Stoner consolida su supremacía, Márquez avisa y Terol se escapa otra vez:

Agencia EFE29 ago 2011
El Gran Premio de Indianápolis que este fin de semana se ha disputado en el circuito Brickyard de la ciudad estadounidense, cuna del automovilismo y motociclismo en ese país, podría definirse como el de la proclamación de los líderes de todas las categorías.

Quizás sea justo aclarar o empezar por Moto2, ya que bien es cierto que el líder de la clasificación provisional del mundial es el alemán Stefan Bradl (Kalex), pero también que el español Marc Márquez, con su quinta victoria de la temporada, le ha dado un serio "aviso para navegantes".

Hasta Indianápolis se han disputado un total de once carreras de Moto2, en las que Márquez sólo ha podido puntuar en siete, consecuencia directa de sus errores en forma de caída en un principio de año demasiado "forzado", pero en cuanto asumió su rol de campeón y se centró sobre la moto para que desapareciesen los fallos, sus peores resultados han sido las segundas posiciones de Cataluña y la República Checa.

Con ese bagaje no es de sorprender que el líder del mundial, Stefan Bradl, se pusiese nervioso en los entrenamientos y acabase rodando por los suelos.

Más que lastimar su físico, lo que acabó tocada fue su moral y aunque enmendó bastante la plana con la sexta plaza en carrera ha puesto en evidencia una de sus debilidades, el amor propio, ahora tocado por la eficacia y eficiencia del ilerdense, que depende de sí mismo y de los escasos 28 puntos de ventaja que ahora tiene el teutón a falta de seis grandes premios.

Mención especial se merecen las actuaciones de Pol Espargaró y Esteve Rabat, que después de no pocas penurias y esfuerzo han logrado, por primera vez, la recompensa del podio.

Muy distinta es la situación en MotoGP.

El australiano Casey Stoner suma siete victorias y va camino de lograr unas cuantas más. Su superioridad en Indianápolis fue incuestionable, por la ventaja que logró al final de la carrera y por el planteamiento, casi perfecto, que hizo de la misma.

Prueba más que fehaciente de la superioridad de que disfruta el australiano en la presente temporada es que en Indianápolis se permitió el lujo de hacer su vuelta rápida y nuevo récord cuando ya había humillado a sus rivales, gozaba de una tranquilizadora ventaja y en los monitores de tiempos se cumplía el vigésimo giro.

Salvo un error o percance mecánico de su moto, Casey Stoner tiene en su poder todos los mimbres para cerrar antes de tiempo su segundo título mundial de MotoGP tras el que logró en 2007 con Ducati.

Y Ducati también se merece su mención especial.

El desastre de sus pilotos en Indianápolis no puede pasar desapercibido. Ambos, Valentino Rossi y Nicky Hayden, tuvieron problemas mecánicos y, lo peor de todo es que ni siquiera llegaron cuando peleaban por posiciones de podio, sino cuando buscaban salvar los "bártulos" de la mejor manera posible en un fin de semana verdaderamente aciago.

Nicolás Terol, líder del mundial de 125 c.c. desde el principio de la temporada, llegó a tener 48 puntos de ventaja tras la carrera de Cataluña y se presentó en Indianápolis con apenas doce, pero lejos de amilanarse por la situación, en Estados Unidos ha sacado a relucir todo su potencial y ha dejado claro que si alguien se merece esta temporada el último título mundial del octavo de litro ese no es otro que él.

Dominó en entrenamientos e hizo lo mismo en carrera. Su sexta victoria de la temporada le permite colocarse ahora con 26 puntos sobre el francés Johann Zarco, quien le echó "una mano", al quedar relegado a la quinta posición final.

Por Juan Antonio Lladós.