Skoda Octavia RS: Berlina con mucho genio

Raúl de San Antonio21 jul 2006
El nuevo Skoda Octavia RS continúa la tradición deportiva de la marca checa que se remonta a más de cien años, con los Skoda Popular Sport-Montecarlo y Rapid. Las siglas “RS” se utilizaron por primera vez a mediados de los años 70.
Berlina con mucho genio
El nuevo Skoda Octavia RS continúa la tradición deportiva de la marca checa que se remonta a más de cien años, con los Skoda Popular Sport-Montecarlo y Rapid. Las siglas “RS” se utilizaron por primera vez en la marca a mediados de los años 70, con el Skoda 130 RS. Esta especificación reapareció en el año 2000 para la presentación del Octavia RS 1.8 20V Turbo de 180 cv, la joya de la corona hasta ese momento. Esta fama reconocida se debe a la combinación perfecta del placer de conducción con la practicidad de un coche de uso diario.

a fondo :: Skoda Octavia RS 1

La nueva versión RS del Octavia, como ya le sucediera a su antecesor, se beneficia de las sinergias del grupo Volkswagen incorporando una mecánica de éxito probada en el carismático Golf GTI, que también se reutiliza para modelos de mayor empaque como el Audi A4 o el VW Passat, entre otros, convirtiéndose así en uno de los motores estrella tanto por su comportamiento, como por la relación precio-potencia que ofrece.
El nuevo tope de gama de la marca, en el segmento de las berlinas medias, está disponible en berlina de cinco puertas y con carrocería familiar para aquellos que buscan un deportivo práctico para disfrutar del ocio y la familia, sin renunciar a las sensaciones en la conducción. Y es que argumentos no le faltan, ya que el motor sobrealimentado 2.0 TFSI con 200 cv de potencia y transmisión de seis velocidades, unido a un chasis deportivo específico de reacciones muy vivas, hará las delicias del que se ponga a sus mandos. Todo este comportamiento deportivo sin olvidarnos del espacio interior y del completo equipamiento del que dispone.
Como bien es sabido, Skoda se caracteriza por una relación calidad-precio bastante ajustada, y para su modelo más representativo la política de la marca permanece inalterable. Y es que cualquier coche con las características del RS sobrepasa los 26.300 euros de la berlina y los 27.500 del Combi sin despeinarse. Además, por mucho que busquemos alternativas entre los motores tetracilíndricos turboalimentados de igual cilindrada, que ronden la potencia del Skoda dentro de su segmento, sólo encontramos al Renault Laguna 2.0 TS GT de 205 cv como rival directo. Lo que significa que nuestro protagonista está muy bien posicionado, ya que sólo hay un modelo de características similares a las suyas a un precio muy superior.
Entre los detalles técnicos y estéticos que aportan una vocación más deportiva al coche, destacan una suspensión más dura, llantas de 17 pulgadas de diseño específico (con neumáticos 225/45 R17, opcionalmente 225/40 R18 con llantas de 18”), faldones más envolventes, faros antiniebla específicos, doble salida de escape cromada, pedales de aluminio, volante y pomo de diseño exclusivo en cuero o unos asientos deportivos mixtos de tela y cuero. Además existen nuevos colores de carrocería para el RS que se combinan con un equipamiento de serie amplísimo: Climatronic, ordenador de abordo, radio-cd, todos los controles electrónicos de ayuda a la conducción (ABS, ASR, EBD, ESP…), control de presión de los neumáticos TPM, airbags frontales, laterales y de cortina y faros de xenon.
Un coche de diseño muy dinámico, aunque no sólo en apariencia, ya que las prestaciones y el comportamiento que ofrece está reservado para auténticos deportivos.
World Rally Car de calle
En la calle el Skoda Octavia RS no pasa desapercibido, todo el mundo lo mira como si se hubiese escapado de un circuito. Salvando las distancias y sólo por estética, ya que por motor y comportamiento dinámico no son comparables, nos viene a la cabeza el Subaru Impreza WRX y el Mitsubishi Lancer Evo IX, aunque estos modelos son mucho más radicales y exagerados.

a fondo :: Skoda Octavia RS 2

Elementos como las rejillas verticales de la parrilla y del paragolpes delantero, o la “chepa” que divide el capó en dos, característica del nuevo Octavia, destaca aún más en esta versión llena de detalles estéticos. El emblema “RS” está destacado en la parrilla y en el portón del maletero, sobre el que se apoya un tremendo alerón que acentúa el carácter “racing” del modelo. En la vista trasera podemos apreciar un ensanchado chasis deportivo, rebajado en 12 mm respecto al Octavia básico, y el parachoques con spoiler integrado y reflectores. Las llantas Zenith de 18” de la unidad probada dejaban ver perfectamente las llamativas pinzas de freno pintadas en color verde. Aunque el “Azul Racing” del coche también hacía su trabajo, dándole el descaro necesario para una versión emocional, como es la de este Octavia.
Un deportivo muy familiar
Cuando nos sentamos al volante del RS la habitabilidad es realmente buena gracias a la regulación en altura y profundidad de la dirección y de los asientos delanteros. Pero si de algo puede presumir el Octavia es de maletero, con 560 litros en la berlina y 580 en el Combi.

a fondo :: Skoda Octavia RS 3

El diseño del salpicadero y la consola central, de gran parecido al Golf, con materiales de calidad muy agradables al tacto como la piel en el volante y el cambio, las inserciones en aluminio del acabado Alu-look -de serie, también en los paneles de las puertas y en los pedales- y la tapicería negra en el techo, dan un toque muy deportivo al habitáculo y potencian el carácter exclusivo del coche. Los asientos deportivos con las siglas RS bordadas en los respaldos de todos los asientos mixtos, realizados en piel y alcántara, sujetan bastante bien. Pero en una carretera excesivamente virada, o en un simple paso por un puerto de montaña pueden resultar insuficientes, sobre todo si se aprovecha todo el potencial que ofrece el motor 2.0 TFSI.
Como es de esperar para una versión radical de una berlina media, el equipamiento es muy completo y destacan elementos como el ordenador de a bordo, los airbags frontales, laterales y de cortina, el Climatronic y los faros de xenon, entre otros. Las ayudas a la conducción también son numerosas, con ABS, ESP, EBD, ASR para que sea el conductor el que tenga el control del coche en todo momento y pueda decidir la trayectoria deseada del vehículo, dibujándola con total seguridad.
Las sensaciones al volante invitan a que el pie derecho caiga a plomo sobre el acelerador. Lo que nos recuerda que no es aconsejable desconectar el ESP mediante el botón que hay en la consola central, y es que el turbo despierta a la caballería de forma inmediata y sorprendente para el conductor, que siente una patada progresiva y constante empujándole contra el asiento en todo momento.

a fondo :: Skoda Octavia RS 4

Aunque no todo depende, exclusivamente, de la potencia. Hay que reconocer que el chasis deportivo específico del RS hace que la adrenalina fluya hasta límites olvidados en un coche de este tamaño, capaz de entrar en las curvas sin rechistar gracias a una dirección muy fiel, unas suspensiones duras (aunque no extremas) y a una transmisión suave y precisa. La agilidad de reacciones y el dinamismo del conjunto son muy notables para sus dimensiones y su peso de 1.400 kg, sin olvidar que dispone de un tremendo maletero, muy útil en viajes largos, pero que acentúa la tendencia subviradora en apoyos fuertes.
A su favor destaca la atmósfera de competición que se respira a los mandos de este particular Octavia, complementada por un sistema de escape con un sonido embriagador -que no ensordecedor-, lo cual se agradece para un modelo que, aunque sea de corte deportivo, está enfocado a un público familiar.
La mecánica de este Skoda de carreras es la conocida 2.0 TFSI de 200 cv y caja de cambios manual de seis velocidades, para la que no existe la opción DSG en el Octavia -la cual no pudimos dejar de echar en falta hablando de un modelo tan prestacional como este-, suponemos que con el fin de no hacer la competencia a sus primos de Volkswagen.

Parece increíble que un coche de su tamaño pueda ser tan cómodo y espacioso, y a la vez tan ágil y divertido. Y es que tener familia no significa que no se pueda disfrutar al volante. y Audi. El primer motor turbo de gasolina en el que el combustible se inyecta directamente en la cámara de combustión, anuncia un consumo medio de sólo 7,8 l/100 km y entrega un par motor de 280 Nm entre 1.800 y 5.000 rpm. Las prestaciones que ofrece este portento son de infarto, siendo capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 7,3 segundos (7,5 en la carrocería Combi) y alcanzar una velocidad máxima de 240 km/h (238 en el familiar).