Subaru Impreza Bóxer Diésel: Un diésel impecable

a fondo :: Subaru Impreza Bóxer Diésel 1
Diego Zotes04 dic 2008
En Subaru han visto la necesidad de presentar para el mercado europeo un motor diésel, eso sí, sin perder en absoluto los valores de dinamismo, deportividad y seguridad que caracterizan a la marca.
Desde siempre la marca japonesa Subaru ha sido una marca vinculada a la creación de coches deportivos, pero ya hace algunos años se replantearon su política de desarrollo y vieron la necesidad de presentar para el mercado europeo un motor diésel, eso sí, sin perder en absoluto los valores de dinamismo, deportividad y seguridad que caracterizan a la marca. Desde la marca han trabajado muy concienzudamente estos últimos años para desarrollar uno de los motores diésel más eficientes y refinados del mercado, y así es como apareció el Subaru Bóxer Diésel. Progresivamente, durante este año que termina, han ido incorporando este nuevo propulsor a los segmentos superiores de su gama coincidiendo además con la renovación total de la gama, para aumentar la oferta y poder ofrecer a los clientes el mismo carácter de siempre, pero con una economía de consumo mucho mejor de lo habitual.
a favorPotencia y suavidad del motor.Habitabilidad y confort general.Imagen muy deportiva del acabado Sport.en contraImagen algo vulgar en acabado Classic.Consumos algo más elevados que la media debido a la tracción total.Aspecto interior demasiado sencillo.
Para principios de año renovaron el modelo estrella de la marca, el Impreza, para poco después hacer lo propio con el utilitario Justy, y posteriormente, con el SUV de gran tamaño Tribeca. Los recientemente renovados Legacy y Outback, recibieron el motor diésel a principios de año, mientras que posteriormente lo ha acogido el Forester. Ahora llega el momento de incorporar este excelente motor diésel al nuevo Impreza, la piedra angular para la marca, completando así una renovación absoluta del modelo y en definitiva de toda la gama.
La prensa del motor española hemos tenido la ocasión de probar el compacto de Subaru con el motor diésel y podemos afirmar que nos ha sorprendido casi de forma generalizada la increíble suavidad con la que se desenvuelve el coche con este propulsor que, evidentemente gracias a su configuración clásica bóxer de cilindros horizontalmente opuestos, se consigue una suavidad de funcionamiento, una ausencia total de vibraciones y un silencio de rodadura realmente destacable. Personalmente puedo confirmar que se trata de uno de los motores diésel de tamaño y potencia medios más refinados de los que hemos podido probar últimamente.
Nada más ponerlo en marcha nos damos cuenta de la finura que le caracteriza, puesto que hace un ruido mucho menor de lo habitual en sus competidores más directos, como pueden ser el reputado Mazda 3, el Volkswagen Golf, el Honda Civic, el Audi A3, el Toyota Auris, el Peugeot 308, el Opel Astra, el nuevo Renault Megane, entre otros, eso sí sin desmerecer a ninguno de estos que han mejorado notablemente su calidad y refinamiento en los últimas versiones. Esta gran suavidad se debe, como decimos, a su extraña configuración de cilindros horizontalmente opuestos, que les permite realizar un bloque muy compacto y ligero que han podido además ubicar en la zona más baja del vano motor, lo que también le concede al Impreza una gran estabilidad y un bajo centro de gravedad, que redunda en un comportamiento dinámico ejemplar.
Los precios del Impreza Bóxer Diésel son realmente interesantes respecto a los de sus rivales:
-Impreza 2.0 Bóxer Diésel Classic: 22.000 euros
-Impreza 2.0 Bóxer Diésel Limited: 22.500 euros
-Impreza 2.0 Bóxer Diésel Sport: 25.350 euros
Motor potente y muy silencioso
Exactamente se trata de un motor turbodiésel de 2.0 litros con 16 válvulas y sistema de inyección directa por common rail, que se ayuda de un turbocompresor de geometría variable con intercooler y se completa con un filtro de partículas DPF de serie que optimiza  sus emisiones al medioambiente. Entrega una potencia de 150 cv a tan sólo 3.600 rpm, la entrega de la potencia más inmediata del segmento, mientras que su par motor máximo es de 350 Nm que desarrolla entre las 1.800 y las 2.400 rpm. Con estas características el dinamismo está asegurado, con más razón al comprobar que el cambio es manual de 6 velocidades de un manejo sencillo y rápido, con un escalonamiento bastante cerrado de las relaciones hasta la quinta velocidad, que se desahoga con una sexta larga.

a fondo :: Subaru Impreza Bóxer Diésel 2

Las prestaciones que se consiguen con este motor son algo mejores que las que se consiguen con muchos de sus rivales directos del segmento con motores diésel de 2,0 litros, obteniendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,6 segundos y una velocidad máxima de 205 km/h en las versiones Classic y Limited, mientras que en la versión Sport, que penaliza el peso con 45 kilos más, la aceleración pasa a ser de 9,0 segundos. Los consumos también son bastante ajustados, aun combinándose con una “pesada” pero segura tracción total simétrica que hace de la conducción un placer en todas las situaciones, por muy adversas que éstas sean. De hecho, el consumo en ciclo combinado que consigue a los 100 km es de 5,8 litros en la versión básica, mientras que sube a 5,9 litros en la versión más deportiva y equipada Sport, mientras que las emisiones al medioambiente de CO2 es de sólo 152 gr/km (155 gr/km en la versión Sport). Al volante, la sensación constante es de una absoluta suavidad y refinamiento, mientras que la aceleración es muy contundente y su conducción realmente gratificante.
Todo esto es gracias a un chasis elaborado desde el Concepto Subaru de Control Dinámico del Chasis o Subaru DC3, que es la combinación de una inmejorable respuesta al volante, gracias al buen tacto de la dirección eléctrica, una gran flexibilidad de chasis y una gran adherencia de la suspensión trasera. El endurecimiento de la suspensión independiente, de tipo McPherson delante y de doble horquilla detrás, ha facilitado una dirección más precisa y directa. Esto combinado con el sistema de tracción total típica de Subaru, denominada Symmetrical AWD, consigue unas capacidades dinámicas excelentes y unos niveles de seguridad desconocidos en el segmento.
Esta peculiaridad de la ingeniería mecánica se incorpora ahora a la nueva versión compacta del Impreza, siempre con carrocería de 5 puertas, que transmite una sensación algo más ágil y juvenil que su antecesor, con un diseño muy fluido por toda la carrocería y una zaga muy compacta. Destaca en el frontal la toma de aire frío sobre el capó para el intercooler, que es de serie en todas las versiones con motor diésel, y la línea de cintura lateral ascendente muy marcada. Por otra parte, este nuevo diseño del modelo también ha aumentado la funcionalidad del coche, la comodidad de acceso para los pasajeros y el espacio disponible para ellos, puesto que resulta con sus 4,415 metros de longitud uno de los más grandes del segmento. El motor diésel se puede combinar con tres acabados, el Classic, el Limited y el Sport, evidentemente el último más completo en equipamiento y con un aspecto exterior más deportivo que el resto con elementos aerodinámicos en los paragolpes delantero y trasero.

a fondo :: Subaru Impreza Bóxer Diésel 3

El interior destaca por una apariencia general muy moderna y elegante, como demuestran el volante y el pomo del cambio acabados en cuero, protagonizado por una consola central prominente que sobresale del salpicadero para acercar los mandos fundamentales como el navegador o el aire acondicionado hacia el conductor y un conjunto de relojes indicadores con los marcos cromados que lucen en azul. Los asientos muestran un gran trabajo de los ingenieros de Subaru, desde la versión básica donde ofrecen una gran comodidad y sujeción del cuerpo hasta la versión Sport, a la que se han incorporado asientos de tipo bacquet que pueden ser opcionalmente de piel.
Entre el equipamiento del Impreza del Classic encontramos elementos como llantas de 16 pulgadas, alerón trasero, regulación en altura manual en el asiento del conductor, asientos traseros reclinables y abatibles 60/40, apoyabrazos, aire acondicionado automático, equipo de sonido con lector de cd, ordenador de viaje, control de velocidad, control dinámico del vehículo VDC, control de tracción, asistente de arranque en pendientes y airbags delanteros, laterales y de cortina, mientras que la versión Limited incluye retrovisores térmicos y asientos calefactables. El Sport añade de serie faros de xenón y antiniebla, llantas de 17 pulgadas, faldones aerodinámicos, asientos delanteros deportivos y un equipo de sonido con cargador de 6 cd´s y 10 altavoces con mandos de audio en el volante. Opcionalmente al Sport se puede añadir techo solar eléctrico, cristales traseros tintados, asientos de cuero, sistema de acceso sin llave y botón de arranque, sistema de navegación y toma auxiliar de audio y vídeo.