Ssangyong Rexton W 200eXDi 4x2: Refinamiento familiar

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Raúl Toledano13 ene 2014
Nos colocamos al volante de la tercera generación del Ssangyong Rexton, menos todoterreno puro, si se quiere, al apostar por primera vez por una versión sin reductora y con tracción simple que, junto al nuevo motor diésel de 155 cv y al cambio manual, rebaja los consumos y el precio final de uno de los siete plazas más competitivo del mercado.
Ssangyong suaviza las aptitudes camperas del Rexton, uno de los pocos todoterrenos puros que sobrevivía a la moda de los asfálticos y polivalentes SUV, y que de la mano de esta tercera generación que estrena la “W” en su denominación comercial, se puede abrir un hueco como vehículo familiar al renunciar por primera vez a la tracción total y a la reductora en una de sus versiones, concretamente, este Rexton W 200eXDi Premium Plus 4x2 que hemos conducido en Autocity, un siete plazas de 25.500 euros cargado de equipamiento y con un evolucionado refinamiento interior y mecánico que suaviza, en parte, esa imagen tosca que siempre le ha perseguido.
Esta versión de tracción simple, al eje posterior, del Rexton se aleja por precio y concepto de TT puros tipo Mitsubishi Montero, Nissan Pathfinder o Toyota Land Cruiser, para con una altura notoria de 1,84 metros y una longitud ligeramente aumentada hasta los 4,75 metros acercarse a todocaminos más polivalentes y de concepción familiar del tipo Kia Sorento, Hyundai Santa Fe o Chevrolet Captiva. Las dos principales diferencias entre estos tres modelos y el Rexton es que éste ofrece siempre de serie las siete plazas (2+3+2) y su precio de acceso es sensiblemente inferior.

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El nuevo Rexton W rediseña la parrilla, paragolpes y sobre todos unos grupos ópticos más modernos que incluyen LED para la iluminación diurna y la intermitencia. Son pequeños detalles de sofisticación que no ocultan los rasgos de 4x4 puro que ofrece un vehículo de gran tamaño y volumen con una altura libre hasta el suelo de 21,6 centímetros, y elementos off road característicos como las estriberas laterales, los raíles sobre el techo, unos pasos de ruedas sobredimensionados o las molduras protectoras de plástico.
a favor- 7 plazas económicas- Refinamiento mecánico- Equipamientos e imagen modernizadosen contra- Versatilidad y calidad interior- Ausencia inexplicable de elementos de seguridad- Estándares de calidad interior
Esa fuerza estética que transmite su exterior, con una línea de cintura más alta y una amplia superficie acristalada con las ventanillas traseras tintadas, le otorgan un plus en elegancia que anticipa lo que nos vamos a encontrar en el habitáculo: un interior con una calidad general en materiales y ajustes claramente mejorada respecto a su antecesor. ¿Qué quiere decir esto? Que Ssangyong continúa con su estrategia de mejora del producto –como primero ocurrió con el Korando y más recientemente con el Rodius-, aunque todavía alejada de los estándares de calidad de muchos de sus potenciales rivales. En seguridad, por ejemplo, la carencia más importante es que en la segunda fila el asiento central no tiene reposacabezas.

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SIETE PLAZAS DE SERIE, PERO…
El Rexton sólo está disponible con siete plazas en configuración 2+3+2. Su versatilidad interior es limitada por la forma en la que se pliegan los asientos, ya que no se ocultan bajo el piso sino sobre éste, restando altura hasta el techo. Como la mayoría de sus rivales con carrocería de tipo todoterreno, la segunda fila está conformada por un banco con tres plazas (reclinables los respaldos), no con tres butacas independientes, que se abaten en configuración 60:40, otro factor desfavorable si se va a utilizar como un vehículo de carga. Por su parte, los 680 litros de maletero en configuración de 5 plazas es un dato meritorio –que no descomunal- y que desaparecen –casi- por completo con las 7 plazas levantadas, las dos últimas con las butacas literalmente pegadas al suelo, limitando su uso para adultos en trayectos largos. Las dos primeras filas son amplias y como único inconveniente tienen la elevada altura en la que van colocadas las butacas, complicando su acceso
En materia de equipamientos, la mejora es notable, aunque se sigue echando en falta elementos que no están disponible en ninguna versión de la gama Rexton. Faros de xenón, y especialmente la regulación en profundidad del volante, el ordenador de viaje y el control de presión de neumáticos, son los más llamativos, además del citado reposacabezas de la plaza central trasera. Con el acabado Premium Plus de nuestra unidad de prueba, el Rexton incluye seis airbags, programador de velocidad, bluetooth y entrada USB, y hasta climatizador, encendido automático de luces y limpias, o cámara de visión trasera.Más equipamientos, y más modernos, pero ausencia de otros complicado de entender
Mecánicamente, Ssangyong deja de usar el anterior motor de origen Mercedes de 2.7 litros e introduce uno nuevo de producción propia; un bloque diésel de dos litros, turbocompresor y 155 cv de potencia máxima. Esta motorización es común en toda la gama, lo que cambia es la manera de transmitir al suelo los 360 Nm de par motor (a 1.500 rpm) que ofrece; en nuestra unidad de prueba, cambio manual de seis velocidades y tracción únicamente al eje posterior. Una combinación que, junto a la ausencia de reductora, permite ajustar los consumos en 7,3 litros a los cien kilómetros y ofrecer una discretas –pero solventes- prestaciones de 181 km/h de velocidad punta.

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¿Cómo se comporta?
Como buen todoterreno de concepción clásica, pensado para cargar y cargar, la carrocería del Rexton se sustenta en un chasis de largueros y travesaños con un eje posterior rígido –en las versiones manuales- que tratan de sujetar lo mejor posible sus dos toneladas de peso. A pesar de renunciar en esta versión 200eXDi 4x2 a la reductora y la tracción total, gracias a la corta relación del cambio, la altura de la carrocería al suelo (21,6 centímetros) y el comportamiento firme de las suspensiones, el Rexton W está sobradamente preparado para realizar una conducción off road con mucha solvencia.
En asfalto, el resultado dinámico es que el Rexton sigue siendo un coche perezoso, poco ágil en carretera abierta, donde a la mínima curva su voluminosa carrocería tiende a balancear notablemente. El refinamiento mecánico está mejorado, no tanto los ruidos aerodinámicos o de rodadura (255/70 R16), muy perceptibles a partir de los 120 km/h. En ciudad filtra mejor las irregularidades de lo que se podía pensar, y el hecho de tener una posición de conducción dominante, así como la ayuda de la cámara trasera para los aparcamientos, refuerzan su reposicionamiento como vehículo más polivalente y familiar.El Rexton mejora en confort y estabilidad, con un bastidor rígido basado en un esquema de largueros y travesaños, como los TT clásicos