Sistema E-Flex de GM: Futuro sostenible

Raúl de San Antonio30 ago 2007
Ante la preocupación por el cambio climático, la industria automovilística busca alternativas energéticas para la conservación del entorno.
Futuro sostenible
Ante el bombardeo diario al que nos vemos sometidos en la actualidad por el temido -y con razón- cambio climático, la industria automovilística busca alternativas de desarrollo más sostenibles, tanto para el propio negocio como para el medio ambiente y su conservación.

a fondo Sistema E-Flex de GM 1

General Motor busca nuevos sistemas de propulsión que tienen como referencia la electricidad. Esta fuente energética se convierte en la alternativa más apetecible a la hora de beneficiar a nuestro entorno y a nosotros mismos -por no depender del precio del petróleo-. Cada segundo el consumo de este preciado combustible fósil es de 1.000 barriles, alcanzando los 84 millones de dichos recipientes al día.
La exigencia de la UE para las marcas de automóviles es la de reducir las emisiones actuales hasta los 130 g/km de dióxido de carbono en 2012, al pronosticarse que en el año 2020 el 15 por ciento de la población mundial tendrá coche, lo que se traduce en 1.100 millones de automóviles -300.000 más que en la actualidad-. La respuesta a este reto está en la oferta de motores 1.3 y 1.7 biodiésel CDTI de los Opel Corsa y Astra, sin olvidarnos del benjamín de Chevrolet, el Matiz 0.8, ni de la gama BioPower de Saab.
Pero los hechos del consorcio de Detroit continúan en su camino hacia las emisiones cero y con este propósito nace el sistema E-Flex, que se presentará el 10 de septiembre de este año en Frankfurt, montado sobre un chasis de medidas compactas que incorpora un sistema de tracción delantera eléctrica que rinde 120 kW de potencia (1 kW equivale a 1,36 cv), un bloque de baterías de ión de litio que generan 136 kW y almacenan 16 kWh de electricidad a bordo, un generador de 53 kW y un motor -biodiésel 1.3 CDTI (con un depósito de 26,5 litros de capacidad), gasolina, movido por etanol o hidrógeno- que sirve como generador y transmite la energía eléctrica a neumáticos de baja resistencia a la rodadura.

El vehículo se puede enchufar a la red y sólo necesita tres horas para cargarse completamente consiguiendo una autonomía de 60 km que se incrementa hasta los 775, al entrar en funcionamiento todo el conjunto.
Para concluir y a modo de reflexión sólo cabe destacar que la opción Fuel Cell -hidrógeno- consigue que la arquitectura del vehículo desarrolle un par máximo de 370 Nm y acelere de 0 a 100 km/h en menos de 9 segundos, sin el más mínimo ruido.