Suzuki Jimny Diesel: Económico por partida doble

Diego Zotes02 abr 2004
El pequeño y manejable Suzuki Jimny recibe un motor diesel de origen Renault que aumenta notablemente el espectro de posibles compradores. Ahora, además de las consabidas virtudes del pequeño todo terreno fabricado en Linares, se añade una mayor economía de uso.
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ECONOMICO POR PARTIDA DOBLE

a fondo Suzuki Jimny Diesel 1

Además de tratarse de un todo terreno con grandes posibilidades campo a través y con un precio de compra muy atractivo, el Jimny se convierte en una opción interesante para quienes deseen una mecánica diesel que permita recorrer un kilometraje elevado sin gastar en combustible más de lo imprescindible. Por 15.404,21 euros, tanto en la versión de techo de lona como en la dotada de techo duro, no solo se trata de una opción de compra económica sino además robusta y muy práctica. El motor de 65 caballos que incorpora el pequeño 4x4 es de origen Renault, hecho en Valladolid y trasladado hasta la factoría de Santana en Linares donde se sigue montando este modelo de Suzuki junto a su hermano Vitara y el poderoso Aníbal.

a fondo Suzuki Jimny Diesel 2

  El motor 1.5 litros es el mismo que equipa el Clio DCI, un moderno propulsor "common rail", y goza de buena respuesta a bajo y medio régimen, sacrificando un poco la potencia máxima. Resulta muy satisfactorio y se comporta excelentemente con sus 160 Nm de par máximo a 2.000 revoluciones por minuto y 65 caballos a 4.000 rpm. Santana anuncia un consumo mixto de 6,1 litros cada 100 kilómetros. En carretera es menos ruidoso de lo que cabe esperar, sorprendiendo por el confort acústico a pesar de unos desarrollos cortos, muy acertados, pues le permiten moverse con gran agilidad en ciudad, carreteras secundarias y recorridos fuera del asfalto.
Sin cambios exteriores ni de acabado, el Jimny ofrece aire acondicionado, elevalunas, cierre centralizado (sin mando a distancia) y frenos con ABS de serie. El sistema de trasmisión es clásico, con tracción total conectable manualmente hasta 100 kilómetros por hora y reductora seleccionable mediante la palanca del transfer. Es muy eficaz en campo gracias a sus reducidas dimensiones, que de paso ayudan a hacerlo juguetón y un poco nervioso. Tracciona muy bien y los amplios ángulos de ataque y salida le permiten superar obstáculos complicados para otros vehículos más poderosos.
Apurando quinta se rozan en algunos momentos los 140 kilómetros por hora, y es que el Jimny no es un vehículo pensado para vías rápidas, más que nada porque sus robustos ejes rígidos y una batalla de tan solo 2,25 metros lo hacen poco agradable en este tipo de carretera. No obstante el coche no se quejará si se le propone un viaje por autopista... todo depende de la austeridad de los pasajeros.
Carlos Lera, Autocity.
2 de Abril de 2004.