Skoda Fabia Combi 1.4 TDI 90 DSG: El utilitario más capaz

skodafabiacombiportada_84badff89ccd7aa993a2f8fe0.jpg
Raúl Toledano23 oct 2015
El Skoda Fabia, un turismo ya de por sí práctico y espacioso, mejora estas condiciones con la carrocería alargada y familiar Combi. Lo probamos durante una semana con los dos mejores socios para largos trayectos, el motor diésel TDI de 90 CV y el cambio automático DSG.
Ya probamos la última generación del Fabia en su versión de cinco puertas, y ahora toca examinar al Combi, la denominación comercial con la que Skoda distingue a las carrocerías familiares de su gama.
El Fabia Combi se posiciona por tamaño (4,26 metros de longitud) más cerca del compacto de Skoda, el Spaceback (4,30 m.), que del propio Fabia 5p. (3.99 m.), con el que comparte desarrollo, estructura, motores y distancia entre ejes (2,47 m.). Sin embargo, los ingenieros checos han alargado tanto el voladizo posterior que han logrado la superlativa cifra de ¡530 litros de maletero!, 200 y 115 más que el Fabia normal y el Spaceback, respectivamente. Tampoco sus potenciales rivales fuera de Skoda, Renault Clio Sport Tourer (443 l.) o Seat Ibiza ST (430 l.), se acercan si quiera a tal descomunal valor.
a favor- Maletero descomunal- Calidad rodadura- Dotaciónen contra- Vibraciones mecánicas- Diseños demasiado sobrios- Sin navegador de fábrica
Y no todo es cantidad, también es calidad. El borde de carga queda próximo al suelo, el plano de carga cuenta con un doble fondo ajustable en dos alturas, la boca que se configura es amplia, la cortinilla cubrequipaje es retráctil, y el hueco principal es regular, profundo y cuenta con dos cajoneras y ganchos para bolsas en los laterales muy útiles. De abatir los respaldos posteriores, la capacidad total asciende a 1.395 litros y se gana una longitud de 1,55 metros.
En fin que pensar en que el Fabia Combi pueda canibalizar parte de las ventas del Spaceback no es una locura. Porque del diseño familiar con una línea de techo más alargada hacia el portón, alerón incluido, también se extraen tres centímetros más de altura en las plazas traseras, que no desmerecen frente a la de cualquier compacto del segmento C.
Y en este recorrido de atrás hacia delante, llegamos al puesto de conducción, donde se aprecia la ganancia de espacio respecto al Fabia Combi saliente: en total, el habitáculo es 21 milímetros más ancho y 8 más largo. En fin, que cómodos y holgados vamos a movernos durante la semana de prueba, siempre con la familiaridad propia de cualquier modelo Volkswagen en lo que a ergonomía y organización de mandos se refiere.Buena ergonomía y organización interior
Lo que más le aleja de ser comparado con un compacto tipo hatchback, ya no es tanto su diseño exterior -nuestra unidad de prueba estaba coronada por unas barras el techo que aumentan su atractivo-, y sí una calidad y presentación del habitáculo, que no por mejoradas, lo equiparan a los León, Ceed, 308 y compañía. Los acabados son como se esperan de un segmento B: plásticos duros, sobrios y bien ajustados; sin más. La mayor licencia que Skoda se ha tomado con el Fabia Combi, un panel imitando al grafito abarcando todo el salpicadero.
Mención aparte merece el sistema de conectividad Mirror Link, que proyecta en la nueva pantalla a color y 6,5 pulgadas las aplicaciones del teléfono móvil (ya sea con sistema operativo Android o Apple). En detrimento, no puede montar sistema de navegación de fábrica, equipamiento habitual en la competencia.
Por lo demás, la dotación es abundante en un coche de la categoría, regulación en altura del asiento del conductor, cajoneras bajo los asientos, espejos retrovisores eléctricos, USB y bluetooth, sistema de acceso y arranque sin llave, o un sistema de frenado automático a baja velocidad (para evitar impactos por alcance en ciudad).
Toca moverse con el Fabia Combi diésel TDI 90 CV DSG (caja automática de doble embrague y siete velocidades). Un conjunto cambio/motor inmejorable si buscamos confort de marcha y una respuesta sobrada, prácticamente desde 1.500 rpm. Acelera con solvencia y empuja hasta acercarnos a las 4.000 rpm. En número absolutos, sus prestaciones (184 km/h de velocidad máxima y 11,3 segundos de 0 a 100) son notables para realizar viajes y sobre todo para moverse en ciudad y alrededores. ¿Los consumos reales? Nos movimos por debajo de los 5 litros muchos días de la semana de prueba.
Y, entonces, ¿dónde está el problema? Principalmente en que su naturaleza de motor tricilíndrico es demasiado perceptible: las vibraciones se notan casi a cualquier régimen y circunstancia. Además en un coche del tamaño y peso del Fabia Combi, un motor gasolina de potencia equivalente (en concreto el 1.2 TSI 90 CV) puede ser una mejor alternativa, tanto por respuesta como por funcionamiento y en menor medida por consumos.Incluso sin ser muy exigente, las vibraciones mecánicas llegan a molestar
Dinámicamente el crecimiento exponencial de la carrocería y unas suspensiones muy nobles, así como un centro de gravedad rebajado y una nueva dirección electromecánica mejor calibrada permiten disfrutar de una conducción gratificante. Es un turismo dócil de conducir a velocidades crucero en carretera, fácil de maniobrar con él en espacios cortos, y pensado para que los pasajeros no sufran las inclemencias del peor asfalto o de los resaltos de la ciudad. Buen compromiso del chasis con el confort y la estabilidad
¿CUÁNTO CUESTA?
Con el motor TDI de 90 CV el Fabia Combi está disponible desde 17.770 euros, 800 euros más caro que la misma versión del Fabia 5 puertas. Mientras que el sobreprecio por el cambio automático de doble embrague y siete velocidades DSG es de 600 euros respecto al manual de cinco marchas. Ambas elecciones son recomendables por el plus de confort y practicidad que aportan.
800 euros más por la carrocería Combi y 600 por el DSG