería de cuero, las inserciones en madera, la cámara de parking trasero, el climatizador de cuatro zonas o el navegador entre otras cosas.
Mecánicamente el nuevo motor biturbo V8 4.5 D-4D de 286 cv es mucho más interesante que el 4.7 VVT-i de 288 cv, ya que le “barre” en prestaciones y consumos, va unido a una caja de cambios automática más evolucionada y cuesta incluso un poco menos. Con el motor diésel se logra un par motor de 650 Nm desde 1.600 rpm, lo que le permite unas prestaciones fenomenales para un coche de más de 2,5 toneladas de peso: 210 km/h y 8,2 segundos de 0 a 100 km/h. Como guinda al pastel, el consumo es muy razonable: 10,2 l/100 km de media. Por último, decir que la caja de cambios de seis velocidades tiene función multimodo, y que la suspensión variable tiene un control de altura activo.