Toyota Aygo 1.0 VVT-i Sport: Tiempos modernos

Diego Zotes27 sep 2005
Bajo la carrocería compartida con el Citroën C1 y el Peugeot 107, el pequeño Aygo de Toyota presenta su nuevo propulsor de gasolina de 1.0 litros con 68 cv, que ofrece un comportamiento dinámico sorprendente.
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TIEMPOS MODERNOS

a fondo :: Toyota Aygo 1.0 VVT-i Sport 1

El caos circulatorio que achacan las grandes ciudades requiere vehículos ágiles y manejables; el alto precio de los carburantes pide motores que optimicen su rendimiento; y la gran importancia que se le da a la imagen en nuestra sociedad demanda diseños modernos, atractivos y de alta calidad. Pues bien, todo eso es lo que nos ofrece Toyota con el recién estrenado Aygo, un urbano muy “chic”, de bajo consumo y buen comportamiento. El único “pero” es su precio, ya que aunque el modelo base cueste sólo 9.000 euros, a poco que lo equipemos nos vamos a los dos millones de las todavía recordadas pesetas.
  Como muchos de nuestros lectores ya conocerán, el nuevo Aygo es fruto del acuerdo entre Toyota y Grupo PSA, y tanto el Citroen C1 como el Peugeot 107 son prácticamente el mismo coche, únicamente diferenciados por los toques estilísticos propios de cada marca. Se fabrica en la República Checa, y las unidades propulsoras vienen firmadas por PSA -el diesel- y por Toyota -el gasolina- mientras que las carrocerías pueden ser de tres y cinco puertas.
Autocity tuvo la posibilidad de probar el Toyota Aygo 1.0 VVT-i Sport 3p, que por 11.500 euros ofrece un moderno concepto de vehículo ciudadano cuyo comportamiento dinámico sorprendente especialmente. Va tan bien este motor gasolina de tres cilindros, 998 cc y 68 cv de potencia, que no pensamos que merezca la pena esperar al próximo 1.4 HDi de 55 cv (el C1 ya lo tiene), pues por la respuesta mecánica, las diferencias de consumo y el precio final, pocos argumentos pueden hacer inclinar la balanza hacia la opción diesel.
Enrique Marco, Autocity
26 de Septiembre de 2005

DISEÑO Y EQUIPAMIENTO

a fondo :: Toyota Aygo 1.0 VVT-i Sport 2


Con unas medidas de 3,40 metros de largo, 1,61 m de ancho y 1,46 m de largo; el Aygo es significativamente más corto que el actual Yaris (24 cm menos), y mucho más que el próximo Yaris, incluso levemente más pequeño que un Picanto o un Twingo. En su interior ofrece un espacio considerable para cuatro pasajeros, pues incluso dos personas altas pueden viajar con cierta comodidad en las plazas traseras. El maletero es de 139 litros de capacidad.
Estéticamente no podemos pronunciarnos mucho, porque todo eso es cuestión de gustos; pero por su reciente aparición y calidad percibida el Aygo se encuentra en una posición ventajosa frente a la competencia. Además, por las opiniones recibidas, parece que respecto a sus “hermanos” de Peugeot y de Citroen el Aygo es el más agraciado del grupo.
Interiormente observamos un diseño fresco, aunque el curioso y vistoso cuentavueltas no está disponible en la versión de equipamiento básico. Algunas carencias se encuentran por ejemplo en la ausencia de mando en la puerta del conductor para bajar la ventanilla derecha, o la falta de espacio para la rodilla derecha debido al diseño de la consola central; pero en fin, son pequeños defectos lógicos en un vehículo de su tamaño y categoría.
La gama Aygo estará compuesta por tres niveles de equipamiento, el básico más los Sound y Sport. Todos llevarán ABS y airbags frontales y laterales, pero el aire acondicionado será opcional en las versiones más modestas. El control de estabilidad estará disponible como opción más adelante, así como el cambio automático M-MT.

DISEÑO Y EQUIPAMIENTO

a fondo :: Toyota Aygo 1.0 VVT-i Sport 3


Sorprendente, así se puede calificar el comportamiento dinámico del Aygo 1.0 VVT-i, tanto por chasis, como, sobre todo, por motor. Leer en las características técnicas que lleva un motor de tres cilindros de un litro de cilindrada no es muy esperanzador, pero ¡vaya lo que se puede conseguir aplicando una tecnología muy desarrollada! Evidentemente existe otro punto clave por el que el Toyota Aygo 1.0 se mueve tan bien, y es que su peso es muy escaso, ya que 790 kilos hoy día es muy poco; pero vamos, que por ello tampoco hay que quitarle méritos al motor.
Un motor realizado en aluminio que sólo pesa 67 kilos y que monta sistema de distribución variable es el secreto del alto rendimiento conseguido. Las prestaciones ya anuncian que con el Aygo 1.0 no estamos ante el típico coche de ciudad que prácticamente no se puede sacar a carretera por lo lento que resulta (declara 157 km/h de velocidad máxima y 14,2 segundos para pasar de 0 a 100 km/h), pero es que en la práctica las sensaciones son mucho más positivas de lo que esperábamos. La cifra oficial de aceleración en la práctica se puede mejorar, y es que el pequeño Toyota sube de vueltas con una alegría inusual en un urbano de su segmento, tanto que en la parte alta incluso emite un sonido bonito ¡increíble para un tres cilindros!
¿Más ventajas? Pues ahí va otra de peso: del reducido consumo. Cuando nos dejaron el Aygo vimos que el indicador de combustible bajaba a un ritmo algo elevado, pero es por una sencilla explicación: la capacidad del depósito es de sólo 35 litros. Teniendo en cuenta este dato llegamos a la conclusión de que el consumo era bajísimo, es decir que coincidía con el declarado oficialmente: 5,5 l/100 km como media y sólo 4,1 l/100 km en carretera. Sabemos que a principios de año al Aygo le va a llegar un diesel de gran prestigio –el 1.4 HDi de 54 cv- pero viendo como van los 68 cv de este gasolina todo parece indicar que es más recomendable para este coche la opción de gasolina.
Y en consonancia con el rendimiento del motor está la agilidad del chasis. Normalmente estos vehículos urbanos poco potentes son más “blanditos” de suspensión, pero por el tarado que se le ha dotado al Aygo este es incluso divertido. No llega a ser radical (evidentemente no es un deportivo ni un “GTI”), pero la firmeza de la amortiguación hace que al volante sintamos todo lo que está sucediendo en la carretera, Por último decir que frena bastante bien, y que el cambio manual de cinco velocidades cumple sin que le podamos acusar de ninguna pega, sólo que sus desarrollos –con el fin de ahorrar en consumos- son algo largos.
En definitiva, el Toyota Aygo 1.0 VVT-i es un vehículo urbano que lógicamente no está concebido para largos viajes a altas velocidades, pues su sonoridad y otros aspectos no le hacen idóneo, eso es evidente. Pero a diferencia de otros urbanos, con el Aygo de gasolina sí se pueden realizar placenteras excursiones por carretera con la seguridad de que su motor nos permitirá adelantar, ascender cuestas y pasar bien por curvas. Por último, decir que los tres años de garantía o 100.000 kilómetros, unido a la buena fama de Toyota, nos hacen estar tranquilos en el importante tema de la fiabilidad.