Prueba a fondo

Skoda Superb 2.0 TDI 190 CV DSG: Tecnología y sentido común se dan la mano

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Raúl Toledano21 ene 2016

Probamos la nueva generación del Superb, que mejora infinitamente en todas las áreas evaluadas al combinar las tecnologías y las calidades más avanzadas de su empresa matriz, Volkswagen, con la racionalidad propia de la marca Skoda, única a la hora de fabricar automóviles con sentido común.

Skoda salta a lo desconocido. La firma centroeuropea, catapultada por Mamá Volkswagen, se ha sacado de la chistera el mejor coche de su historia con el Superb de nueva generación. El que fuera buque insignia de Skoda por tamaño y capacidad se transforma en un virtuoso del estilo, la tecnología y el comportamiento dinámico; cualificado para competir con los más reputados del segmento (Volkswagen Passat, Ford Mondeo, Mazda 6, Renault TalismanKia Optima, Toyota Avensis o Peugeot 508) y con la ventaja de ser uno de los productos, si ya no el más barato, sí de los mejores en cuanto a relación calidad/precio.

Probamos el Superb con carrocería berlina mentirosa (simula un cuerpo de tres volúmenes, configurando realmente un portón trasero), el copioso acabado Style (sólo queda por encima el L&K) y el motor diésel más potente de la gama con 190 CV y combinado con el cambio automático DSG. Un menú que asciende a los 31.830 euros (PVP) para sorprender a los comensales más exigentes.

Skoda Superb - Apoyo 1.

El chef Skoda ha preparado como cóctel de bienvenida un diseño exterior que derrocha elegancia, lejos de los anodinos barcos que eran las generaciones precedentes. Con una batalla de 2,84 metros y una anchura de 1,86 metros, el Superb se estira hasta los 4,86 metros de longitud. Destaca la línea de cintura más alta, recortando superficie acristalada, y los trazos más rectílineos en ópticas, parrilla o las nervaduras en capó, puertas y portón. El punto distintivo de nuestra unidad son unas llantas opcionales de 19 pulgadas diseño Phoenix (810 euros) y la pintura metalizada azul lava (605 euros).

Como entrante al centro, antes de pasar al primer plato, una luz de cortesía LED (150 euros en el paquete LED Plus) que ilumina el habitáculo cuando reconoce la proximidad de la llave KESSY (otro gadget de los múltiples de nuestra unidad de prensa) de acceso y arranque ‘libre de manos’ y el accionamiento mágico con apertura del maletero por detección del pie (585 euros) también denominado pedal virtual.

Toca el turno de subirse a bordo del nuevo Superb. El chef Skoda se ha disfrazado de alguna marca hermana para preparar unos primeros platos que por calidad están en la cúspide del segmento D generalista. A unos acabados impecables, el Superb Style incorpora de serie la tapicería Alcántara para los asientos (con todos los reglajes imaginables en un coche de lujo actual). La instrumentación y la botonería, reconocible de otros menús del Grupo VAG, es impecable en presentación e intuitiva en organización. El volante pasa de cuatro a tres radios -mejorando en sofisticación- y cuenta con mandos mejor integrados para manejar la pantalla informativa situada entre los dos relojes analógicos (no puede montar el cockpit virtual de otros coches del Grupo). El Pack Style (sin sobrecoste) incorpora el sistema avanzado de navegación Columbus con pantalla táctil de 8".

Skoda Superb - Apoyo 2

Antes de pasar a los platos principales, un sorbete que nos sabe a gloria: la zona del cambio DSG, escoltada por una serie de botones en una consola central de coche grande y lujoso. Hay espacio para diez funciones, aunque en nuestra unidad son seis los mandos que gestionan: la activación del Start/Stop, de los sensores de proximidad, del ESP, la apertura y cierre del portón, el sistema de aparcamiento semiautomático en línea o batería (315 euros) y lo más novedoso, el control del Driving Mode Select (cinco programas de conducción distintos que varían parámetros dinámicos) que por primera vez en un Skoda incorpora el tren de rodaje deportivo DCC (935 euros). Como cada vez es más habitual en el sector, Skoda apuesta por un freno de estacionamiento electromecánico, con una pestaña que sustituye a la clásica palanca. La golosina final, el techo corredizo eléctrico (940 euros).

Por primera vez un Skoda incorpora un tren de rodaje deportivo DCC con distintos programos de conducción

Es el turno del pescado. Y señores, aquí es fresco, del día, casi recién comprado en la mejor lonja del país. Porque un buen pescado es incomparable, como lo es el espacio interior del Superb, el coche de su segmento que más privilegia a los ocupantes traseros. Además los pasajeros del nuevo Superb cuentan con una guarnición de lujo, gracias a las soluciones sumamente prácticas que monta nuestra unidad de prueba: cortinillas parasol en las ventanillas y luneta (270 euros), cristales oscurecidos SUNSET, segunda conexión USB, enchufe de 230 V (270 euros), salidas de ventilación específicas, asientos térmicos (475 euros), ajuste eléctrico del asiento del acompañante al alcance de los ocupantes traseros (50 euros) o los soportes en los reposacabezas para instalar una Tablet.

El coche de su segmento que más privilegia a los ocupantes traseros; por no hablar de su descomunal maletero

En cuanto al maletero, o mejor dicho, al súper maletero, qué decir que no se haya dicho ya. Cubica 625 litros en esta carrocería, 30 más que antes; para encontrar una cifra tan elevada en el mercado español hay que acudir a un monovolumen o un todoterreno, o pagar más del doble por el eléctrico Tesla S (745 l). Sus formas muy regulares y el hecho de montar un enorme portón facilitan toda maniobra de carga. Los respaldos traseros se pueden abatir con unos tiradores opcionales (85 euros) desde el propio maletero, obteniendo una profundidad de carga de 2,25 metros y una capacidad máxima de 1.760 l. Entre las soluciones Simply Clever destacan cuatro puntos de luz, uno de los cuales en forma de linterna extraíble, y una bandeja cubre-equipaje que al quitarse puede pegarse al respaldo de los asientos sin restar espacio.

MOTOR Y COMPORTAMIENTO
Dicen que es muy difícil equivocarse con la carne en un menú de alto standing. Aunque también es cierto que unas elecciones son más acertadas que otras. El Superb probado cuenta con un binomio infalible: TDI-DSG. En concreto, el motor 2.0 litros turbodiésel de 190 CV, que, combinado con el cambio automático de doble embrague y seis velocidades (con levas tras el volante), promete al mismo tiempos unas prestaciones teóricas muy notables (234 km/h de velocidad máxima y 7,7 en aceleración de 0 a 100 km/h) y un consumo homologado ajustado (4,5 litros cada 100 kilómetros).

En la práctica, es un motor satisfactorio para la filosofía del nuevo Superb. Es sobradamente cómodo y agradable por la buena comunión con el DSG, pero al mismo tiempo ofrece una pronta respuesta ante cualquier demanda de potencia, pudiendo moverse con tremenda solvencia a cruceros muy elevados sin que por ello los consumos se vean demasiado mermados: nunca vimos más de 7 litros en el ordenador, y en una circulación moderada rondó los 6,2-6.5.

Sobradamente cómodo y agradable por la buena comunión entre el TDI y el DSG y al mismo tiempo con una pronta respuesta ante cualquier demanda de potencia

Por último el postre nos pide marcha, y entonces el Superb se postula como un coche-menú de categoría superior, sin nada que envidiar a sus rivales más alabados, tanto por la calidad de rodadura como por lo bien que aísla a los ocupantes. Es un vehículo más redondo que antes, y esto se aprecia especialmente en el mejor equilibrio entre confort y dinamismo del que antes adolecía. Y es que, aunque por sus dimensiones se podría pensar otra cosa, en carretera con curvas es muy neutro, se nota ligero (1.555 kilogramos nuestra versión) y sigue muy bien la trayectoria indicada por el volante. 

Gracias a la genial puesta a punto del nuevo chasis, el Superb ofrece un comportamiento muy neutro en carreteras de curvas y goza de una calidad de rodadura muy superior a la de antes

BARRA LIBRE FINAL
Y como punto final una barra libre selecta y abudante, en este caso, la que representa el arsenal de asistentes a la conducción a bordo del nuevo Superb. Bien de serie, con las luces dinámicas de carretera (dentro del Pack Style sin sobrecoste), u opcional, como el sistema de mantenimiento en el carril de la marcha y el detector de vehículos en el ángulo muerto (los dos por 850 euros) o el control de velocidad adaptativo con frenada de emergencia en ciudad (320 euros).

Precio del menú: 31.830 euros
Precio del menú con extras: 38.500 euros

 

Skoda Superb - Apoyo 3