Tata Indigo: Vida en común

Raúl de San Antonio17 may 2006
Diseñado sobre la misma plataforma que el Indica, el Tata Indigo es un familiar que añade, como diferencia a su hermano de saga, una zona de carga muy aprovechable.
Diseñado sobre la misma plataforma que el Indica, el Tata Indigo es un familiar que añade, como diferencia a su hermano de saga, una zona de carga muy aprovechable. Diseñado y pensado para el conductor europeo, el Indigo permitirá disfrutar de la agilidad de un vehículo ligero y compacto y de un espacio interior poco común dentro de su segmento.

a fondo Tata Indigo 1

El Tata Indigo ha sido desarrollado en el Centro de Investigación y Desarrollo de IDEA en Turín, y con sus 4,1 metros de longitud se sitúa como uno de los Station Wagon de dimensiones más contenidas del mercado, lo que le favorece a la hora de enfrentarse al tráfico urbano. Su pureza de líneas le permite ofrecer un excelente coeficiente aerodinámico, lo que se traduce en menor rumorosidad y consumo.
Exteriormente, el frontal destaca por líneas suaves, sin aristas, con una parrilla semicircular rematada en su parte superior por un embellecedor cromado. Las ópticas carenadas en forma de ojo de pez y el paragolpes, que dispone de una amplia toma de aire para la refrigeración del motor, remarcan la personalidad del conjunto.Su perfil conserva un claro parecido con el Indica, prolongando la carrocería para conseguir un amplio maletero. Las llantas de aleación de 14, opcionales, con un diseño de cinco brazos aportan un toque de deportividad al conjunto.El diseño de la zaga está marcado por un gran portón trasero de apertura vertical, que permite el acceso con facilidad a la zona de carga, de gran capacidad con 410 litros y los asientos traseros en su posición normal (aumentándose hasta los 1.370 litros con el asiento posterior abatido). Las ópticas posteriores flanquean el portón, prolongándose desde el paragolpes hasta más allá de la mitad de la luneta trasera.
Pero cuando más sorprende el Indigo es al pasar a su interior. El habitáculo brinda espacio suficiente para albergar a cinco adultos y el maletero permite disfrutar de un viaje sin que nos falte nada. El puesto de conducción, algo elevado, aporta una sensación de mayor control. Todos los mandos se encuentran muy al alcance de la mano y se dispone de suficientes bandejas y guanteras como para que nada vaya suelto en el habitáculo. En la consola central encontramos los mandos de la calefacción y el aire acondicionado, el equipo de sonido y los cuatro elevalunas.
El nuevo Tata Indigo se comercializa en nuestro país con el mismo motor turbodiesel que monta el Indica. Se trata del propulsor de 1.4 litros y cuatro cilindros en línea con una caja de cambios manual de cinco velocidades, sobrealimentado y dotado de intercooler, con una potencia de 71 CV a 4.500 rpm, y un par máximo de 13,7 mkg a 2.500 rpm, permitiendo una velocidad punta de 155 km/h con unos consumos muy contenidos. La dirección es de cremallera, asistida con un tacto que confiere al vehículo una extraordinaria agilidad en el tráfico urbano.

El esquema de suspensiones del Tata Indigo está formado por unas suspensiones delanteras tipo Macpherson, con resortes helicoidales, amortiguadores hidráulicos y barra estabilizadora; y las traseras son de eje independiente con resortes helicoidales y amortiguadores hidráulicos.

En cuanto a la seguridad, los airbags para el conductor y el pasajero son de serie en todas las versiones, al igual que el sistema antibloqueo de los frenos que cuenta, además, con el sistema de reparto de la fuerza de la frenada entre ejes, EBD.