Toyota Avensis D4-D 177cv: Lo que le faltaba

Diego Zotes16 may 2005
El Toyota Avensis lo tenía prácticamente todo: carrocerías elegantes, buena plataforma, una calidad de acabados irreprochable, fiabilidad, agrado de conducción… ¿Qué le faltaba entonces? Pues un motor diesel de más potencia que el hasta ahora único disponible 2.0 D4-D de 116 cv. Ya ha llegado: un evolucionado y ligero cuatro cilindros de 2,2 litros de cilindrada que se ofrece en dos versiones, una de 150 cv y otra de 177 cv.
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LO QUE LE FALTABA

a fondo Toyota Avensis D4-D 177cv 1

El Toyota Avensis lo tenía prácticamente todo: carrocerías elegantes, buena plataforma, una calidad de acabados irreprochable, fiabilidad, agrado de conducción… ¿Qué le faltaba entonces? Pues un motor diesel de más potencia que el hasta ahora único disponible 2.0 D4-D de 116 cv. Conscientes de esta carencia, los ingenieros de la marca nipona se pusieron a trabajar y crearon, no un cinco o seis cilindros como la mayoría de sus rivales, sino un evolucionado y ligero cuatro cilindros de 2,2 litros de cilindrada que se ofrece en dos versiones, una de 150 cv y otra de 177 cv.
Sus principales premisas fueron la fiabilidad y la contención de peso, y por supuesto lograr mejores prestaciones, bajos consumos y una contaminación mínima. Según sus previsiones, ahora el 68% de las ventas del Avensis diesel serán las correspondientes al 2.2 D4-D 150 cv, dejando en segundo lugar al ya conocido 2.0 D4-D 116 cv y con un 7% al más potente 2.2 D4-D 177 cv. Lo cierto es que es lo lógico en este segmento, en el que las berlinas con potencias entre 130 y 150 cv parecen ser las más atractivas si nos fijamos en la combinación de precio, prestaciones y consumos.
Tres son las carrocerías disponibles para el nuevo motor del Avensis, las tres ya conocidas de cinco puertas, sedán y wagon. La caja de cambios es obligatoriamente una nueva unidad de uso manual convencional y con seis velocidades, y dos los niveles de equipamiento: Sol y Executive. La versión de 177 cv está obligatoriamente asociada al más completo Executive, mientras que la de 150 cv puede ir con las dos. Estéticamente ambos escalones de potencia no se diferencian por nada del resto de la gama, y la cuantía a pagar oscila entre 25.055 euros y 30.485 euros, precios que en la misma carrocería y con el mismo equipamiento suponen una diferencia de 2.130 euros por esos 27 cv extra.
  Durante la presentación a la prensa pudimos probar ambas versiones, aunque con el matiz de que el 177 cv lo condujimos un día lluvioso y el 150 cv en seco, condición meteorológica que quizá influyese en que nos pareciera más lógico el de menor potencia. Ambos comparten bloque y culata en construcción de aluminio con 2,2 litros de cubicaje, el cual se fabrica en Polonia. El básico, con 150 cv y 310 Nm, brinda una respuesta notable a cualquier régimen, y además la finura y silencio de los que hace gala es de lo mejor de la categoría. Declara una velocidad máxima de 210 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 9,3 segundos. Como cifra de consumo medio aporta 5,9 l/100 km.
Mientras que el 150 cv tiene rivales muy directos por potencia, precio y prestaciones (Saab 9-3 1.9 TiD, Honda Accord 2.2 i-CTDi, Volkswagen Passat 2.0 TDI...); el de 177 cv es algo más inusual, ya que la mayoría de los competidores de esta potencia recurren a motores de cinco cilindros o V6 (Opel Vectra 3.0 V6 CDTi 177 cv, Volvo S60 D5 163 cv, Alfa Romeo 156 2.4 JTD 175 cv...) que son más refinados pero también de mayor coste y consumo, y no siempre con mejores prestaciones. La tecnología de éste es elevadísima, y esos 27 cv extra los consigue principalmente gracias a los inyectores piezoeléctricos y el turbo de geometría variable. Presume de poseer la relación de compresión más baja del mercado en su categoría (15,8:1) y las emisiones contaminantes son bajísimas. En la práctica desarrolla un par motor de 400 Nm, alcanza los 220 km/h, acelera de 0 a 100 km/h en 8,6 segundos y gasta 6,1 l/100 km. Su respuesta es asombrosa, pero aunque los conductores “racing” se encandilarán con su fuerte genio, la mayoría preferirá el refinamiento y homogeneidad de la respuesta de un V6. Eso sí, las prestaciones son equiparables y el consumo más bajo.
Por último, a nivel de equipamientos decir que son los mismos que ya existen en el resto de la gama Avensis, que sólo se distingue exteriormente la versión más potente por las siglas “D-CAT”, y que otras modificaciones que se han efectuado han sido las de mejorar la insonorización, y la de tararlo algo más enérgico de suspensiones para digerir el aumento de potencia. En definitiva, una excelente berlina que se sitúa muy bien frente a la competencia y que ahora sí ofrece ya una gama completa.
Enrique Marco, Autocity
28 de Marzo de 2005